Thank you for registering

Please refresh the page or navigate to another page on the site to be automatically logged inPlease refresh your browser to be logged in

Jump to content

‘Hechizo de amor 2’: Sandra Bullock y Nicole Kidman regresan en una insulsa secuela innecesaria

Nicole Kidman se roba la película, Sandra Bullock queda desaprovechada y la magia otoñal de la original de 1998 se pierde en una secuela estridente que apenas deja espacio para Stockard Channing y Dianne Wiest

Táiler de ‘Hechizo de amor: La magia continúa’
Read in English

Lamentablemente, Hechizo de amor: La magia continúa tendrá que sumarse a la lista de secuelas innecesarias hechas únicamente para sacar provecho del éxito de sus predecesoras. Si bien la película original de 1998 dejó abierta la posibilidad de que las hermanas brujas Sally (Sandra Bullock) y Gilly Owens (Nicole Kidman) no hubieran logrado romper por completo la maldición familiar que condenaba a morir a los hombres de los que se enamoraban, esta secuela se limita a volver sobre la misma historia, solo que con más explicaciones y bastante menos encanto.

No pasa mucho tiempo antes de que Sally y Gilly vuelvan a encontrarse en la enorme cocina de sus tías, discutiendo por la manera tan distinta en que cada una ha afrontado sus poderes. Mientras Sally ha pasado años reprimiendo su magia, Gilly la ha aceptado plenamente. Sally, además, ha mantenido oculto ese legado familiar a sus hijas, ahora adultas: Kylie (Joey King, en sustitución de Evan Rachel Wood, quien interpretó al personaje en la película original y a quien realmente deberían haber convencido para regresar) y Antonia (Maisie Williams).

Pero todo cambia cuando el novio de Kylie (Xolo Maridueña), un hombre de ensueño en prácticamente todos los sentidos, cae en coma. Desesperada por encontrar una solución, Kylie recurre a un libro de magia que podría tener intenciones bastante siniestras. Entonces, una voz misteriosa le indica que viaje a “la tierra de sus ancestros” y le muestra la imagen de una cabina telefónica roja. La pista no podría ser más evidente.

Kylie pone rumbo a Inglaterra y Sally y Gilly van tras ella, hasta que las tres terminan buscando la ayuda de Ian Wright (Lee Pace, con un acento casi tan peculiar como la trama de la película), un académico especializado en ocultismo. Y sí, él también resulta ser un hombre de ensueño en todos los sentidos, aunque buena parte de ese atractivo se deba, literalmente, a su altura.

Nicole Kidman y Sandra Bullock en ‘Hechizo de amor: La magia continúa’
Nicole Kidman y Sandra Bullock en ‘Hechizo de amor: La magia continúa’ (Warner Bros)

Kidman y Bullock, quienes también ejercen como productoras, recurrieron para esta secuela a una colaboradora habitual: Susanne Bier, que ya había dirigido a Kidman en las series The Undoing (2020) y La pareja perfecta (2024), y a Bullock en Bird Box (2018). Ganadora de un Óscar, un Globo de Oro y un Emmy, Bier pasó del prestigioso cine danés a grandes producciones para televisión y streaming encabezadas por estrellas de Hollywood, entre ellas The Night Manager, protagonizada por Tom Hiddleston. Con el tiempo, su nombre ha quedado asociado a producciones elegantes, sofisticadas y de impecable acabado visual.

Y Hechizo de amor: La magia continúa ciertamente cumple con esa descripción. Aunque Bier consigue de vez en cuando alguna imagen de la naturaleza envuelta en un delicado aire místico, la estética de la película depende sobre todo de una iluminación intensa y favorecedora que baña los rostros de sus protagonistas y prácticamente borra cualquier indicio del paso del tiempo. Cuesta creer que hayan transcurrido tantos años desde la última vez que vimos juntas en pantalla a las hermanas Owens y a sus tías Frances (Stockard Channing) y Jet (Dianne Wiest), famosas por sus margaritas a medianoche.

El resultado está muy lejos de la cálida atmósfera otoñal de la película original, que conseguía mantener cierta ligereza sin restarle peso a una historia cuyo núcleo era, después de todo, escapar de la violencia doméstica. Aquí podría detectarse algún rastro de gótico sureño, especialmente en esa luz solar pálida y desgastada, pero el guion de Akiva Goldsman, Georgia Pritchett y Kelly Marcel opta por un tono mucho más sombrío y, como era quizá inevitable, pone el trauma generacional en el centro de la historia.

Hechizo de amor: La magia continúa insiste en que “ninguna magia es más poderosa que la hermandad”, aunque la propia película hace poco para demostrarlo. Más allá de Kidman y Bullock, las demás mujeres de la familia Owens apenas tienen tiempo para compartir escenas entre ellas o desarrollarse como personajes.

En cambio, buena parte de esa idea termina depositada en un antagonista que aparece repentinamente en el tercer acto y se lanza a un extenso monólogo sobre su traumático pasado. Ninguna de las Owens parece prestar demasiada atención a lo que cuenta y, como resultado, queda una conclusión bastante incómoda: la película parece sugerir que quienes no tienen la fortuna de crecer en un hogar lleno de amor están, de algún modo, destinados a convertirse en villanos.

Bullock, Maisie Williams, Joey King and Kidman en ‘Hechizo de amor: La magia continúa’
Bullock, Maisie Williams, Joey King and Kidman en ‘Hechizo de amor: La magia continúa’ (Warner Bros)

Kidman parece estar disfrutando cada minuto, en buena medida porque Gilly encaja a la perfección con la imagen que la actriz proyecta fuera de la pantalla: divertida, sensual y de espíritu libre. Bullock, en cambio, no tiene la misma suerte. Aunque conserva intacto el carisma que siempre la ha caracterizado, el guion insiste en convertir a Sally en una mujer torpe, haciéndola trastabillar con el teléfono o meter la pata en casi todas las escenas, como si el personaje olvidara por momentos su propia torpeza solo para recuperarla cuando la trama necesita otro chiste. Lo más divertido que le permiten hacer es recibir de Ian, como gesto romántico, una salsera repleta de natillas.

Kidman y Bullock son dos auténticas superestrellas, y la película aspira a estar a su altura con una apariencia elegante y un tono deliberadamente serio. Sin embargo, da la impresión de que nadie se detuvo a pensar qué historia sobre estos personajes realmente valía la pena contar casi tres décadas después.

Quizá sea el tipo de secuela al que tendremos que acostumbrarnos: llega rodeada de una enorme campaña publicitaria y mucha nostalgia, solo para desvanecerse de la conversación en cuanto aparecen los créditos finales. ¿Acaso alguien recuerda ya que el año pasado tuvimos otra secuela de Un viernes de locos?

Directora: Susanne Bier. Reparto: Sandra Bullock, Nicole Kidman, Joey King, Lee Pace, Maisie Williams, Xolo Maridueña, Solly McLeod, Dianne Wiest y Stockard Channing. Clasificación: 12A. Duración: 130 minutos.

Hechizo de amor: La magia continúa se estrena en cines el 11 de septiembre.

Traducción de Leticia Zampedri

Thank you for registering

Please refresh the page or navigate to another page on the site to be automatically logged inPlease refresh your browser to be logged in