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Críticos califican como “artimaña política” la lectura bíblica de Trump tras imagen con IA como Jesús

Sus partidarios elogiaron al presidente republicano por recordar a los estadounidenses “quiénes somos como nación”

Trump participó en una maratón de lectura de la Biblia días después de publicar una imagen generada con IA en la que aparecía como Jesús
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Donald Trump participó en una maratón de lectura de la Biblia una semana después de publicar una imagen generada con inteligencia artificial en la que aparecía como Jesús; en un video pregrabado desde el Despacho Oval, recitó un pasaje del Antiguo Testamento.

Sus críticos calificaron la lectura como una “artimaña política” evidente, mientras que sus seguidores lo elogiaron por recordar a los estadounidenses “quiénes somos como nación”.

El episodio se dio en un contexto en el que el gobierno de Trump impulsa un mayor énfasis religioso dentro de la burocracia federal. Desde su regreso al poder, empleados públicos recibieron numerosos correos con mensajes de corte religioso e invitaciones a servicios, y varios altos funcionarios apelaron a su fe cristiana en debates sobre políticas públicas.

El presidente también mantuvo tensiones con el papa León XIII por la firme oposición del pontífice a la guerra contra Irán.

Esto fue lo que leyó el presidente

El martes por la noche, el mandatario de 79 años recitó un pasaje de 2 Crónicas 7:11–22, una sección bíblica citada con frecuencia por quienes sostienen que Estados Unidos se fundó como una nación cristiana.

El presidente Donald Trump participó el martes en una maratón de lectura bíblica transmitida en vivo, donde leyó un pasaje del libro de 2 Crónicas
El presidente Donald Trump participó el martes en una maratón de lectura bíblica transmitida en vivo, donde leyó un pasaje del libro de 2 Crónicas (Getty)

En un mensaje de unos tres minutos, Donald Trump dijo: “El Señor se apareció a Salomón de noche y le dijo: ‘He escuchado tu oración y he escogido este lugar como casa de sacrificio’”.

Luego continuó: “Si mi pueblo, que lleva mi nombre, se humilla, ora, busca mi rostro y se aparta de sus malos caminos, entonces yo escucharé desde el cielo, perdonaré su pecado y sanaré su tierra”. El presidente permaneció sentado detrás del escritorio Resolute durante la lectura.

La intervención formó parte de “Estados Unidos lee la Biblia”, un evento de una semana que reunió a más de 500 participantes, entre ellos el secretario de Defensa, Pete Hegseth, y los senadores republicanos Ted Cruz y Joni Ernst. Según el sitio web del evento, los organizadores lo describieron como una “celebración espiritual de los ideales fundacionales de nuestra nación y un llamado a redescubrir la verdad que aún nos sostiene”.

La semana pasada, el presidente expresó su respaldo a la iniciativa: “Apoyo a todos los ciudadanos que participan en ‘Estados Unidos lee la Biblia’. Juntos honraremos las Escrituras, renovaremos nuestra fe, impulsaremos un resurgimiento religioso en el país y reafirmaremos a Estados Unidos como una sola nación bajo Dios”.

Reacciones mixtas

Las redes sociales reaccionaron de inmediato con mensajes diversos, y muchos usuarios expresaron su apoyo. “Así es como se ve el liderazgo”, escribió un usuario en X, y agregó: “Un presidente que no se avergüenza de leer la Biblia en público y recordarnos quiénes somos como nación”.

Otro comentó: “Que Dios bendiga lo que está haciendo Trump”; luego añadió: “En contraste, Biden honró a los homosexuales”.

El 1 de junio de 2020, en medio de las protestas por George Floyd en Washington D. C., Trump posó con una Biblia frente a una iglesia cercana a la Casa Blanca
El 1 de junio de 2020, en medio de las protestas por George Floyd en Washington D. C., Trump posó con una Biblia frente a una iglesia cercana a la Casa Blanca (AFP/Getty)

Bunni Pounds, fundadora de Christians Engaged, el grupo que organizó la iniciativa, también expresó su respaldo y afirmó ante The Associated Press: “Es una declaración contundente que haya elegido ese pasaje”.

