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Mensajes de texto entre “los 7 de Cornell” arrojan luz sobre la presunta violación grupal en la universidad

Los mensajes salieron a la luz luego de que el fiscal de distrito del condado de Tompkins, Matthew Van Houten, anunciara que reabriría la investigación criminal y presentaría el caso ante un gran jurado

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Salieron a la luz una serie de mensajes enviados la noche en que una exalumna de la Universidad de Cornell afirma haber sido drogada y agredida sexualmente. Las conversaciones muestran a miembros de la fraternidad hablando sobre la estancia de la joven en la casa y disculpándose posteriormente por cómo se desarrollaron los acontecimientos esa noche.

A la 1:42 a. m. del día de la supuesta agresión, se envió un mensaje al chat grupal que planteaba que había una mujer disponible para tener relaciones sexuales. “¿La tienda sigue abierta?”, escribió más tarde un miembro de la fraternidad, a lo que otros dos respondieron “Sí”, según informó CBS News New York.

Dos días después del incidente, un miembro no identificado de la fraternidad acusado en el caso le envió un mensaje de texto a la mujer, identificada como NN para proteger su identidad, para disculparse por “cómo sucedieron las cosas”, según mensajes citados por CBS News. Asimismo, admitió que debió haber “terminado con todo y echado a la gente antes de que se saliera de control”.

En respuesta, la mujer supuestamente escribió que “nada de lo sexual” había sido “ilegal”, y añadió que sus recuerdos estaban “borrosos”. Su abogado, Thomas Giuffra, declaró al medio que estaba al tanto de los mensajes intercambiados entre ambos, pero que no podía verificar el contenido.

Los mensajes se revelaron luego de que el fiscal de distrito del condado de Tompkins, Matthew Van Houten, anunciara que su oficina reabriría la investigación criminal y remitiría el asunto a un gran jurado. No obstante, afirmó que la declaración jurada inicial de la estudiante ante la policía no detallaba ningún delito según la ley penal del estado de Nueva York.

Salieron a la luz mensajes de texto y chats grupales que muestran a miembros de una fraternidad de Cornell hablando sobre una estudiante que estuvo en su casa de fraternidad durante una presunta agresión sexual, y muestran que uno de los miembros se disculpó más tarde por cómo se desarrollaron los hechos esa noche
Salieron a la luz mensajes de texto y chats grupales que muestran a miembros de una fraternidad de Cornell hablando sobre una estudiante que estuvo en su casa de fraternidad durante una presunta agresión sexual, y muestran que uno de los miembros se disculpó más tarde por cómo se desarrollaron los hechos esa noche (Getty Images)

En declaraciones a Pamela Brown de CNN el martes, Van Houten defendió la decisión original de su oficina de no presentar cargos, pero reconoció que el comportamiento de los hombres involucrados fue “moralmente repugnante”.

“Sabíamos todo lo que pasó, y lo creíamos porque NN nos contó lo sucedido en su declaración escrita de seis páginas”, declaró Van Houten a CNN. “Si bien el relato es detallado y exhaustivo, no prueba un delito y no es ético que un fiscal o la policía la contacte o la interrogue para encontrar pruebas de un delito. Nuestra intención no es iniciar un proceso penal, sino encontrar la verdad”.

Van Houten insistió en que los mensajes de Snapchat no eran fundamentales para determinar si se había cometido un delito penal según la ley. Los describió como “un pretexto para desviar la atención” desde el punto de vista del análisis jurídico porque, a pesar de que los recibieron, determinaron que no eran “relevantes para determinar si NN dio su consentimiento o si existía alguna prueba de falta de consentimiento por su parte, según lo define el derecho penal”.

Agregó que era un acto “repulsivo”, pero que no constituía “prueba alguna en lo que respecta a la evaluación del derecho penal sobre si se cometió un delito”.

El fiscal también refutó las afirmaciones de que NN había denunciado una violación en grupo en su declaración policial original: “La declaración jurada de NN en noviembre de 2024 no alegaba que hubiera sido drogada contra su voluntad ni violada en grupo”. Asimismo, le dijo a CNN que “Jane Doe nunca alegó que fue violada en grupo, y eso proviene de las redes sociales”.

Sin embargo, la demanda civil del 16 de septiembre acusa explícitamente a los acusados de organizar y participar en una “violación en grupo” dentro de la casa de la fraternidad.

Cuando Brown lo cuestionó sobre la redacción de la demanda civil, Van Houten reiteró que la policía consideró que la joven había hecho la primera declaración de manera voluntaria.

“Ella acudió a la policía porque sabía que no estaba bien, y la policía investigó el caso”, declaró Van Houten durante la entrevista. “Eso no significa que, si es moralmente incorrecto, repugnante u ofensivo, se haya infringido la ley penal”.

Van Houten aseguró que una fiscal sénior especializada en delitos sexuales había sido designada para dirigir la presentación ante el gran jurado y que su oficina se había puesto en contacto con NN para programar una reunión por Zoom.

“Le expresé nuestro deseo de reunirnos con NN para iniciar una conversación y comprender los puntos de vista que ha desarrollado en los últimos dos años”, indicó Van Houten. Y agregó: “Qué reflexiones adicionales y qué proceso de sanación ha vivido que pueda compartir con nosotros en términos de evidencia adicional que pudiéramos presentar ante el gran jurado”.

