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La lista

Los papeles que arruinaron carreras: 17 actores marcados por una sola película

Desde la polémica actuación de Faye Dunaway como Joan Crawford hasta el ídolo del cine mudo cuya “voz chillona” arruinó su fama, Adam White repasa 17 estrellas cuyas películas dañaron sus carreras

Tráiler de ‘El Padrino Parte III’
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La mayoría de las estrellas de cine puede sobrevivir a uno o dos fracasos. Sin embargo, hay papeles que cambian por completo la trayectoria de un actor, ya sea porque lo dejan sin trabajo durante años o porque lo marcan para siempre ante el público.

Por ejemplo, es casi imposible hablar de la carrera de Faye Dunaway sin mencionar su polémica actuación en Queridísima mamá, del mismo modo que basta con buscar el nombre de Brandon Routh en internet para encontrar una y otra vez la misma pregunta: “¿Qué pasó con la estrella de Superman regresa?”

A menudo, esto resulta injusto. Históricamente, las mujeres han cargado con gran parte de las críticas que sacuden una carrera, y el declive de una estrella de cine suele tener múltiples causas. Aun así, cuando un actor parece desaparecer del radar, muchas veces hay una película concreta detrás.

Desde el thriller erótico injustamente criticado de Meg Ryan hasta la comedia de intercambio de cuerpos que impidió que Judge Reinhold se convirtiera en una de las grandes estrellas de la comedia en Hollywood, estas son 17 películas que arruinaron por sí solas la suerte de sus protagonistas.

Faye Dunaway en Queridísima mamá

Estrenada en 1981, la película biográfica sobre Joan Crawford, Queridísima mamá —protagonizada por Faye Dunaway y basada en el desgarrador bestseller escrito por la hija de la actriz, Christina Crawford— retrataba a la estrella bajo una luz poco favorecedora: como una tirana desequilibrada, propensa a maltratar a su hija y a dominar cada escena en la que aparecía.

En parte, Dunaway también cargó con la responsabilidad por el resultado, y la película terminó afectando seriamente su carrera como protagonista. De hecho, recibió algunas de las peores críticas de su trayectoria e incluso un premio Golden Raspberry a Peor Actriz, lo que la llevó a evitar hablar del filme durante años.

No fue hasta 2016 que la actriz se refirió públicamente al tema en unas inusuales declaraciones. Entonces afirmó que la película cambió el rumbo de su carrera y dejó en el público una impresión equivocada de ella que fue “imposible revertir”.

“Eso es muy difícil de superar”, añadió. “Debí haberlo sabido, pero a veces eres vulnerable y no te das cuenta en qué te estás metiendo”.

Elizabeth Berkley en Showgirls. Lo prohibido

Las expectativas eran altas cuando Showgirls se estrenó en 1995. Al fin y al cabo, la película reunía al director Paul Verhoeven y al guionista Joe Eszterhas, el mismo dúo detrás de Bajos instintos, y muchos creían que su protagonista, la exestrella de Salvado por la campana Elizabeth Berkley, alcanzaría la fama en Hollywood del mismo modo que Sharon Stone.

Pero entonces el público vio Showgirls. Y, aunque con el paso de las décadas la reputación de la película ha mejorado —junto con un creciente reconocimiento a la actuación exagerada pero hipnótica de Berkley—, la reacción inicial fue devastadora y prácticamente arruinó su incipiente carrera en el cine de la noche a la mañana.

“Hubo mucha crueldad alrededor de la película”, dijo Berkley en 2020. “Sufrí acoso y no entendía por qué me culpaban a mí. El trabajo de un actor es seguir la visión del director, y yo hice exactamente lo que se suponía que debía hacer.

Sin embargo, nadie relacionado con la película habló en mi defensa ni trató de protegerme. Me dejaron sola y terminé convertida en una paria en la industria por la que había trabajado tan duro”.

Elizabeth Berkley en ‘Showgirls. Lo prohibido’
Elizabeth Berkley en ‘Showgirls. Lo prohibido’ (Moviestore/Shutterstock)

Shannen Doherty en Jóvenes modernos

Cuando Shannen Doherty dejó la popular serie juvenil de los noventa Beverly Hills, 90210 en 1994, esperaba impulsar su carrera en el cine. Y no era una apuesta descabellada: antes de saltar a la televisión ya había participado en varias películas exitosas, entre ellas el clásico adolescente de 1988 Jóvenes asesinos: atracción letal.