Sin embargo, otras reacciones mostraron escepticismo sobre las creencias y motivaciones del presidente. “¿De verdad alguien cree que Trump ha leído la Biblia? ¿Aunque sea un libro? Claro que no”, escribió un usuario en X.

Otro ironizó: “Ja, ja, siempre hay una primera vez”, mientras un tercero calificó la lectura como una “artimaña política”.

Por su parte, Brian Kaylor, autor de La Biblia según los nacionalistas cristianos: explotando las Escrituras para obtener poder político, rechazó la idea de que el pasaje tenga relación con el proyecto político estadounidense. “Este versículo no trata sobre Estados Unidos”, dijo a Associated Press, y añadió: “Es una promesa hecha a una persona en un momento específico; sacarlo de contexto para aplicarlo a cualquier cosa no tiene sentido”.

Mayor énfasis en el cristianismo

El presidente multimillonario se presentó durante años como un firme defensor del cristianismo. En 2021, afirmó en una entrevista radial: “Nadie ha hecho más por el cristianismo, por los evangélicos o por la religión en sí que yo”; luego, en 2024, empezó a vender Biblias con su propia marca.

Tras su regreso al poder, Donald Trump impulsó una serie de cambios que reforzaron la presencia de la religión dentro del gobierno federal. En febrero de 2025 creó varias oficinas con enfoque religioso, incluida la Oficina de Fe de la Casa Blanca, dirigida por la telepredicadora Paula White-Cain, quien llegó a compararlo con Jesús. Meses después, en julio, la Oficina de Gestión de Personal emitió un memorando que permitió a empleados federales “animar” a sus colegas a participar en expresiones religiosas, como la oración.

A partir de entonces, trabajadores de distintas agencias recibieron correos de carácter religioso, así como invitaciones a servicios dentro de edificios públicos, y también observaron referencias de fe en decisiones políticas relevantes. De este modo, la integración de la religión, en particular del cristianismo evangélico, se volvió más visible en el Departamento de Defensa.

En ese contexto, durante un servicio religioso en marzo, poco después del inicio de la guerra con Irán, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, oró: “Que cada bala dé en el blanco contra los enemigos de la justicia y de nuestra gran nación”.

El papa León, el primer pontífice nacido en Estados Unidos, expresó en repetidas ocasiones su rechazo a la guerra en Irán y también a quienes utilizan la fe para justificar la violencia
El papa León, el primer pontífice nacido en Estados Unidos, expresó en repetidas ocasiones su rechazo a la guerra en Irán y también a quienes utilizan la fe para justificar la violencia (AFP/Getty)

Desde el inicio del conflicto en Oriente Medio, el gobierno de Donald Trump también entró en tensión con el papa León XIII, líder de la Iglesia Católica, quien condenó la guerra en varias ocasiones.

El fin de semana pasado, Trump publicó un mensaje de 334 palabras en Truth Social, donde calificó al papa de “terrible” en política exterior y afirmó que al pontífice no le importaba que Irán tuviera un arma nuclear.

Poco después, difundió una imagen generada con inteligencia artificial en la que parecía representarse como Jesús mientras curaba a un enfermo. Tras las críticas de ambos partidos, eliminó la publicación y sostuvo que la imagen lo mostraba como un médico, no como una figura religiosa.

Por su parte, el papa aseguró que no se dejaría silenciar y afirmó la semana pasada: “Seguiré alzando la voz contra la guerra, con el objetivo de promover la paz, el diálogo y las relaciones multilaterales entre los Estados para encontrar soluciones justas”.

Luego añadió: “Demasiadas personas están sufriendo en todo el mundo y demasiados inocentes están siendo asesinados. Creo que alguien debe hablar y decir que existe una mejor manera”.

Traducción de Leticia Zampedri

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