Incluso algunos partidarios de Trump no esperan recibir cheques de 5.000 dólares tras las elecciones

El presidente estadounidense Donald Trump espera que los cheques de 5.000 dólares que prometió puedan impulsar la participación republicana en las elecciones legislativas de noviembre, pero incluso algunos de sus seguidores más fieles dudan de que esos pagos del gobierno les lleguen.
“Quiero decir, supongo que es bueno para algunas personas. Realmente no me importa", manifestó Jamie Alvarez, quien asistió al reciente mitin de Trump en Alaska con un atuendo rojo, blanco y azul. "No siento que tu voto deba comprarse. Siento que deberías votar por quien creas que va a hacer el mejor trabajo”.
Joseph Eatherton asistía a ese mismo mitin y comentó que “no está seguro de si es necesario”. Cuando se le preguntó si Trump podría cumplir con el dinero prometido, respondió: “No lo sé, y detesto opinar desde la barrera”.
La oferta de cheques del gobierno se ha convertido en una táctica recurrente de Trump cuando enfrenta un aprieto político. Anteriormente respaldó 2.000 dólares en dividendos provenientes de ingresos por aranceles y grandes reembolsos derivados de recortes al gasto público logrados por el Departamento de Eficiencia Gubernamental, pero ninguna de esas medidas se materializó. El ejemplo más reciente podría revelar cuánto confían todavía los votantes en Trump mientras deciden qué partido controlará el Congreso después de las elecciones legislativas del 3 de noviembre.
Simpatizantes acérrimas como Lucy Martinez, presidenta de un club de mujeres republicanas que asistió a un mitin reciente de Trump en Texas, dijeron que no tienen ninguna duda.
“Creo que recibiré los 5.000 dólares”, expresó. Entre todos los presidentes, Trump es alguien “que cumplió sus promesas a su gente y a todo Estados Unidos”.
Trump ha repartido pagos a medida que se acercan las elecciones
Sin embargo, muchos votantes ya están resentidos por su liderazgo económico. Sus críticos ven a un presidente que no logró domar la inflación ni mantener a Estados Unidos fuera de conflictos en el extranjero, y cuya agenda ha azuzado precios más altos mientras la guerra contra Irán parece estar estancada.
“La mayoría de la gente ya perdió la confianza en esto”, señaló Amy Frederiksen, exlíder de la mayoría republicana en el Senado de Minnesota, quien ahora dirige una firma de asuntos públicos.
“Simplemente no veo entusiasmo alrededor de esa frase”, añadió. “La mayoría sabe que es una promesa descarada y exagerada, al igual que varias que ha hecho en los últimos dos años, y no se la creen”.
A medida que se acercan las elecciones legislativas, Trump también ha prometido un pago de 90 dólares a 20 millones de afiliados al sistema de seguro médico Medicare y “reembolsos” de 500 dólares para personas a las que, según el gobierno, se les cobró de más por sus planes en el mercado de seguros médicos privados bajo la Ley de Protección al Paciente y Cuidado Asequible. Él ha inscrito automáticamente a todos los niños de Estados Unidos en “cuentas Trump” para invertir en acciones.
Los pagos de 5.000 dólares sólo ocurrirían, según Trump, si los republicanos mantienen sus mayorías en la Cámara de Representantes y el Senado. Trump reconoce que el costo superaría el billón de dólares, pero no está claro que la Casa Blanca esté abordando seriamente las implicaciones de la propuesta, desde el aumento del déficit hasta el probable impulso a la inflación.
La Casa Blanca dijo que es posible hacer los pagos gracias a los acuerdos comerciales alcanzados por Trump, los compromisos de inversión de países extranjeros, las participaciones del gobierno en empresas privadas y los acuerdos sobre petróleo y minerales.
La postura del gobierno es que los pagos ayudarán a la gente a recuperarse de la inflación que comenzó en 2021 bajo el entonces presidente Joe Biden, aunque los republicanos, en aquel momento, atribuyeron esa inflación a cheques gubernamentales excesivos vinculados al alivio por la pandemia de COVID-19.
Cuando The Associated Press preguntó hace varias semanas si el gobierno estaba realizando modelos sobre el impacto económico que tendrían los cheques, Christopher Phelan, presidente del Consejo de Asesores Económicos de la Casa Blanca, dijo que se “abstendría” de responder.
Aproximadamente la mitad de los votantes registrados dice que Trump no cumple sus promesas a los estadounidenses, según una encuesta de AP-NORC efectuada en septiembre. Cerca de 3 de cada 10 dicen que Trump intenta cumplir sus promesas pero no puede, mientras que sólo alrededor de 2 de cada 10 dicen que las cumple.
Los votantes republicanos son más indulgentes. Aproximadamente la mitad dice que Trump intenta cumplir sus promesas pero no puede, y cerca de 4 de cada 10 dicen que sí las cumple.
Los candidatos republicanos no están promoviendo la promesa de Trump
Trump habla de los pagos como si fueran un hecho seguro.
“Si los republicanos ganan, cada uno de ustedes tendrá 5.000 dólares en el bolsillo y un éxito económico para nuestro país como nunca antes hemos visto”, manifestó en un mitin el sábado en Kentucky. “Y recuerden, porque a ellos les gusta decir: ‘Oh, bueno, quizá no lo haga’. Eh, yo siempre lo hago”.
El gasto de campaña rastreado por AdImpact deja entrever que los republicanos no están difundiendo anuncios, ni en televisión ni en internet, sobre la promesa. Los pocos anuncios que existen provienen de grupos afines a los demócratas, como Rolling Sea Action Fund, que concluyen con una voz en off: “Vamos, ¿de verdad crees que te está enviando un cheque? Sí, claro, no nos van a engañar otra vez”.
En un mitin el viernes en Georgia, Trump señaló que anteriormente entregó un “dividendo Trump” de 1.776 dólares a los soldados en las fuerzas armadas. Pero esos pagos provinieron de un suplemento para la vivienda aprobado por el Congreso.
Trump dice que el país no podría permitirse los pagos si los demócratas controlan una cámara del Congreso porque el país estaría “totalmente en bancarrota”. Pero dijo que una condición es que el dinero sólo podría gastarse en Estados Unidos, en lugar de China, Japón o Francia. Bromeó que la gente debería gastar el cheque en su club de lujo en Palm Beach, Florida.
“Almorcemos en Mar-a-Lago, donde por 5.000 dólares te darán una hamburguesa y un postre pequeño”, le dijo a la multitud en Georgia.
Algunos entre el público creyeron en la promesa de Trump de que lucharía para conseguirles el dinero. Pero añadieron la salvedad de que, si no lo lograba, no sería culpa suya.
“Me vendrían bien 5.000 dólares”, dijo Mike Boatman, un hombre de 58 años de Evansville, Indiana, que recorre el país asistiendo a los mítines del presidente. “Quiero decir, ha hecho todo lo que dijo que iba a hacer”.
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Bohrer informó desde Wasilla, Alaska, y Barrow desde Dalton, Georgia. Los periodistas de The Associated Press Aaron Kessler y Linley Sanders en Washington, y Lekan Oyekanmi en San Antonio, Texas, contribuyeron a este despacho.
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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.






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