Iraq se apresura a contener las repercusiones tras acusaciones a milicias de atacar oleoducto saudí

El gobierno de Irak se apresuraba el sábado a contener las repercusiones después de que se acusó a milicias locales respaldadas por Irán de atacar y obligar a cerrar un importante oleoducto saudí. El gobierno de Bagdad confirmó que los ataques habían salido de su territorio, prometió una investigación y destituyó a un comandante militar.
El país enfrenta una presión cada vez mayor para impedir que las milicias locales ayuden a otros grupos aliados de Irán en toda la región. La situación es especialmente grave ya que los rebeldes hutíes, respaldados por Irán, avanzan por la costa occidental de Yemen, en un gran revés para la coalición respaldada por Arabia Saudí que corre el riesgo de intensificar la guerra en la región.
El gobierno de Irak ha fijado el 30 de septiembre como fecha límite para que los grupos no estatales se desarmen, pero varias de las milicias más poderosas han dicho que no lo harán.
Los hutíes tomaron el viernes de una isla en el estrecho de Bab el-Mandeb, una ruta marítima clave por la que pasa alrededor del 12% del comercio mundial.
Su control virtual del estrecho podría hacer que los precios mundiales del petróleo —ya inflados por la guerra que libran desde hace seis meses Irán y Estados Unidos— se disparen. Bab el-Mandeb se ha convertido en una vía comercial crucial para el petróleo saudí desde que la guerra con Irán interrumpió el transporte marítimo en el estrecho de Ormuz.
Irak investigará ataque a oleoducto saudí
Las autoridades iraquíes determinaron que los ataques dirigidos contra el oleoducto saudí Este-Oeste se lanzaron desde un sitio en la provincia de Maysan, en la frontera con Irán, señaló el ejecutivo en un comunicado a primera hora del sábado.
El primer ministro iraquí, Ali al-Zaidi, ordenó una investigación sobre el comando de operaciones de la provincia y destituyó a su comandante, añadió la nota.
Arabia Saudí cerró el viernes el importante oleoducto que atraviesa el país alegando que se trataba de una “medida de precaución” después de que el ducto fue golpeado por drones.
Por su parte, el Ministerio de Exteriores saudí atribuyó en un comunicado los ataques a varios aviones no tripulados procedentes de Irak, pero afirmó que el reino no tomaría represalias para dar a Bagdad “la oportunidad de adoptar las medidas necesarias”.
Construido en la década de 1980, el oleoducto Este-Oeste ha desempeñado un papel importante en la capacidad de Arabia Saudí para exportar petróleo tras el bloqueo del estrecho de Ormuz durante la guerra con Irán. A principios de junio, Arabia Saudí había más que duplicado las exportaciones de crudo desde el puerto del mar Rojo situado al final del oleoducto, hasta superar los cinco millones de barriles diarios, según la Agencia Internacional de la Energía.
Milicias iraquíes respaldadas por Teherán han llevado a cabo ataques contra objetivos vinculados a Estados Unidos tanto dentro como fuera de Irak desde que Washington e Israel atacaron Irán el 28 de febrero, y se han coordinado con los rebeldes hutíes de Yemen para atacar a Arabia Saudí.
Irán cierra pasos fronterizos con Irán
En una medida posiblemente vinculada a la investigación, Irak cerró dos importantes pasos fronterizos con Irán, informó el sábado la agencia noticiosa estatal iraquí.
De acuerdo con el reporte, en la frontera había funcionarios iraquíes investigando “violaciones e infracciones” anteriores en los pasos.
Valiollah Hayati, vicegobernador de la provincia iraní de Juzestán, en el suroeste del país, identificó los cruces cerrados como Shalamcheh y Chazabeh; dos de los pasos oficiales entre las dos naciones más importantes.
La prensa estatal iraní señaló que la medida detendría el tránsito de personas y mercancías a través de los dos cruces hasta nuevo aviso.
Arabia Saudí y Estados Unidos bombardearon en julio a milicias respaldadas por Irán en Irak después de culparlas de ataques con drones contra instalaciones petroleras saudíes que habían sido reivindicados por los hutíes. Funcionarios regionales dijeron a The Associated Press que los rebeldes yemeníes ayudaron a las milicias iraquíes a planificar y ejecutar esas acciones.
Los combates amenazan con reavivar la guerra civil de Yemen
La escalada de los combates amenaza con poner fin a una frágil tregua que había frenado en gran medida la guerra civil de Yemen desde 2022, lo que pone en peligro a los 40 millones de habitantes del país más pobre del mundo árabe. El conflicto mató a 150.000 personas y dejó a muchas otras al borde de la hambruna.
El repunte de los combates en la última semana ha obligado a más de 46.000 personas a huir de sus hogares, informó el viernes la agencia de Naciones Unidas para las migraciones.
Los hutíes están en guerra con el gobierno de Yemen reconocido internacionalmente desde 2014, cuando los rebeldes tomaron gran parte del norte y el centro del país y la capital, Saná. Arabia Saudí entró en la guerra al año siguiente en apoyo del gobierno.
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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.






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