Sin embargo, su siguiente proyecto no tuvo el resultado esperado. La comedia sobre veinteañeros Jóvenes modernos, dirigida por Kevin Smith y coprotagonizada por entonces desconocidos como Ben Affleck y Jason Lee, fue un fracaso en taquilla. Y como Doherty era el nombre más reconocido del reparto, muchos la señalaron como responsable.

“La película fracasó y mi carrera en el cine también”, dijo en 2024. “La gente pensaba que yo cargaba con todo el peso de la película, así que cuando fue un fracaso en taquilla, la culpa recayó sobre mí. Después de eso, mi carrera en el cine prácticamente se terminó”.

David Caruso en Jade

Hoy es más conocido por ponerse y quitarse las gafas de sol en la longeva serie CSI: Miami, pero en su momento David Caruso parecía destinado a convertirse en una gran estrella de cine. Tras una disputa muy publicitada con los productores por su salario, abandonó el drama policial Policía de Nueva York en 1994, rodeado de mala prensa y con la intención de triunfar en la gran pantalla.

Sin embargo, sus dos grandes apuestas cinematográficas de 1995 —la película policial El beso de la muerte y el thriller erótico Jade— fracasaron estrepitosamente. Jade, por la que cobró un salario de 2 millones de dólares, se convirtió en uno de esos desastres costosos de los que pocos actores logran recuperarse, y menos alguien que ya había quemado tantos puentes en Hollywood.

“Cuando Jade se estrenó y apenas recaudó 4 millones de dólares en taquilla, nadie volvió a llamarme”, recordó Caruso en 1997. “Podría haber tirado mi teléfono y el contestador automático a la basura”.

Ese mismo año, regresó a la televisión.

Sofia Coppola en El Padrino: Parte III

En realidad, nadie se queja de que El Padrino: Parte III haya puesto fin a la breve carrera como actriz de Sofia Coppola, ni siquiera ella misma. Coppola nunca tuvo un interés especial en actuar y terminó en la película casi por casualidad: su padre, Francis Ford Coppola, la incorporó a última hora cuando varios actores ya no estaban disponibles.

Elegida para interpretar a Mary Corleone, la trágica hija adolescente de Michael Corleone, su actuación fue duramente criticada tras el estreno de la película en Navidad de 1990; un periódico incluso la calificó de “irremediablemente amateur”.

“Fue vergonzoso quedar expuesta al público de esa manera”, dijo Coppola en 2020. “Pero no era mi sueño ser actriz, así que no me devastó. Tenía otros intereses y aquello no me destruyó”.

Coppola solo volvió a actuar dos veces más: en la película independiente Intimidades de Monkey Zetterland y, en un papel sin diálogo, en Star Wars: Episodio I – La amenaza fantasma.

Sin embargo, con el tiempo terminó convirtiéndose en una de las directoras más reconocidas de Hollywood, responsable de películas como Las vírgenes suicidas, Perdidos en Tokio y María Antonieta. Fue, en definitiva, un desenlace mucho más luminoso para su carrera.

Madonna y Rupert Everett en ‘Una pareja casi perfecta’
Madonna y Rupert Everett en ‘Una pareja casi perfecta’ (Paramount/Kobal/Shutterstock)

Rupert Everett in Una pareja casi perfecta

Durante un tiempo, Rupert Everett fue una verdadera anomalía: un actor abiertamente gay en el que Hollywood parecía dispuesto a apostar. Pero entonces llegó la película de 2000 Una pareja casi perfecta, una desastrosa comedia romántica sobre un hombre gay y su mejor amiga —interpretada por Madonna, claramente mal elegida para el papel— que deciden tener un hijo juntos, y todo se vino abajo.

“La muerte profesional se parece bastante a la muerte real, así que te da una idea de cómo se siente”, dijo Everett en 2017. “Un minuto estás recorriendo los pasillos del poder y todo el mundo dice: ‘Qué idea tan fabulosa’. Al siguiente, sigues caminando por los mismos pasillos, pero eres como el fantasma de Canterville: todos atraviesan tu cuerpo y ya estás muerto, aunque ni siquiera te habías dado cuenta”.

La película fue un desastre tanto para la crítica como en taquilla y, de un solo golpe, acabó con la carrera actoral de Madonna y con la de Everett como estrella de Hollywood capaz de encabezar carteles.

“Dinamitó mi nueva carrera y me dejó el vello púbico blanco de la noche a la mañana”, escribió Everett en su muy recomendable autobiografía de 2004, Red Carpets and Other Banana Skins.

