Según un informe, empleados del Pentágono le pusieron a Pete Hegseth un nuevo apodo brutal
Trump elogió esta semana a Hegseth por haber sido uno de los primeros y más entusiastas partidarios de su campaña militar contra Irán
Según un informe publicado el martes, empleados del Pentágono se burlan del secretario de Defensa, Pete Hegseth, con un apodo despectivo.
Según informaron a Zeteo el martes, varios funcionarios se refirieron a Hegseth como “McNamara el tonto”, en comparación con el exsecretario de Defensa Robert McNamara, quien desempeñó un papel fundamental en la expansión de la participación estadounidense en la guerra de Vietnam, según declararon funcionarios estadounidenses actuales y anteriores a Zeteo.
El exsecretario de Defensa presionó tanto para que Estados Unidos se involucrara más en Vietnam que algunos la apodaron “la guerra de McNamara”. El apodo pretende criticar la línea dura militar de Hegseth, comparándola con un capítulo de la historia estadounidense que se considera un gran fracaso estratégico.
El periódico The Independent se puso en contacto con el Departamento de Defensa para obtener comentarios al respecto.
Hegseth se convirtió en uno de los más firmes defensores públicos de la campaña militar del presidente Donald Trump en Irán, respaldando abiertamente el enfoque agresivo del Gobierno. Durante un evento en Tennessee esta semana, Trump destacó al expresentador de “Fox & Friends” como uno de sus primeros y más entusiastas partidarios, diciendo: “Pete, creo que fuiste el primero en pronunciarte. Dijiste: ‘Hagámoslo’”.
.png)
McNamara, quien comenzó su carrera como empresario antes de pasar al gobierno, trabajó bajo los presidentes John F. Kennedy y Lyndon B. Johnson desde 1961 hasta 1968. Regularmente daba información positiva sobre la guerra de Vietnam, a pesar de que documentos desclasificados posteriormente demostraron que sabía que se había convertido en un desastre, según informa el Daily Beast.
Las estimaciones sobre la cantidad de muertos en la guerra de Vietnam varían, pero la mayoría de los historiadores sitúan el total entre 2 y 3,5 millones de personas.
En 1967, McNamara ordenó un estudio clasificado que más tarde se conocería como los papeles del Pentágono. El informe ultrasecreto examinó la historia y el proceso de toma de decisiones detrás de la intervención estadounidense en Vietnam y, en última instancia, planteó serias dudas sobre la estrategia y la justificación de la guerra.
A diferencia de McNamara, quien posteriormente expresó su arrepentimiento por su papel en Vietnam, Hegseth dio pocas señales de reconsiderar su postura. Continuó abogando por una acción militar contundente.
“Negociamos con bombas”, dijo Hegseth el martes. “Ustedes tienen una opción, mientras merodeamos sobre Teherán”.

Al día siguiente, Hegseth asistió al primer servicio religioso mensual del Pentágono desde que comenzó la guerra con Irán y oró no por la paz, sino por lo que él llamó “violencia abrumadora” contra los enemigos de Estados Unidos.
“Que cada bala dé en el blanco contra los enemigos de la justicia y de nuestra gran nación”, dijo Hegseth. “Que tengan sabiduría en cada decisión, resistencia para la prueba que les espera, una unidad inquebrantable y una contundencia abrumadora en sus acciones contra aquellos que no merecen piedad”.
Traducción de Olivia Gorsin







Bookmark popover
Removed from bookmarks