Agente de ICE que disparó a Renee Good sufrió una “hemorragia interna”, según la versión de las autoridades
Funcionarios de la administración de Trump aseguraron que el agente, Jonathan Ross, había resultado herido y tuvo suerte de escapar con vida
Funcionarios de la administración de Trump han dicho que el agente de ICE que disparó y mató a Renee Good, madre de tres hijos, en Minnesota, sufrió una “hemorragia interna” tras el fatal incidente, según un nuevo informe.
Dos funcionarios anónimos que supuestamente conocen el estado de salud de Jonathan Ross aseguraron a CBS News que sufría una hemorragia interna en el torso. La supuesta lesión fue confirmada por el Departamento de Seguridad Nacional.
La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, había dicho que Ross fue trasladado a un hospital tras el tiroteo y lo dieron de alta el mismo día. El vicepresidente J. D. Vance alegó que “estuvo a punto de morir”, mientras que el presidente Donald Trump declaró: “Es difícil creer que esté vivo”.
Vance también dijo a los periodistas en una reunión informativa de la Casa Blanca la semana pasada que Ross estaba “un poco sensible” porque había sido arrastrado por un sospechoso que se dio a la fuga durante una operación de control de inmigración distinta, unos siete meses antes.
El tiroteo tuvo lugar el pasado miércoles en una calle residencial de Minneapolis, donde ICE había intensificado sus operaciones en el marco de la ofensiva migratoria de Trump. Las imágenes del incidente grabadas por un transeúnte muestran a Ross y a otros agentes de ICE acercándose a Good, de 37 años, en su todoterreno, que estaba parada en medio de la carretera helada. Ross se colocó cerca de la parte delantera del vehículo; Good manejó hacia adelante y él le disparó tres veces.

Las imágenes de video muestran a Ross alejándose tras el incidente.
Las autoridades federales calificaron las acciones de Good de “terrorismo doméstico” y alegaron que intentó embestir al agente de ICE. Los funcionarios estatales y locales, por el contrario, declararon que Ross actuó de forma imprudente sin que existiera una amenaza real para su vida. Algunos legisladores demócratas lo acusaron de asesinato.
El tiroteo ha desencadenado protestas anti-ICE no solo en Minneapolis, sino en ciudades de todo el país, lo que ha provocado tensos enfrentamientos con las fuerzas del orden y múltiples detenciones.
El alcalde de Minneapolis, el demócrata Jacob Frey, pidió a ICE que se “largara” de la ciudad. El fiscal general de Minnesota presentó una demanda para impedir las operaciones de ICE en el estado, que calificó de “invasión federal” inconstitucional. La administración de Trump, sin embargo, ha prometido redoblar sus esfuerzos de aplicación de la ley de inmigración, al desplegar cientos de agentes adicionales en Minnesota en los últimos días.
El FBI está investigando el tiroteo mortal de la semana pasada sin la ayuda de funcionarios estatales, que informaron que se les impidió acceder a las pruebas. “Ahora que Minnesota ha quedado fuera de la investigación, parece muy, muy difícil que obtengamos un resultado justo”, advirtió el gobernador Tim Walz, demócrata, durante una rueda de prensa la semana pasada.

Mientras tanto, el exsuegro de Good opinó sobre su muerte y planteó que ha sido “muy duro” para su familia.
Tim Macklin, padre del exmarido de Good, declaró a NBC News que Good era “una gran persona” que siempre fue “amable” con su hijo de seis años, nieto de Macklin.
“Ni siquiera sé qué hacer. Rezo todos los días”, expresó. Y agregó: “Solo queremos que todo el mundo rece por ese pequeño. Es solo un niño”.
Macklin observó que, aunque lamentaba la pérdida de vidas humanas, creía que Good había atropellado a Ross con su todoterreno.
“Vi el video en el que el agente salió lastimado”, declaró al medio de comunicación. Y manifestó: “Cuando estás preocupado por tu vida, haces cosas de repente y sin pensar. Es malo para todos. Odio que Renee perdiera la vida. Quiero decir, como dije, amo a Renee... Es solo una mala situación”.

La esposa de Good, Rebecca Good, hizo público un comunicado la semana pasada, en el que afirmaba a la Radio Pública de Minnesota que su difunta cónyuge deja tras de sí un legado de bondad. También defendió las acciones de Good, diciendo: “Teníamos silbatos. Ellos tenían armas”.
La familia de Good contrató a abogados del mismo bufete que representó a la familia de George Floyd, cuyo asesinato a manos de un agente de policía ocurrió a pocas manzanas de donde Good recibió los disparos y desencadenó protestas por la justicia racial en todo el país en 2020.
El bufete, Romanucci and Blandin, consiguió un acuerdo judicial para la familia de Floyd hace cinco años, según The Minnesota Star Tribune.
Poco después de la muerte de Good, la empresa emitió un comunicado: “A menos que esta mujer fuera una delincuente buscada por los agentes para su deportación, este enfrentamiento y la pérdida de su vida carecen de todo sentido”.
Traducción de Michelle Padilla







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