Lea Thompson en Howard el pato

Con todo respeto a la estrella de Volver al futuro, Lea Thompson, resulta difícil no preguntarse por qué aceptó protagonizar una película de ciencia ficción en la que su personaje aparentemente mantiene una relación con un pato extraterrestre antropomórfico. Estrenada en 1986, Howard the Duck era además una película de superhéroes dirigida al público infantil.

El resultado fue uno de los fracasos más notorios del cine de los años ochenta. Aun así, Thompson reconoció más tarde que, aunque hoy aprecia el estatus de culto que la película ha adquirido con el tiempo, tuvo consecuencias para su carrera.

“En el lapso de un año pasé de estar en el mayor éxito (Volver al futuro) al mayor fracaso”, dijo en 2022. “Probablemente destruyó mi carrera en el cine y, aunque después hice algunas buenas películas, fue muy difícil recuperarme”.

Matthew Modine en La pirata

Uno de los mayores fracasos de taquilla en la historia de Hollywood, La pirata (1995), ayudó a frenar la carrera de Geena Davis como protagonista y también afectó temporalmente la trayectoria del director Renny Harlin. Pero quien salió peor parado fue Matthew Modine, que parecía encaminado a convertirse en una gran estrella antes de que la película naufragara.

En 2016, el actor contó que cometió el error de leer una crítica de la película la mañana del día en que debía promocionarla ante la prensa. “¡Era malísima! Luego tomé otra y era aún peor. Pensé: ‘Tiene que haber al menos una buena’. Pero una tras otra eran malísimas”.

“Bajé a desayunar y sentía que todos en el café me miraban como diciendo: ‘Dios mío, el muerto viviente’, ¿sabes?”.

“Duele que te golpeen así de fuerte”, añadió. “Y creo que, de alguna manera, sí afectó mi carrera”.

Aunque nunca dejó de trabajar —con papeles destacados en Batman: El caballero de la noche asciende y Oppenheimer—, desde entonces no ha vuelto a protagonizar una gran producción de estudio.

Geena Davis y Matthew Modine en ‘La pirata’
Geena Davis y Matthew Modine en ‘La pirata’ (Sky)

Juez Reinhold en Viceversa

Una figura habitual del cine de los años ochenta, Judge Reinhold parecía destinado a convertirse en uno de los grandes nombres de la comedia en Hollywood, sobre todo después de sus papeles secundarios en éxitos como Un detective suelto en Hollywood y Por fin me la quité de encima.

Sin embargo, las películas que protagonizó después no funcionaron, y Viceversa (1988) —en la que su personaje intercambia cuerpos con su hijo de 11 años— terminó convirtiéndose en su punto más bajo, tanto en taquilla como ante la crítica.

“Ese fue el fin de mi carrera en Hollywood”, dijo Reinhold en 1992. “A partir de ahí, el teléfono dejó de sonar”.

Afectado por la situación, dejó Los Ángeles y se mudó a un pequeño pueblo en Nuevo México, donde tuvo que enfrentar su comportamiento en antiguos rodajes. “Fue algo muy doloroso para mí reconocer y asumir la responsabilidad por el daño que había causado”, explicó.

Con el tiempo, incluso llegó a sentirse agradecido por ese giro en su carrera. “Si Viceversa hubiera sido un éxito, quizá nunca habría enfrentado todo esto y no sé dónde estaría ahora”.

Kelly Clarkson en From Justin to Kelly

De forma algo inexplicable, la ganadora de la primera temporada de American Idol estaba obligada por contrato a protagonizar una comedia romántica musical. En el caso de Kelly Clarkson, que ganó el programa antes de convertirse en una superestrella global, eso significó aparecer junto al finalista del reality en From Justin to Kelly (2003), un fracaso que hasta hoy sigue siendo su único gran papel como actriz.

“Fue una etapa muy difícil de mi vida”, dijo en 2019. “Puedo aceptar que sea algo tonto y lindo —eso no me avergüenza para nada—. Lo que sí me parece injusto es que te obliguen a hacer algo que no te apasiona y que no quieres hacer”.

Clarkson intentó salir del contrato de la película, pero no lo consiguió. Sin embargo, logró convencer a su equipo de lanzar su primer sencillo, Miss Independent, antes del estreno del filme.

“Creo que esa decisión salvó mi carrera”, dijo. “El éxito de Miss Independent ayudó a contrarrestar lo que pasó con la película”.

