Trump mantuvo documentos clasificados vinculados a “intereses comerciales” y le mostró a Susie Wiles un mapa secreto
“Trump se llevó documentos tan confidenciales que solo seis personas de todo el Gobierno de Estados Unidos tenían acceso a ellos”, escribió un legislador demócrata
Según un alto cargo demócrata que cita un memorando publicado por el propio Departamento de Justicia del presidente, Donald Trump podría haber "robado" documentos gubernamentales confidenciales vinculados a sus propias actividades comerciales, además de haber mostrado un mapa clasificado a los pasajeros de su avión.
El representante Jamie Raskin dijo que el Departamento de Justicia le había proporcionado un memorando “demoledor” sobre el manejo de documentos clasificados por parte de Trump.
En una carta dirigida a la fiscal general Pam Bondi, Raskin afirmó que la revelación formaba parte de un conjunto de documentos “seleccionados a dedo” entregados al Comité Judicial de la Cámara de Representantes en un intento de desprestigiar al fiscal especial Jack Smith, quien había investigado la acumulación de documentos clasificados por parte de Trump, con el fin de intentar socavar la investigación.
Raskin, el miembro de mayor rango del comité, escribió: “Estas nuevas revelaciones sugieren que Donald Trump robó documentos tan sensibles que solo seis personas en todo el gobierno de EE. UU. tuvieron acceso a ellos, que los documentos que robó el presidente Trump estaban relacionados con sus intereses comerciales, y que Susie Wiles, entonces directora ejecutiva del super PAC de Donald Trump, presenció cómo el presidente Trump mostraba un mapa clasificado a los pasajeros de su avión privado”.
“Este vistazo al conjunto de pruebas que hay detrás del encubrimiento revela a un presidente de los Estados Unidos que podría haber vendido nuestra seguridad nacional para enriquecerse”.


Las afirmaciones del legislador demócrata volvieron a centrar la atención en el caso de los documentos clasificados de Trump, en el que fue imputado penalmente en virtud de la Ley de Espionaje en junio de 2023 por supuestamente guardar cientos de materiales clasificados en su propiedad de Mar-a-Lago después de dejar el cargo.
Salieron a la luz fotografías de cajas de papeles apiladas en un baño y una oficina en Mar-a-Lago.
El caso, impulsado por Smith, fue desestimado en julio de 2024 por un juez federal, quien dictaminó que Smith había sido nombrado inconstitucionalmente. El fiscal especial apeló esa decisión hasta que Trump fue reelegido presidente en noviembre de ese año, tras lo cual el caso fue archivado. Los documentos clave del caso fueron devueltos posteriormente a Trump.
Trump negó sistemáticamente haber cometido irregularidades en el caso, calificándolo de “caza de brujas” con motivaciones políticas y acusando al Departamento de Justicia de “procesamiento selectivo”, dado que el expresidente Joe Biden también fue acusado de tener documentos clasificados en su casa, pero nunca fue imputado.
El miércoles, la Casa Blanca criticó duramente a Raskin por la carta.

