Confirman que un cráter oceánico surgió tras la colisión de un asteroide que generó un tsunami de 100 m
Una nueva investigación muestra que la estructura es uno de los raros cráteres de impacto hallados bajo el océano, y que se formó después de que un enorme asteroide golpeara la región hace millones de años
Una larga disputa sobre el origen de un cráter del Mar del Norte ha quedado finalmente zanjada, ya que una nueva investigación revela que un enorme asteroide chocó contra el agua y provocó un imponente tsunami hace millones de años.
Los científicos han descubierto que el cráter Silverpit —que se encuentra a unos 700 m bajo el lecho marino del Mar del Norte meridional— se formó cuando un asteroide o cometa golpeó la región hace aproximadamente 43 a 46 millones de años, lo que desencadenó un tsunami de 100 m.
Desde que los geólogos identificaron la formación por primera vez en 2002, el cráter de 3 km de ancho y el anillo de fallas circulares que lo rodea, de unos 20 km de extensión, han suscitado un intenso debate.
Pero los investigadores afirman que su nuevo estudio constituye la prueba más clara hasta la fecha de que la estructura es uno de los raros cráteres de impacto de la Tierra. Esta confirmación lo sitúa en la misma categoría que estructuras tan conocidas como el cráter de Chicxulub, en México, vinculado a la extinción masiva de los dinosaurios.
El equipo utilizó modelos informáticos y analizó imágenes sísmicas recientemente disponibles y muestras geológicas microscópicas tomadas bajo el lecho marino.

Uisdean Nicholson, sedimentólogo de la Escuela de Energía, Geociencias, Infraestructuras y Sociedad de la Universidad Heriot-Watt (Escocia, Reino Unido), que dirigió la investigación, declaró: “Las nuevas imágenes sísmicas nos han proporcionado una visión sin precedentes del cráter. Las muestras de un pozo petrolífero de la zona también revelaron raros cristales de cuarzo y feldespato 'impactados' a la misma profundidad que el fondo del cráter”.
“Tuvimos una suerte excepcional al encontrarlos: un auténtico esfuerzo de 'aguja en un pajar'. Estos prueban la hipótesis del cráter de impacto más allá de toda duda, porque tienen un tejido que solo puede ser creado por presiones de choque extremas”, añadió.
Los científicos afirman que estos minerales microscópicos solo se forman bajo las presiones extremas generadas durante los impactos de asteroides, lo que supone una sólida confirmación del suceso.
Las primeras investigaciones sobre el cráter propusieron que el fenómeno se había originado por el impacto de un asteroide a gran velocidad. Los partidarios de esa idea señalaron su forma redonda, el pico central y las fallas concéntricas que lo rodean, que suelen verse en cráteres de impacto conocidos.

Pero otros científicos sugirieron explicaciones diferentes. Algunos propusieron que el movimiento subterráneo de la sal distorsionó las capas de roca y creó la estructura. Otros argumentaron que la actividad volcánica podría haber provocado el hundimiento del lecho marino.
En 2009, los geólogos incluso votaron sobre la cuestión. Según un informe publicado en el número de diciembre de 2009 de la revista Geoscientist, la mayoría de los participantes rechazaron entonces la explicación del impacto de un asteroide.
Pero ahora, los últimos hallazgos, publicados en la revista Nature Communications y financiados por el Consejo de Investigación del Medio Ambiente Natural del Reino Unido (NERC), parecen anular esa conclusión.
Dijo Nicholson: “Nuestras pruebas demuestran que un asteroide de 160 m de ancho chocó contra el fondo marino en un ángulo bajo desde el oeste”.
“En cuestión de minutos, creó una cortina de roca y agua de 1,5 km de altura que luego se derrumbó en el mar, lo que generó un tsunami de más de 100 m de altura”, agregó.
El impacto habría producido una violenta explosión en el fondo marino y provocado enormes olas que se propagaron por la región.
El profesor Gareth Collins, del Imperial College de Londres, que asistió al debate de 2009 sobre el origen del cráter y contribuyó a la nueva investigación, dijo que los investigadores habían “encontrado por fin la solución clave” para poner fin al debate.
También agregó: “Siempre pensé que la hipótesis del impacto era la explicación más sencilla y más coherente con las observaciones”.
“Es muy gratificante haber encontrado por fin la solución clave. Ahora podemos seguir adelante con el apasionante trabajo de utilizar los nuevos y asombrosos datos para aprender más sobre cómo los impactos dan forma a los planetas bajo la superficie, lo que es realmente difícil de hacer en otros planetas”, afirmó.
Por su parte, Nicholson también expresó su deseo de utilizar los nuevos hallazgos para futuras investigaciones sobre asteroides.
Dijo: “Silverpit es un inusual y excepcionalmente conservado cráter de impacto de hipervelocidad. Estos cráteres son raros porque la Tierra es un planeta muy dinámico: la tectónica de placas y la erosión destruyen casi todos los rastros de la mayoría de estos acontecimientos”.
“Existen alrededor de 200 cráteres de impacto confirmados en tierra, y solo se han identificado unos 33 bajo el océano”, continuó.
Por último, explicó: “Podemos utilizar estos hallazgos para comprender cómo los impactos de asteroides han moldeado nuestro planeta a lo largo de la historia, así como para predecir lo que podría ocurrir si tuviéramos una colisión de asteroides en el futuro”.
Traducción de Sara Pignatiello







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