¿Por qué Conor McGregor no pelea desde hace cinco años? Las razones detrás de su larga ausencia
El excampeón volverá a enfrentar este fin de semana a su viejo rival, Max Holloway, cinco años después de su última pelea
Conor McGregor volverá a pelear este sábado por primera vez en cinco años, cuando enfrente a Max Holloway en el UFC 329.
La pelea estelar, que se disputará en Las Vegas, llega 13 años después de que McGregor venciera por decisión al peleador hawaiano. Desde entonces, ambos se consagraron campeones mundiales.
El combate también marcará el regreso de McGregor al octágono cinco años después de su última presentación, cuando sufrió su segunda derrota consecutiva ante Dustin Poirier y se fracturó la pierna durante la pelea.

Esa fractura de pierna es solo uno de los muchos episodios que marcaron la vida del irlandés en los últimos cinco años. Ahora, mientras se prepara para regresar al octágono en la semana de su cumpleaños número 38, estos son cinco momentos clave que debes conocer.
La fractura de pierna
McGregor y Poirier se enfrentaban por tercera vez en sus carreras y por segunda ocasión en apenas seis meses. El primer asalto se disputó a un ritmo intenso. Por momentos, McGregor pareció tomar la iniciativa, pero con el paso de los minutos Poirier empezó a imponerse.
Cuando el estadounidense presionó al irlandés en el tramo final del asalto, McGregor dio un paso hacia atrás, se dobló el tobillo y agravó una fractura por estrés que ya sufría antes del combate, aunque los aficionados lo desconocían.
McGregor cayó a la lona en el T-Mobile Arena, donde este fin de semana volverá a enfrentar a Holloway, y se cubrió mientras Poirier lo castigaba con una ráfaga de golpes poco antes del final del asalto. Apenas sonó la campana, la pelea se detuvo.
Poirier regresó con calma a su esquina y le dijo a su equipo que McGregor se había fracturado la pierna. Al mismo tiempo, el irlandés les gritó a los oficiales para asegurarse de que Bruce Buffer, el anunciador oficial de la UFC, informara que el combate terminó por una "detención médica" y no por nocaut técnico.
El camino hacia la recuperación prometía ser largo y difícil, como ya había ocurrido con lesiones similares sufridas por figuras de las MMA como Anderson Silva y Chris Weidman. Sin embargo, pocos imaginaban que McGregor permanecería cinco años alejado de la competencia.
Un regreso frustrado
McGregor intentó volver a la UFC en el verano de 2024, pero una fractura en un dedo del pie lo obligó a cancelar el esperado combate contra Michael Chandler apenas dos semanas antes del evento.
Ambos estaban vinculados desde principios de 2023, cuando fueron entrenadores rivales en The Ultimate Fighter. Sin embargo, tras la lesión de McGregor, Chandler dejó de esperar ese enfrentamiento. En su lugar, disputó una revancha contra Charles Oliveira en noviembre de ese año y perdió por decisión unánime.

Juicio civil por violación en Dublín
En noviembre de 2024, un jurado civil determinó que McGregor violó a una mujer en una habitación de hotel de Dublín en 2018. El peleador, que siempre ha negado las acusaciones en su contra, fue condenado a pagar a la demandante casi 250.000 euros como indemnización.
En julio de 2025, McGregor apeló el fallo, pero el recurso fue rechazado. En una de las audiencias, fue fotografiado junto a su entonces prometida, y ahora esposa, Dee Devlin.
Acusación de agresión sexual durante un partido de los Miami Heat
En junio de 2023, después de que McGregor golpeara accidentalmente con demasiada fuerza a la mascota de los Miami Heat durante un partido de la NBA, surgió un incidente más grave. La policía de Miami recibió una denuncia en la que se acusaba al peleador de haber agredido sexualmente a una mujer durante el evento. McGregor negó la acusación.
McGregor fue imputado, pero el caso fue desestimado en octubre de 2023. Más tarde, en enero de 2025, se presentó una demanda civil en su contra ante el Tribunal de Distrito de Estados Unidos para el Distrito Sur de Florida, en la que fue acusado de agresión sexual durante ese mismo partido.
La demanda también incluyó como demandados a los Miami Heat y a Basketball Properties LLC, empresa que opera el Kaseya Center, por presunta negligencia grave.
Sin embargo, la Fiscalía de Florida decidió no presentar cargos penales.
En diciembre de ese mismo año, la demandante retiró de forma voluntaria la demanda civil con perjuicio, lo que impide que el caso vuelva a presentarse ante los tribunales.
Barbara Llanes, abogada de McGregor, dijo a la BBC que el peleador y su familia estaban "satisfechos de que este asunto haya llegado a su fin".
"Después de una investigación exhaustiva, que incluyó la revisión de videos y entrevistas con testigos, las autoridades concluyeron que no había motivos para presentar cargos contra mi cliente, Conor McGregor. Como era de esperarse, esa decisión confirma la versión de McGregor sobre lo ocurrido esa noche", afirmó.
Incumplimientos en los controles antidopaje
En octubre de 2025 se anunció que McGregor cumplía una suspensión de 18 meses, con efecto retroactivo a septiembre de 2024, tras acumular tres incumplimientos relacionados con la notificación de su paradero para los controles antidopaje. Esto significaba que podía volver a competir a partir de marzo de 2026.
El último incumplimiento ocurrió en septiembre de 2024, después de que se cancelara la pelea contra Michael Chandler.
En junio, The New York Times publicó una investigación en la que aseguró que McGregor había utilizado "drogas potentes y prohibidas" durante su recuperación de la fractura de pierna.
"La información médica privada de una persona, sumada a la lesión más devastadora que puede verse en los deportes de combate... Todo eso me parece muy extraño", dijo McGregor a Uncrowned.
"Con una lesión así, podrías no volver a caminar. La prioridad debería ser ayudar a ese atleta, a ese peleador que entregó su vida, una extremidad y su forma de ganarse la vida por el entretenimiento del público y el beneficio de la empresa. Lo primero debería ser lograr que vuelva a ponerse de pie".
"Si un médico te receta determinados medicamentos para que puedas recuperarte, porque de lo contrario ni siquiera volverías a caminar y existe un 20 % de probabilidades de que esa pierna no vuelva a soldar... ¡Al diablo con este juego de las peleas! ¿Están locos? Tengo hijos a los que criar y con los que quiero jugar. Salí del programa de control antidopaje, confié en mis médicos y no hice preguntas. Ni siquiera sé qué tomé. Si me preguntaran qué era, no podría responder. No lo sé, no necesito saberlo y tampoco quiero saberlo".
Traducción de Leticia Zampedri







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