NN presentó una demanda contra la universidad de la Ivy League y siete estudiantes varones, alegando que la drogaron y la violaron en grupo dentro de la casa de una fraternidad durante un ataque que duró varias horas y que las autoridades universitarias no lograron prevenir ni sancionar de manera adecuada
NN presentó una demanda contra la universidad de la Ivy League y siete estudiantes varones, alegando que la drogaron y la violaron en grupo dentro de la casa de una fraternidad durante un ataque que duró varias horas y que las autoridades universitarias no lograron prevenir ni sancionar de manera adecuada (AP)

Giuffra, el abogado de NN, refutó enérgicamente la descripción que hizo el fiscal de distrito de la investigación inicial y argumentó que las autoridades no recabaron las pruebas de manera adecuada y que su clienta se encontraba en estado de trauma.

En el episodio del lunes de The Lead with Jake Tapper de CNN, Giuffra detalló las consecuencias financieras y emocionales que sufrió NN tras el incidente e incluso alegó que la Universidad de Cornell se negó a reembolsarle la matrícula cuando intentó abandonar el campus.

“Sentía que no la escuchaban y que nadie se quería hacer responsable”, declaró Giuffra a CNN. “Quería dejar la universidad, volver a casa y recuperarse. Y sus padres, que habían pagado miles y miles de dólares para que estudiara en Cornell, intentaron recuperar su dinero”.

Según Giuffra, la negativa obligó a NN a permanecer inscrita durante un semestre adicional, “donde veía a estos chicos con bastante frecuencia”.

Añadió que aquella terrible experiencia truncó su futuro.

“Su vida ha quedado destrozada”, aseguró Giuffra. “Es una mujer de un pequeño pueblo, no proviene de una familia adinerada ni de una familia con una larga tradición familiar. Este era su sueño y se lo arrebataron a una edad temprana de una manera terrible”.

El abogado de la víctima afirma que la Universidad de Cornell se negó a reembolsarle la matrícula tras el incidente, lo que la obligó a pasar otro semestre en el campus cerca de sus presuntos agresores
El abogado de la víctima afirma que la Universidad de Cornell se negó a reembolsarle la matrícula tras el incidente, lo que la obligó a pasar otro semestre en el campus cerca de sus presuntos agresores (Reuters)

Los abogados que representan a los miembros de la fraternidad mencionados han negado enérgicamente las acusaciones contra los siete hombres por agresión sexual y lesiones. La denuncia alega que dos miembros drogaron a NN y que las agresiones se prolongaron hasta aproximadamente las 5:45 a. m.

Jeremy Saland, abogado defensor del acusado Scott Kretzschmar, rechazó la afirmación de la demanda de que su cliente vertió ketamina sobre el cuerpo de NN y la inhaló.

“Absolutamente no... lo que hay que hacer es fijarse en la evidencia demostrable y objetiva, la cual consta de una prueba de folículo piloso que muestra que no tenía ketamina en su organismo”, sostuvo Saland a CBS News, aunque el medio señaló que no había verificado de forma independiente los resultados de la prueba.

Saland declaró que Kretzschmar entró brevemente en la habitación tras ver los mensajes de Snapchat y no observó ningún signo de angustia.

“No estaba desnuda”, observó Saland. “Él no la vio estresada. No tenía dificultades para expresarse”.

Andrew Miltenberg, abogado que representa a otro acusado, Gillio Lopes, también refutó las acusaciones en una declaración a CBS News.

“Cornell ya investigó estas acusaciones”, afirmó Miltenberg. “Las acusaciones que ahora se hacen públicas difieren de lo que se informó e investigó durante ese proceso. Son graves, pero las acusaciones no son pruebas”.

Diego Sarabia, otro de los siete hombres acusados en la demanda, fue despedido de su trabajo en Wells Fargo en Charlotte, Carolina del Norte, según informó TMZ el lunes. Sarabia, exmiembro de la fraternidad Chi Phi que trabajaba en el banco desde 2022, fue despedido directamente como resultado de la reapertura del caso penal por parte del fiscal de distrito, según informaron fuentes al medio.

El periódico The Independent se puso en contacto con Wells Fargo en busca de comentarios, y hasta el momento de la publicación de esta nota no se sabe si Sarabia cuenta con representación legal.

En un comunicado a CNN, la Universidad de Cornell afirmó que apoyaba la decisión del fiscal de distrito de presentar el asunto ante un gran jurado. Además, defendió su respuesta institucional y el proceso administrativo del título IX, que provocó sanciones y la prohibición de la fraternidad Chi Phi en el campus.

”Cualquier insinuación de que la universidad no impuso sanciones consecuentes a los implicados es falsa”, declaró la universidad. “Mantener la falsa narrativa de que las consecuencias fueron mínimas en este caso es irresponsable, hará que las víctimas se sientan menos seguras y apoyadas, y perpetuará la falta de denuncias de agresión sexual”.

Para aquellas personas afectadas por violación y abuso sexual, si se encuentran en los Estados Unidos, pueden llamar a Rainn al 800-656-HOPE (4673).

Traducción de Michelle Padilla

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