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Dejar de fumar podría reducir el riesgo de desarrollar demencia, según un estudio

La demencia figura entre las principales causas de muerte en Estados Unidos, con más de 450.000 fallecimientos al año

Julia Musto en Nueva York
Alcohol y demencia
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Dejar de fumar podría estar relacionado con un menor riesgo de desarrollar demencia, según señalaron investigadores esta semana.

El estudio, realizado durante una década con 32.800 adultos estadounidenses, encontró que quienes dejaron de fumar tuvieron un 16 % menos de riesgo de desarrollar demencia en comparación con quienes continuaron fumando, un beneficio aún más notable entre quienes no aumentaron de peso tras abandonar el cigarrillo.

En cambio, quienes subieron 10 kilos o más después de abandonar el tabaco no mostraron una reducción del riesgo. Sin embargo, los participantes que aumentaron hasta cinco kilos sí obtuvieron beneficios.

“Nuestros hallazgos sugieren que dejar de fumar puede favorecer la salud cerebral a largo plazo, pero también muestran que lo que ocurre después de abandonar el cigarrillo es importante”, explicó Hui Chen, investigadora de la Facultad de Medicina de la Universidad de Zhejiang, en China, a través de un comunicado.

Dejar de fumar podría estar asociado con un menor riesgo de desarrollar demencia, según concluyó esta semana un nuevo estudio realizado con casi 33.000 adultos en Estados Unidos. Aunque el consumo de cigarrillos en el país se encuentra en mínimos históricos, más de 49 millones de estadounidenses todavía utilizan productos derivados del tabaco
Dejar de fumar podría estar asociado con un menor riesgo de desarrollar demencia, según concluyó esta semana un nuevo estudio realizado con casi 33.000 adultos en Estados Unidos. Aunque el consumo de cigarrillos en el país se encuentra en mínimos históricos, más de 49 millones de estadounidenses todavía utilizan productos derivados del tabaco (Getty)

El estudio, publicado en la revista Neurology, utilizó datos recopilados por el Estudio de Salud y Jubilación de la Universidad de Michigan en Estados Unidos.

Durante la investigación, los participantes respondieron entrevistas cada dos años sobre sus hábitos de tabaquismo, peso corporal y estado general de salud.

Casi 6.000 personas desarrollaron demencia. Para detectarla, los investigadores evaluaron la memoria y las capacidades cognitivas de los participantes, además de consultar a personas cercanas sobre posibles cambios en su salud mental.

Los resultados mostraron que la tasa de demencia fue más alta entre quienes continuaron fumando que entre aquellos que dejaron el cigarrillo durante el estudio. De hecho, las personas que abandonaron el tabaco presentaron niveles de riesgo similares a los de quienes nunca habían fumado.

Aun así, los investigadores aclararon que el estudio solo muestra una asociación entre dejar de fumar y el riesgo de demencia, sin demostrar una relación causal directa, en parte porque los datos sobre tabaquismo y peso fueron proporcionados por los propios participantes.

“Todavía necesitamos más investigaciones para entender cómo el control del peso y otros hábitos de vida pueden ayudar a maximizar los beneficios cognitivos de dejar de fumar a medida que las personas envejecen”, explicó Chen.

El tabaco sigue siendo la principal causa prevenible de muerte y enfermedad en Estados Unidos
El tabaco sigue siendo la principal causa prevenible de muerte y enfermedad en Estados Unidos (Getty)

Estos hallazgos se suman a un estudio publicado en diciembre que mostró resultados similares en adultos de mediana edad, así como a investigaciones previas que indicaron que dejar de fumar puede reducir el riesgo de enfermedades pulmonares, un factor de riesgo conocido para la demencia.

Actualmente no existe cura para la demencia, una enfermedad que afecta la memoria, la personalidad y la capacidad de comunicación de quienes la padecen. Además, la demencia es una de las principales causas de muerte en Estados Unidos, con más de 450.000 fallecimientos al año. Se estima que los casos casi se duplicarán, alcanzando los 13 millones para 2050, debido al envejecimiento de la población, los estilos de vida y factores ambientales.

Aunque la tasa de tabaquismo en el país se encuentra en su nivel más bajo de la historia, más de 49 millones de adultos estadounidenses continúan consumiendo productos de tabaco. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), el tabaco sigue siendo la principal causa de muerte y enfermedades prevenibles en Estados Unidos.

Traducción de Leticia Zampedri

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