Desde entonces, Clarkson no ha vuelto a aparecer en películas, aunque sí participó con su voz en cintas animadas como La estrella de Belén y Trolls 2: World Tour.

John Gilbert en His Glorious Night

Los rumores siempre rodearon la primera película sonora protagonizada por la estrella del cine mudo John Gilbert, famoso como un galán romántico apuesto —y silencioso—. Estrenada en 1929, His Glorious Night mostraba a Gilbert como un oficial militar que se enamoraba de una princesa. En teoría, la película era muy similar a las que lo habían convertido en una estrella de taquilla.

Sin embargo, según se dijo en ese momento, al público le molestó la “voz chillona” del actor, algo que había pasado desapercibido durante su etapa en el cine mudo. La familia de Gilbert, no obstante, siempre cuestionó esa versión y sostuvo que su carrera fue saboteada por el jefe del estudio, Louis B. Mayer, quien no lo quería, y que en realidad su voz estaba bien.

Sea cual sea la verdad, la carrera de Gilbert comenzó a decaer después de esa película. Poco tiempo después, murió a los 38 años tras una lucha contra el alcoholismo.

Catherine Dale Owen y John Gilbert en ‘His Glorious Night’
Catherine Dale Owen y John Gilbert en ‘His Glorious Night’ (Glasshouse Images/Shutterstock)

Los Monkees en Head

La banda pop —una especie de Beatles fabricados— nunca se recuperó de su surrealista aventura cinematográfica de 1968, Head, que los propios integrantes describieron como un intento deliberado de arruinarlos. Lejos de seguir la fórmula habitual, la película apostó por un estilo caótico y experimental: una obra de flujo de conciencia que recuerda, en cierto modo, al único proyecto de Hollywood de las Spice Girls, Spice World.

En ella, los miembros del grupo —que interpretan versiones de sí mismos— se rebelan contra sus jefes corporativos mientras buscan libertad creativa. Sin embargo, el experimento resultó un fracaso rotundo y dañó tanto la carrera musical del grupo como sus aspiraciones de convertirse en estrellas de cine.

De hecho, el integrante Michael Nesmith llegó a comparar la película con el “asesinato” de la banda. Según él, todo fue orquestado por su creador, Bob Rafelson, quien más tarde dirigiría películas como Mi vida es mi vida.

“Para cuando se estrenó Head, los Monkees ya eran unos parias”, dijo Nesmith en 2012. “No había duda: pasamos de la aceptación al rechazo… y todo terminó. Head marcó nuestro final”.

Maxwell Caulfield in Vaselina 2

Es casi un milagro que la tan criticada secuela de Vaselina quedara como una simple nota al pie en la larga carrera de Michelle Pfeiffer. Sin embargo, su coprotagonista Maxwell Caulfield —a quien muchos veían listo para despegar al estilo de John Travolta— no corrió con la misma suerte.

La película de 1982 fue un fracaso en taquilla y, aunque Caulfield más tarde logró recuperarse en televisión, su carrera en el cine prácticamente se detuvo de un día para otro.

“No trabajé durante casi dos años y, en Hollywood, mi carrera estaba acabada”, recordó en 2022. “Antes de esa película tenía un contrato por tres filmes con Paramount, pero todo se vino abajo. Me habían dado una gran oportunidad y querían comprometerme para dos películas más, de su elección y cuando decidieran hacerlas. Sin embargo, como el estreno fue tan apresurado, la película pasó sin pena ni gloria y el estudio nunca ejerció su opción”.

Para Caulfield, la experiencia se pareció a lograr cruzar la cuerda de terciopelo de un club nocturno: entras, pero luego tienes que arreglártelas para quedarte dentro y evitar que te echen por la puerta de atrás.

Jennifer Grey in Tras la corona

Tras el éxito de Dirty Dancing: Baile caliente, Jennifer Grey parecía tener Hollywood en la palma de la mano. Sin embargo, un episodio durante el rodaje del drama náutico Tras la corona (1992) la llevó a someterse a una cirugía de nariz, y su carrera nunca volvió a ser la misma.

Según relató en sus memorias de 2022, Grey estaba filmando Tras la corona cuando el director de fotografía le preguntó por “un bulto” en la nariz. No era la primera vez que escuchaba algo así y, tras varios comentarios similares, decidió “arreglarla”. Pero el resultado la dejó completamente sorprendida.

“La nariz no se veía bien en mi cara”, escribió. “Parecía recortada. Algo no encajaba, ni en las proporciones ni en la posición”.

