Netflix apostó a lo grande por la IA con su nueva película, pero ¿lo ayudó o lo perjudicó?
Ben Affleck no revela exactamente cómo utilizó la IA en su nuevo thriller de Netflix, que recibió críticas duras. Pero gracias a un montaje deficiente y a una escena involuntariamente hilarante, es posible que haya perjudicado accidentalmente su propia tecnología, escribe Kevin EG Perry


A veces, una sola escena de una película trasciende su material original. En cuanto la ves, sabes que será de lo único de lo que se hablará después. Así ocurre con Animals, de Ben Affleck, aunque no por razones que agraden al director y protagonista.
La escena en cuestión aparece casi al final del nuevo thriller de Netflix, cuando un niño secuestrado es arrojado sin miramientos por el borde de hormigón de un canal de un río de Los Ángeles en una pequeña caravana roja. El pobre niño se precipita por la empinada pendiente antes de estrellarse contra el suelo y ser catapultado hacia arriba para elevarse majestuosamente por el aire y caer en los brazos de un Affleck que corre hacia él, desafiando todas las leyes de la física.
Este momento de comedia física pura e involuntaria ya se volvió viral en las redes sociales, donde se comparó, de forma generalizada y poco halagadora, con la escena, a menudo ridiculizada, de Mi amigo Mac (1988) que Paul Rudd solía usar para burlarse de Conan O'Brien durante sus apariciones nocturnas, en la que un niño en silla de ruedas cae por un acantilado y aterriza en un lago. No es precisamente el tipo de referencia que Affleck habría buscado para el dramático desenlace de su regreso a la dirección.
¿Cómo llegó una secuencia tan absurda a nuestras pantallas? El culpable obvio, al parecer, es la IA. Affleck admitió abiertamente haber usado IA durante la producción de Animals y anunció en un evento reciente de Bloomberg Screentime que usó la tecnología para “muchas cosas”, pero se negó a entrar en detalles. “En mi profesión, intentamos fomentar la ilusión de la realidad, ¿no?”, dijo. ”Es como si fueras a un espectáculo de magia y el mago saliera y dijera: ‘Antes de empezar, quiero que sepan que hay otro conejo aquí debajo. Este tipo es un cómplice’. Eso lo arruina todo, ¿no?”.
Entusiasmado con su argumento, Affleck continuó diciendo que Animals es precisamente el tipo de película que puede demostrar lo útil que puede ser la IA para cineastas de todo tipo. “Pensé que era un buen ejemplo porque es una película muy humana”, dijo. “No transcurre en el espacio, no tiene efectos visuales, pero nos permitió avanzar más rápido en algunos casos, sobre todo en la posproducción, para hacer cosas que de otra manera no habríamos podido hacer”. Como, por ejemplo, hacer volar a un niño pequeño a pesar de tener los brazos y las piernas atados.

Si bien esa escena es el ejemplo más notorio, no es el único momento de descuido de la IA presente en el montaje final de la película. Un usuario de Instagram con buen ojo señaló que, en el fondo de una toma aparentemente normal del Sunset Strip, se reproduce una valla publicitaria que anuncia la serie Paradise de Hulu con un error revelador: el título de la serie ahora dice “Parasise”.
En lo que respecta al uso de la IA por parte de Netflix, Affleck está más involucrado que el director promedio. En marzo de este año, Netflix pagó la considerable suma de 587 millones de dólares para adquirir InterPositive, una empresa de tecnología cinematográfica basada en IA que el actor cofundó en 2022.
Como parte del acuerdo, Affleck se unió a Netflix como asesor sénior. En un comunicado emitido en aquel momento, Affleck reveló que él y su compañía habían filmado “un conjunto de datos propio en un estudio de grabación controlado” que se utilizó para crear un modelo de IA capaz de ayudar a los cineastas a realizar tareas como rellenar fondos o ajustar la iluminación.
Si el objetivo de Animals era demostrar la utilidad de la nueva tecnología, Netflix podría preguntarse si realmente valió la pena gastar más de quinientos millones de dólares en crear escenas ridículas que recuerdan a películas infantiles baratas de los 80 como Mi amigo Mac. ¿Acaso una secuencia con efectos prácticos, aunque requiriera más tiempo de producción, no habría aportado mayor seriedad al clímax de la película?

Lo preocupante es que al gigante del streaming simplemente no le importa. En abril, Affleck y su viejo amigo Matt Damon se metieron en problemas mientras promocionaban su película de Netflix, El botín, después de hablar abiertamente sobre la idea de que la plataforma cree que muchos de sus usuarios son “espectadores de segunda pantalla” que necesitan que se les expliquen las tramas sencillas una y otra vez. En ese contexto, los errores ortográficos de fondo y los efectos especiales que distorsionan la realidad tienen poca importancia.
Sin duda, los problemas de Animals van mucho más allá de su deficiente uso de la IA. La película está protagonizada por Affleck en el papel de un hombre que se postula para alcalde de Los Ángeles cuando un secuestrador ataca a su hijo y presenta un giro argumental fascinante tomado directamente del clásico del cine japonés de Akira Kurosawa de 1963, El cielo y el infierno. La provocativa premisa es ideal para una nueva versión, o al menos lo habría sido si Spike Lee no se le hubiera adelantado hace apenas un año con Highest 2 Lowest, protagonizada por Denzel Washington.
La película de Lee fue un éxito de crítica y obtuvo una puntuación media del 83 % en Rotten Tomatoes, mucho mayor que la de Animals, que se quedó estancada con un mísero 35 %. Cabe destacar que no es el uso de la IA lo que parece estar disgustando a los críticos, sino las interpretaciones sin vida (ni siquiera las estrellas de la talla de Gillian Anderson y Kerry Washington pudieron salvar esta película), los diálogos torpes y excesivamente explicativos, y la falta general de cuidado y sutileza.
Quizás de forma reveladora, hay un momento en Animals donde se menciona la nueva tecnología de pasada. En una escena donde el personaje de Affleck recibe una llamada telefónica amenazante, le dice a su esposa que no puede identificar al secuestrador porque su voz está “disfrazada; es inteligencia artificial”.
En el futuro, Affleck podría tener en cuenta el mensaje implícito en su propia narrativa: los buenos prestan atención a los detalles, los malos usan la IA.
Traducción de Olivia Gorsin


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