Lo que realmente piensa la generación Z sobre las bodas
La generación Z no le dice "no" al matrimonio, pero sí a las bodas convertidas en espectáculos costosos y llenos de obligaciones
.jpeg)
Las bodas siguen siendo una tradición importante, pero la generación Z cuestiona cada vez más las expectativas que conllevan.
Una nueva encuesta realizada por Affirm y Talker Research a 2.000 adultos de la generación Z (mayores de 22 años) reveló que el 69 % considera que las bodas actuales parecen más una producción que una celebración personal.
Los datos muestran una generación que no rechaza las bodas en sí, sino que cuestiona los costos, las obligaciones y las expectativas crecientes que las rodean.
De hecho, al pedirles que describieran las bodas modernas con una sola palabra, "caras" fue la respuesta más frecuente (20 %).
Entre quienes desean casarse, el 92 % afirmó estar dispuesto a romper con las expectativas tradicionales si eso significaba reducir costos o estrés.
Cabe destacar que el 60 % afirmó no sentir presión por igualar la magnitud o las expectativas de las bodas de otras personas al pensar en su propia boda futura.
"La cultura de las bodas se ha convertido en un espectáculo, y la generación Z se detiene a preguntarse: ¿qué aspectos nos importan realmente y cuáles hacemos simplemente porque se supone que debemos hacerlo?", dijo Claire Battista, experta en tendencias de la generación Z en Affirm. "Los datos dejan claro que no estamos renunciando a las bodas ni a las celebraciones, pero sí estamos decidiendo con mayor intención qué merece realmente nuestro tiempo, energía y dinero".
El costo de celebrar
Para muchos encuestados, la cultura de las bodas conlleva una presión económica importante.
El 75 % dijo que la cultura actual de las bodas genera presión para gastar dinero que, en realidad, no desean gastar.
Los viajes y el alojamiento se situaron como el gasto relacionado con la boda más difícil de justificar (30 %). Los encuestados señalaron que, en promedio, los costos de viaje asociados a la boda resultan difíciles de justificar una vez que superan los $1.239.
Los viajes de despedida de soltero o soltera a otros destinos también están perdiendo sentido. El 44 % los describió como divertidos, pero demasiado costosos, frente a un 28 % que opinó que vale la pena el gasto.
Una visión diferente de las bodas
Los resultados sugieren que las bodas siguen siendo importantes para la generación Z, ya que solo el 10 % de los encuestados solteros afirmaron no querer casarse ni celebrar una boda. Sin embargo, están replanteando cómo se realizan estas celebraciones.
El 40 % de los encuestados solteros indicaron que la boda de sus sueños sería más pequeña e íntima, frente a apenas un 19 % que imagina una boda grande y tradicional.
Al preguntarles qué tendencias nupciales valoran más positivamente, los encuestados destacaron los detalles personalizados (31 %), los elementos económicos o de elaboración propia, conocidos como DIY o "hazlo tú mismo" (30 %), y las listas de invitados más reducidas (29 %).
Asimismo, si pudieran destinar el dinero de la boda a otros fines, el 46 % afirmó que lo dedicaría al ahorro o a la inversión. Otros priorizarían una compra futura, como una vivienda o un automóvil (38 %), una luna de miel o un viaje (38 %) u otras experiencias de viaje (32 %).

.jpeg?quality=75&width=230&crop=3%3A2%2Csmart&auto=webp)



Bookmark popover
Removed from bookmarks