¿Qué tan frecuentes son los brotes en los cruceros tras el reciente caso mortal vinculado al hantavirus?
Pese a la alta repercusión del caso, las probabilidades de enfermarse durante un crucero continúan siendo reducidas
La higiene en las compañías de cruceros quedó bajo escrutinio tras el brote de hantavirus en un barco de expedición polar. Sin embargo, las autoridades insistieron en que este tipo de casos sigue siendo poco frecuente.
Al menos tres personas murieron a bordo del MV Hondius, de Oceanwide Expeditions, un crucero que partió el 1 de abril desde Argentina rumbo a Cabo Verde con 147 pasajeros.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) informó que, hasta ahora, identificó 11 casos de hantavirus en el crucero, nueve de ellos asociados a la cepa Andes.
Además, tres personas fueron evacuadas por razones médicas en Cabo Verde el 6 de mayo. Días después, las autoridades organizaron una repatriación masiva desde Tenerife.
Entre los pasajeros trasladados había 20 ciudadanos británicos, que fueron enviados a un centro de aislamiento tras aterrizar el domingo en Reino Unido.
Por su parte, Oceanwide Expeditions señaló que 27 personas permanecieron en el barco: 25 tripulantes y dos integrantes del equipo médico. Según la empresa, ninguno presentó síntomas asociados al hantavirus.
La compañía prevé que el buque llegue a Róterdam el domingo 17 o el lunes 18 de mayo. Una vez en puerto, toda la tripulación desembarcará y cumplirá los protocolos de cuarentena establecidos por las autoridades neerlandesas.
El episodio recordó el impacto que sufrió la industria de cruceros durante la pandemia de coronavirus, aunque especialistas remarcaron que esta situación resulta mucho más inusual.
En un comunicado, la asociación Expedition Cruise Network afirmó que los barcos operan bajo estrictas medidas de bioseguridad.
“Acompañamos a los pasajeros, la tripulación y las familias afectadas en este difícil momento”, señalaron desde la organización. Además, afirmaron que Oceanwide Expeditions cuenta con el respaldo de la Expedition Cruise Network para afrontar la situación.
¿Es posible contraer hantavirus en un crucero?
A pesar de la amplia cobertura mediática, los casos de hantavirus siguen siendo poco frecuentes. De hecho, no existen antecedentes conocidos de otros brotes en cruceros, por lo que los pasajeros no deberían alarmarse.
En general, el hantavirus se transmite por contacto con roedores o con su orina, saliva y excrementos. Además, el riesgo aumenta cuando estos residuos se remueven y partículas contaminadas quedan suspendidas en el aire, lo que facilita su inhalación.
Por otro lado, la OMS señaló que, aunque los contagios entre personas son inusuales, sí pueden ocurrir en determinados casos.
Hasta ahora, las autoridades no determinaron si el brote comenzó a bordo o durante alguna excursión. Sin embargo, la cepa Andes identificada en varios pacientes circula habitualmente en zonas de Sudamérica, sobre todo en Argentina y Chile.
De hecho, el crucero partió desde Ushuaia, en el sur argentino.
A lo largo del viaje, los pasajeros visitaron destinos remotos como la Antártida, Georgia del Sur, la isla Nightingale, Tristan da Cunha, Santa Elena y la isla Ascensión.
Aun así, fuera de este episodio, no existen registros públicos de brotes de hantavirus en otros cruceros.
En ese contexto, un portavoz de la Asociación Internacional de Líneas de Cruceros (CLIA, por sus siglas en inglés), entidad que representa al sector, aseguró que la industria mantiene estrictos protocolos de salud, higiene y atención médica para proteger a pasajeros y tripulación.
Además, señaló que las compañías afiliadas deben cumplir políticas que superan las exigencias regulatorias vigentes.
¿Con qué frecuencia se presenta el norovirus en los cruceros?
Aunque no existen antecedentes de hantavirus en otras líneas de cruceros, las infecciones estomacales y los brotes de norovirus representan una preocupación mucho más habitual para la industria.
El norovirus es un virus altamente contagioso que provoca gastroenteritis aguda y suele causar vómitos, diarrea, náuseas y dolor abdominal.
En Estados Unidos, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) registraron 23 brotes de norovirus en cruceros durante 2025.
Sin embargo, esas cifras solo contemplan embarcaciones que hicieron escala en puertos estadounidenses, por lo que el número real de casos podría ser más alto.
Aun así, el riesgo de enfermar sigue siendo bajo si se considera que cada año viajan cerca de 30 millones de pasajeros en cruceros alrededor del mundo.
De hecho, datos de los CDC indican que los pasajeros tienen más probabilidades de contraer enfermedades gastrointestinales en tierra que en alta mar. Según esos registros, los casos se presentan en aproximadamente uno de cada 5500 pasajeros y representan cerca del uno por ciento del total reportado.
¿Es posible enfermarse durante un crucero?
Con miles de personas reunidas en un espacio reducido, es lógico que puedan surgir enfermedades durante un crucero.
Esa percepción se fortaleció durante la pandemia, cuando cientos de pasajeros del Diamond Princess contrajeron coronavirus y el barco permaneció dos semanas en cuarentena en Japón.
