Hallan una pieza clave del Learjet accidentado en Florida a varios kilómetros del lugar donde se estrelló
Un integrante de la NTSB informó que una pieza de la cola del avión fue encontrada en tres fragmentos, dispersos a entre 2,1 y 6,1 kilómetros del lugar del accidente
Las autoridades encontraron una pieza clave del Learjet 60 que se estrelló el domingo en Florida, a varios kilómetros del lugar del accidente.
Nueve personas murieron cuando el avión se precipitó a tierra alrededor de las 12:50 p. m. en Cresthaven. Entre las víctimas se encontraban los dos pilotos y los integrantes de una familia con niños pequeños.
Las autoridades iniciaron una investigación poco después del accidente y, el martes, Tom Chapman, miembro de la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte de Estados Unidos (NTSB), confirmó ante la prensa que se había recuperado la mayor parte del timón de profundidad izquierdo de la aeronave.
“Encontramos la mayor parte del timón de profundidad izquierdo del avión dividida en tres fragmentos, a distancias de entre 2,1 y 6,1 kilómetros del lugar del accidente”, explicó Chapman. “Estas piezas se conservarán para su posterior análisis”.
“Para quienes no estén familiarizados con los componentes de un avión, el timón de profundidad es una superficie de control ubicada en la cola que permite subir o bajar el morro de la aeronave”, añadió.

Varios testigos grabaron el momento en que el avión se estrelló contra el suelo y explotó en una bola de fuego. En una grabación de audio analizada por CNN y Sky News, se escucha a la copiloto emitir una llamada de emergencia y advertir que la aeronave perdía altitud a una velocidad de unos 6.100 metros por minuto.
Según los registros de LiveATC.com revisados por CNN, la copiloto había informado previamente que se estaba acumulando hielo en el avión y que habían atravesado una zona de turbulencias que provocó una variación de altitud de aproximadamente 213 metros.
Respecto al timón de profundidad izquierdo, Chapman reconoció que no podía determinar si la piloto habría logrado evitar que el avión cayera en picada, incluso si la pieza hubiera permanecido en su lugar. “A esas velocidades, no sé si habría funcionado aunque hubiera seguido unido a la aeronave. Sin embargo, saber que se desprendió es una prueba muy importante que nos permite orientar la investigación hacia otros aspectos”, explicó, y aclaró que todavía se desconoce la causa del accidente.
“Todavía no sabemos exactamente qué significa esto para determinar qué provocó que el avión perdiera el control, ni si la pieza se desprendió como consecuencia de las fuerzas a las que estuvo sometida la aeronave”, explicó Chapman.
Por su parte, el experto en seguridad aérea Jeff Guzzetti declaró a Associated Press que el componente pudo haberse desprendido durante las turbulencias o mientras el avión caía hacia el suelo. “Eso podría explicar por qué la aeronave descendió como un misil justo antes de impactar contra tierra”, señaló.
El avión había despegado de Austin, Texas, con destino a las Bahamas, pero se estrelló en Florida y provocó la muerte de las nueve personas que viajaban a bordo.
Entre las víctimas se encontraban el empresario Adam Robinson, fundador de Retention; su esposa, Helen Sharp; y sus dos hijos, Emma, de cuatro años, y Charlie, de dos. También fallecieron la niñera de la familia, Anita Maria Cetina; dos amigas, Charmi Fehr y Rachael Reed; y los dos integrantes de la tripulación: la copiloto Nathalia Gadelha Filgueiras, de 20 años, y el piloto Jeff Gregory, de 55.
Traducción de Leticia Zampedri






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