Sus compañeros de reparto dejaron de reconocerla, y las nuevas escenas de Tras la corona —rodadas después de la cirugía— tuvieron que filmarse de cierta manera para disimular su nuevo aspecto. A partir de entonces, Grey no volvió a actuar en una película de estudio durante ocho años.

“De la noche a la mañana perdí mi identidad y mi carrera”, escribió en el libro. “Gasté muchísima energía tratando de entender qué había hecho mal y por qué me habían expulsado del reino, pero la verdad es que yo misma me expulsé”.

Jennifer Grey en ‘Tras la corona’
Jennifer Grey en ‘Tras la corona’ (Snap/Shutterstock)

Brandon Routh en Superman regresa

Tras el estreno del reinicio de Superman dirigido por Bryan Singer, Superman regresa (2006), el actor Brandon Routh —elegido entre miles de aspirantes para interpretar al Hombre de Acero— nunca logró consolidar una carrera sólida en el cine. Más allá de pequeños papeles en Scott Pilgrim contra el mundo y la comedia Hagamos una porno, su trabajo se concentró sobre todo en la televisión.

Y, en lugar de impulsarlo, el personaje de Superman terminó siendo más un obstáculo que una ventaja. En 2020, Routh contó que atravesó momentos difíciles después de lo que debía ser el papel que lo lanzara al estrellato.

“Por suerte, no recurrí a las drogas ni al alcohol”, recordó. Superman regresa no tuvo el resultado que él esperaba, ni el que imaginaba su entorno. “Tuve que asimilar muchas cosas y la secuela nunca llegó”.

La película recibió críticas en general positivas y al público le gustó. Incluso recaudó casi 400 millones de dólares en todo el mundo. Sin embargo, no fue suficiente y, durante los años siguientes, la posibilidad de una continuación se fue apagando lentamente.

Meg Ryan en En carne viva

Una anomalía en esta lista —sobre todo porque es realmente brillante—, En carne viva no debería haber perjudicado la carrera cinematográfica de Meg Ryan como finalmente ocurrió. Sin embargo, este thriller erótico de la directora ganadora del Oscar Jane Campion —un misterio de asesinato en el que el personaje de Ryan inicia una peligrosa relación con un policía— resultó un salto demasiado grande para el público acostumbrado a verla en encantadoras comedias románticas.

La película de 2003 se convirtió en una de las últimas producciones de estudio de Ryan y también en uno de sus últimos trabajos como actriz. Desde entonces, la intérprete se ha mantenido en gran medida alejada de los focos y ha centrado su atención en la dirección.

En 2019, Ryan reiteró el orgullo que siente por la película, aunque también expresó su desconcierto por las críticas que recibió.

“La reacción fue despiadada”, dijo. “Me sorprendió lo negativa que fue. A mí me encantó la película, me encantó la experiencia y me encantó trabajar con Jane Campion… Después de eso, algunos publicistas me dijeron: ‘Deberías haber preparado a tu público para que hicieras algo diferente’. En carne viva era una película muy sexual, y el sexo incomoda a la gente”.

Añadió que su salida del estrellato de Hollywood poco después fue una decisión “mutua”: “Al final, sentí que ya había terminado, y ellos seguramente también”.

Greta Garbo en Otra vez mío

Concebida como un vehículo para relanzar la reputación de Greta Garbo en Estados Unidos —ya que sus películas anteriores habían sido en su mayoría éxitos europeos—, Otra vez mío (1941) terminó convirtiéndose en un desastre que arruinó su carrera y la llevó a retirarse prematuramente del cine a los 36 años.

Los problemas comenzaron desde temprano. Para empezar, el guion de esta extraña comedia romántica —en la que el personaje de Garbo finge ser su propia hermana gemela para recuperar a su ex— fue reescrito repetidamente durante el rodaje. De hecho, la propia actriz llegó a comentar que la película “no era buena y nunca podría llegar a serlo”.

Las críticas tampoco fueron amables. Algunos comentaristas señalaron que Garbo estaba “torpe y rígida”, e incluso “vergonzosa” en pantalla. Time, por ejemplo, llegó a afirmar que su actuación era tan mala que resultaba “casi tan impactante como ver a tu madre borracha”.

Como era de esperar, la reacción de la prensa dejó a la actriz profundamente humillada, según distintos reportes. Poco después, su contrato con MGM fue cancelado —supuestamente de mutuo acuerdo—. Desde entonces, Garbo nunca volvió a hacer otra película.

Traducción de Leticia Zampedri

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