Además, producciones como el documental de HBO The Last Cruise reforzaron la imagen negativa de los cruceros en relación con los brotes sanitarios.
Sin embargo, los datos de los CDC muestran un panorama diferente. Según el organismo, los lugares donde más suelen producirse enfermedades gastrointestinales son los centros de salud, seguidos por restaurantes, eventos con servicio de catering, escuelas y guarderías.
En ese contexto, Nicky Kelvin, editor general del sitio especializado en viajes The Points Guy, explicó que es poco probable que los pasajeros enfermen por problemas de higiene a bordo debido a los estrictos estándares de limpieza y a las inspecciones que la industria aplica desde la década de 1970.
Además, señaló que la preocupación por el norovirus en los cruceros también responde a un factor de visibilidad.
“Los barcos están obligados a reportar todos los casos de norovirus a las autoridades, algo que no ocurre en escuelas o residencias de ancianos, donde el virus también circula ampliamente, pero sin requisitos de notificación”, afirmó.
¿Qué tan limpios están los cruceros?
Las compañías de cruceros deben cumplir con el Reglamento Sanitario Internacional de la OMS y con el Programa de Saneamiento de Buques (VSP) de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC). Entre otras medidas, los pasajeros deben completar cuestionarios de salud antes de embarcar.
Además, la normativa exige que los cruceros presenten declaraciones sanitarias ante las autoridades portuarias antes de atracar, con detalles sobre posibles enfermedades detectadas a bordo.
A su vez, cada barco atraviesa varias inspecciones al año, tanto programadas como sorpresivas, para verificar el cumplimiento de las normas de higiene, seguridad y control ambiental.
Según el programa VSP, los cruceros necesitan al menos 86 puntos sobre 100 para aprobar las evaluaciones. Las inspecciones abarcan áreas como camarotes, cocinas, comedores, piscinas y clubes infantiles.
Para mantener esos estándares, las embarcaciones se limpian de forma periódica y la tripulación desinfecta con frecuencia superficies de uso común, como mesas, pasamanos, manijas y grifos.
Asimismo, las compañías recuerdan a los pasajeros la importancia de lavarse las manos antes de ingresar a bufés y restaurantes. También disponen de alcohol en gel en distintas áreas comunes.
Por otro lado, las empresas afiliadas a la Asociación Internacional de Líneas de Cruceros (CLIA) deben seguir directrices que exigen la presencia permanente de al menos un profesional médico calificado a bordo, con capacidad para realizar consultas en camarotes cuando sea necesario.
En ese marco, el director general de CLIA, Andy Harmer, afirmó que la principal prioridad de la industria es proteger la salud y la seguridad de pasajeros, tripulación y comunidades visitadas. Además, sostuvo que los estrictos protocolos implementados por las compañías convierten al crucero en una de las formas de viaje más seguras.
“Desde prácticas de limpieza que muchas veces superan las de otros sectores hasta controles sanitarios para los pasajeros, las compañías de cruceros aplican medidas exhaustivas para cuidar la salud de sus huéspedes”, señaló.
¿Qué ocurre cuando se produce un brote en un crucero?
Cuando un pasajero contrae norovirus u otra enfermedad contagiosa, lo habitual es que permanezca aislado en su camarote para evitar nuevos contagios a bordo.
Según explicó Jenni Fielding, creadora del blog Cruise Mummy, la dinámica del barco puede cambiar con rapidez cuando aparece un brote.
“Lo viví en alrededor del 10 por ciento de mis cruceros. Cuando ocurre, desaparecen elementos compartidos como saleros y pimenteros, que pasan a reemplazarse por sobres individuales”, comentó.
Además, explicó que los pasajeros dejan de servirse bebidas por cuenta propia en los bufés y que esa tarea queda a cargo de la tripulación. “También es común ver a miembros del personal con baldes de desinfectante, limpiando a fondo las superficies entre un huésped y otro”, señaló.
Fielding agregó que, si una persona se enferma, debe permanecer en su camarote hasta pasar al menos 24 horas sin síntomas. “Y no hay que preocuparse: el servicio a la habitación es gratuito”, afirmó.
Para reducir el riesgo de contagio, recomendó evitar tocar barandillas salvo cuando sea necesario y presionar los botones del ascensor con los nudillos. “Pequeños hábitos como esos ayudan a disminuir el riesgo de contraer enfermedades”, explicó.
Además, sostuvo que la pandemia impulsó nuevos estándares de higiene en la industria. Desde entonces, muchos cruceros incorporaron lavamanos en la entrada de los restaurantes y, en algunos casos, incluso instalaron sistemas automáticos de lavado de manos.
A su vez, varias compañías comenzaron a dejar atrás los bufés de autoservicio y ahora es la tripulación la que sirve la comida. “Cuando llegó el covid-19, la idea de personas atrapadas en barcos generó titulares alarmistas. Sin embargo, eso no significa que contagiarse sea más probable en un crucero”, aseguró.
“Nunca estuve en un hotel ni en un restaurante donde se controle que todos se laven las manos antes de entrar. En un crucero, eso forma parte de la rutina”, concluyó.
Este artículo se actualiza con la información más reciente.
Lee también: Cómo evitar marearse en un crucero.
Traducción de Leticia Zampedri







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