“Es patético que demócratas sin ninguna credibilidad, como Jamie Raskin, sigan aferrándose al desquiciado Jack Smith y sus mentiras en 2026”, declaró la portavoz de la Casa Blanca, Abigail Jackson, a The Independent. “El presidente Trump no hizo nada malo; por eso derrotó fácilmente la campaña de guerra jurídica sin precedentes del Departamento de Justicia de Biden en su contra y luego obtuvo casi 80 millones de votos en una victoria electoral aplastante”.
En su carta de seis páginas a Bondi, enviada el martes, Raskin indicó que el Departamento de Justicia había revelado inadvertidamente “pruebas incriminatorias” sobre la conducta de Trump, pruebas que Smith tenía prohibido comentar debido a una orden judicial que prohibía su divulgación.
“Entre ellos se incluye un memorándum del 13 de enero de 2023, en el que los fiscales escribieron que el Buró Federal de Investigaciones (FBI) determinó que los documentos clasificados que el presidente Trump conservó de la Casa Blanca ‘estaban mezclados con documentos creados después de que Trump dejara el cargo’”, escribió Raskin. “El FBI también determinó que ciertos documentos clasificados que el presidente Trump conservó indebidamente ‘serían pertinentes para ciertos intereses comerciales’. Los fiscales del Departamento de Justicia evaluaron además que estos ‘documentos clasificados pertinentes para sus intereses comerciales’ establecían ‘un motivo para conservarlos’”.
Los documentos también indican que, durante un vuelo en 2022 a su club de golf en Nueva Jersey, Trump pudo haber mostrado un mapa clasificado a los pasajeros del avión, entre ellos Wiles, quien ahora es su jefa de gabinete. El Departamento de Justicia elaboró un mapa de la aeronave, pero los nombres de los pasajeros fueron censurados.
“Ahora está claro que el Departamento de Justicia posee pruebas de que el presidente Trump ya puso en peligro la seguridad nacional para favorecer los intereses de las empresas de la familia Trump”, concluyó el congresista demócrata. “Es hora de que ponga fin al encubrimiento y permita que el pueblo estadounidense sepa qué secretos reveló y cómo pudo haberse beneficiado de ellos”.

Más adelante en la carta, Raskin escribe: “El memorándum especifica además que la divulgación de estos documentos representaba ‘un daño potencial agravado a la seguridad nacional’. Los fiscales también escribieron que se trataba de ‘documentos altamente sensibles, del tipo de documentos a los que solo tienen acceso los presidentes y los funcionarios con la autoridad más estricta’. Un documento ‘particularmente sensible era accesible solo para seis personas, incluido el presidente’”.
Según él, actualmente no está claro qué representaba el mapa que supuestamente Trump mostró a otros, pero señala que el presidente estaba en ese momento involucrado en un acuerdo comercial con intereses saudíes relacionado con el torneo de golf LIV. Raskin también cita informes que indican que Trump había estado hablando con su “redactor fantasma” sobre la posesión de planes del Pentágono para un posible ataque contra Irán.
Raskin escribe: “Si este mapa está relacionado con nuestra postura militar en Oriente Medio, y de hecho se le mostró a algún funcionario extranjero, saudí o de cualquier otra nacionalidad, eso constituiría una traición imperdonable a nuestros hombres y mujeres uniformados que actualmente luchan valientemente en la desastrosa guerra del presidente Trump contra Irán”.
Le pidió a Bondi que respondiera a una serie de preguntas, incluidas algunas sobre el mapa, antes de que terminara el mes.

Raskin escribió que la información “comprometedora” sobre Trump aparentemente se había publicado por accidente. Escribió: “Sorprendentemente, usted pasó por alto el hecho de que algunos de los documentos que proporcionó incluyen pruebas incriminatorias sobre la conducta de su jefe y bien podrían violar la orden de silencio que su Departamento de Justicia y Donald Trump exigieron a la jueza Aileen Cannon”.
El miércoles por la mañana, el Departamento de Justicia publicó una extensa respuesta a la carta de Raskin en las redes sociales.
“Entendemos que @RepRaskin, al igual que Jack Smith, está cegado por el odio hacia el presidente Trump; sin embargo, debe aclarar los hechos: este Departamento de Justicia es el más transparente de la historia, en parte gracias a nuestros esfuerzos por sacar a la luz el uso indebido del Gobierno de Biden, siempre en pleno cumplimiento de la ley y de los tribunales”, escribió el Departamento en X.
“El equipo de Jack Smith estaba desesperado por procesar al principal oponente político de Biden, por lo que no sorprende que sus archivos contengan afirmaciones escandalosas y falsas sobre el presidente Trump”, agregó el Departamento. “Las acusaciones de Raskin carecen de fundamento”.
Traducción de Olivia Gorsin







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