La fallida ejecución de Christa Pike: llamadas al 911 muestran el desconcierto
Pike recibió el alta médica y regresó a la prisión de mujeres donde permaneció recluida durante 30 años

Las grabaciones de las llamadas al 911 difundidas recientemente revelan que la respuesta de los servicios de emergencia ante el fallido intento de ejecución de Christa Pike se retrasó debido a la confusión entre el personal de emergencias y los funcionarios de una prisión de Tennessee.
La primera llamada se recibió a las 8:40 p. m., pero pasó más de media hora antes de que las autoridades penitenciarias confirmaran que se trataba de una emergencia médica real. Durante ese tiempo, los equipos de rescate y los funcionarios intentaron determinar si la solicitud de auxilio era legítima.
“Según nuestros supervisores, nos informaron que se trata de una llamada falsa. No se necesita asistencia médica en la prisión de Riverbend”, afirmó una persona no identificada a las 9:03 p. m.
Sin embargo, apenas cuatro minutos después, uno de los integrantes del equipo de emergencias advirtió: “Hay alguien afuera de la entrada de la prisión que asegura que la emergencia es real y exige que entremos. Dicen que son funcionarios estatales. Necesito que alguien vaya hasta la entrada y hable con esas personas”.
Las grabaciones de las llamadas revelan que no fue hasta las 9:11 p. m. cuando los funcionarios de la prisión confirmaron que la solicitud de auxilio correspondía a una emergencia real.
Pike sobrevivió al intento de ejecución por inyección letal en Tennessee y, tras recibir el alta hospitalaria, fue trasladada nuevamente a prisión, según informaron sus abogados.
La mujer, de 50 años, regresó al Centro de Rehabilitación Deborah K. Johnson, la prisión de mujeres donde permaneció recluida durante 30 años.
“Está agradecida con los equipos de emergencia y el personal médico por la atención que recibió en estas circunstancias excepcionales. Sigue bajo supervisión médica en la prisión y estaremos muy atentos a su recuperación”, señalaron sus abogados en un comunicado difundido el sábado.
Pike sobrevivió a dos dosis de pentobarbital administradas el 30 de septiembre, cuando las autoridades de Tennessee intentaron ejecutarla mediante inyección letal por el asesinato de su compañera de clase Colleen Slemmer, a quien golpeó y apuñaló hasta causarle la muerte en 1995.
Desde entonces, permaneció hospitalizada. Según el Centro de Información sobre la Pena de Muerte, Pike es la primera persona que sobrevive a una ejecución después de recibir los fármacos utilizados para la inyección letal.
La semana pasada, especialistas médicos que asesoran a su equipo legal explicaron a The Independent que Pike no recuerda lo ocurrido durante el intento de ejecución.
“Por lo que tengo entendido, ya puede hablar y sabe dónde está. No recuerda nada de la ejecución, pero todavía no está claro si se recuperó por completo. Es demasiado pronto para saberlo con certeza”, declaró el Dr. Joel Zivot, profesor de anestesiología y cirugía de la Facultad de Medicina de la Universidad de Emory, en Atlanta, Georgia, y asesor médico del equipo legal de Pike.
Traducción de Leticia Zampedri






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