Trump transferirá los ingresos de la venta de petróleo venezolano a un banco de Qatar, revela informe
Altos funcionarios afirman que el Estado del Golfo ofrece un lugar neutral para almacenar la recaudación, desde el cual puede trasladarse con seguridad y sin riesgo de incautación
La administración del presidente Donald Trump conservará el dinero generado por la venta de petróleo venezolano a través de múltiples cuentas bancarias, la mayor de las cuales se encuentra en Qatar, según un informe.
Altos funcionarios revelaron a Semafor que Estados Unidos concretó ya su primera venta de petróleo del país sudamericano en un acuerdo por un valor de 500 millones de dólares.
Justificaron la decisión de mantener parte de las ganancias en el Estado del Golfo, en lugar de en bancos estadounidenses, con el argumento de que se trata de un lugar neutral desde el que los fondos podrían trasladarse con libertad y seguridad sin riesgo de incautación.
La senadora de Massachusetts Elizabeth Warren, la demócrata de más alto rango en la Comisión de Finanzas del Senado, arremetió contra la estrategia: “No hay base legal para que un presidente cree una cuenta en un paraíso fiscal que él controle para poder vender activos incautados por el ejército estadounidense”.
Y manifestó: “Es precisamente una jugada que resultaría atractiva para un político corrupto”.

La amistosa relación de Trump con Qatar fue puesta en el punto de mira el pasado mes de mayo, cuando recibió duras críticas por aceptar un avión Boeing de 400 millones de dólares como regalo del país.
The Independent se puso en contacto con la Casa Blanca y el Tesoro Público para solicitar comentarios.
Estados Unidos se encuentra en control de los recursos naturales de Venezuela después de que sus fuerzas irrumpieran en Caracas en la madrugada del sábado 3 de enero y secuestraran a su entonces presidente Nicolás Maduro y a su esposa, Cilia Flores. Luego, fueron trasladados a Nueva York para responder por cargos federales de narcotráfico.
Maduro se declaró inocente ante un tribunal de Manhattan e insistió en que seguía siendo el legítimo líder de Venezuela.
Tras la operación, Trump, acompañado por altos miembros de su gabinete, anunció que Washington “dirigiría” Venezuela hasta que el país estuviera lo suficientemente estable como para celebrar elecciones presidenciales libres y justas.
El plan también implicaba tomar el control de hasta 50 millones de barriles de petróleo del país, venderlo y distribuir los beneficios a Caracas.

El viernes pasado, el presidente firmó una orden ejecutiva en la que se fijaban las condiciones de dichos acuerdos y se impedía que los tribunales o los acreedores embargaran cualquier ingreso. La medida se consideraba necesaria dado que se calcula que el petroestado debe 170.000 millones de dólares a titulares de bonos internacionales, compañías petroleras y otras partes interesadas.
Cuando Trump se reunió con ejecutivos petroleros en la Casa Blanca la semana pasada, dejó claro al director ejecutivo de ConocoPhillips, Ryan Lance, que Estados Unidos “no va a mirar lo que la gente perdió en el pasado, porque eso fue culpa suya”.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, ofreció más detalles en una conversación con el Club Económico de Minnesota y afirmó que su departamento “supervisará las cuentas”. Entonces, por indicación de Trump y del secretario de Estado, Marco Rubio, “se encargará del desembolso que vuelve a Venezuela”.
“El papel del Tesoro será asegurarse de que los fondos lleguen al lugar adecuado” —añadió— “Aquí somos los banqueros; no dirigimos los fondos”.
Un portavoz del Tesoro dijo a Semafor: “El Tesoro de los Estados Unidos está plenamente comprometido a apoyar los esfuerzos del presidente Trump en nombre del pueblo de Venezuela”.

Según Taylor Rogers, portavoz de la Casa Blanca: “El presidente Trump negoció un acuerdo energético histórico con Venezuela, inmediatamente después de la detención del narcoterrorista Nicolás Maduro, que beneficiará a los pueblos estadounidense y venezolano”.
Rodgers añadió que la Administración mantiene “conversaciones positivas y continuas” con las compañías petroleras estadounidenses sobre Venezuela.
Tiene trabajo por hacer en ese frente, ya que Trump recibió un importante desaire del director ejecutivo de ExxonMobil, Darren Woods, durante su reunión con los ejecutivos de la industria energética.
“Nos han confiscado nuestros activos allí dos veces, así que pueden imaginarse que volver a entrar una tercera vez requeriría algunos cambios bastante significativos con respecto a lo que hemos visto aquí a lo largo de la historia”, dijo Woods al presidente, en referencia a las consecuencias de las medidas de Hugo Chávez para nacionalizar el sector de los hidrocarburos de Venezuela entre 2004 y 2007.
Y señaló: “Si nos fijamos en los sistemas y marcos jurídicos y comerciales que existen hoy en Venezuela, no es conveniente invertir”.
Trump dijo más tarde a los periodistas a bordo del Air Force One el domingo mientras regresaba a Washington desde Mar-a-Lago: “Es probable que me incline por dejar fuera a Exxon. No me gustó su respuesta. Están siendo demasiado ingeniosos”.
Traducción de Michelle Padilla







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