¿Qué sucedió en El Paso? Autoridades confunden globo de fiesta con dron de narcos y cierran espacio aéreo
El espacio aéreo de El Paso, Texas, estuvo cerrado durante varias horas debido a una disputa entre la Administración Federal de Aviación de EE. UU. y el Pentágono
El espacio aéreo de El Paso, Texas, EE. UU., sufrió el martes un cierre repentino y sin precedentes; esto ocurrió debido a que agentes fronterizos dispararon un láser de alta energía contra lo que creían que era un dron de un cártel, según los informes. Pero resultó ser algo bastante más inocuo: un globo de fiesta a la deriva en el viento.
El episodio del desierto de Texas llevó a la FAA (Administración Federal de Aviación de EE. UU.), tras una disputa con el Pentágono, a cerrar el espacio aéreo de la ciudad durante diez días, una inmovilización que no se producía desde los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001, informó el noticiero CBS News.
La prohibición, sin embargo, fue rápidamente levantada el miércoles por la mañana, cuando un funcionario del Gobierno de Trump dijo a The Independent que un dron del cártel mexicano que había “violado” el espacio aéreo estadounidense había sido neutralizado.
El cierre del espacio aéreo durante horas en el 73º aeropuerto más grande de EE. UU. provocó cancelaciones de vuelos y la indignación de funcionarios estatales y locales.
“Quiero dejar muy claro que esto nunca debería haber ocurrido”, dijo el alcalde de El Paso, Renard Johnson, en una rueda de prensa.

Láseres y globos
En las últimas semanas, el Pentágono ha intensificado la planificación del despliegue de tecnología militar cerca de la base de Fort Bliss, en El Paso, para perfeccionar las tácticas de desactivación de drones, según CBS News.
Fuentes familiarizadas con el asunto describieron la tecnología como un láser de alta energía.
Se habían previsto múltiples reuniones para debatir las repercusiones sobre la seguridad, pero los responsables del Departamento de Defensa querían acelerar el proceso. Como resultado, los funcionarios de la CBP (Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza) desplegaron la tecnología láser a principios de esta semana tras recibir formación del Ejército. Habían informado a la FAA de que el arma se utilizaría durante un periodo de 10 días.
Esta semana, funcionarios de inmigración dispararon el láser —sin informar a la FAA— contra lo que pensaban que era un dron de un cártel, según el periódico The New York Times. Pero, el objeto no tripulado resultó ser un globo de fiesta. Fue derribado, según varias fuentes.
Contactado por The Independent, un portavoz del Pentágono declinó hacer comentarios. Los representantes de la FAA, la CBP y la Casa Blanca no respondieron inmediatamente a las solicitudes de comentarios.
Durante años, el Ejército estadounidense ha estado probando armas láser de alta energía para neutralizar aviones en vuelo, incluidos drones, según informó anteriormente The Independent. La Administración Trump ha dicho que los cárteles mexicanos utilizan drones para introducir drogas ilícitas en EE. UU.

Cierre repentino
Tras la operación, la FAA anunció el martes por la noche que todas las operaciones de vuelo en el Aeropuerto Internacional de El Paso —situado cerca de la frontera entre EE. UU. y México— quedarían prohibidas durante 10 días, del 11 al 21 de febrero, debido a “razones especiales de seguridad”.
Una restricción similar se impuso en una comunidad vecina al otro lado de la frontera, en Nuevo México.
El administrador de la FAA, Bryan Bedford, tomó la decisión sin consultar a la Casa Blanca ni a los responsables de Defensa, de acuerdo con CBS News. Al parecer, Bedford dijo que la restricción se mantendría hasta que se resolviera el desacuerdo de la FAA con el Pentágono.
La prohibición abarcaba un radio de 10 millas náuticas y se aplicaba desde el suelo hasta unos 5.000 m. “Ningún piloto podrá operar una aeronave en las áreas cubiertas”, dijo la FAA, aunque señaló que el espacio aéreo mexicano estaba excluido.
Un representante del aeropuerto dijo que la inmovilización, que afectó a “la aviación comercial, de carga y general”, se había ejecutado con poca antelación.
El aeropuerto de El Paso, de tamaño medio, presta servicio a más de tres millones de personas al año. Más de 1.000 vuelos estaban programados para los próximos diez días, según Cirium, una empresa de aviación, lo que indica que miles de viajeros podrían haberse visto afectados.
Tras el cierre, las compañías aéreas se apresuraron a reaccionar. United Airlines emitió un comunicado en el que afirmaba que los viajeros pueden canjear sus billetes por nuevos vuelos sin pagar tasas ni diferencias de tarifa. Southwest Airlines dijo que había “notificado a los clientes afectados y [compartiría] información adicional a medida que [estuviera] disponible”.
Sin embargo, las cosas cambiaron con la misma rapidez.
“Se ha levantado el cierre temporal del espacio aéreo sobre El Paso”, dijo la FAA en un comunicado el miércoles por la mañana, y añadió: “No existe ninguna amenaza para la aviación comercial. Todos los vuelos se reanudarán con normalidad”.

“Resultado de la incompetencia”
Varios funcionarios estatales y locales reprendieron al Gobierno federal por sus acciones, argumentando que su gestión de la situación había causado alarma y molestias innecesarias.
“Para ser claros: esto fue el resultado de la incompetencia en los niveles más altos de la Administración”, escribió el miércoles en X la legisladora Verónica Escobar, que representa a El Paso. Agregó: “Los habitantes de El Paso estaban legítimamente alarmados por la forma en que el Gobierno federal llevó a cabo todo esto”.
En una rueda de prensa celebrada el miércoles, el alcalde de El Paso, Renard Johnson, se hizo eco de este sentimiento.
“No se puede restringir el espacio aéreo sobre una gran ciudad sin coordinarse con la ciudad, el aeropuerto, los hospitales, los dirigentes de la comunidad. Esa falta de comunicación es inaceptable”, expresó.
Antes de que se levantara la prohibición, el representante de Nuevo México Gabe Vasquez publicó un video en X, en el que afirmaba que la inmovilización de los vuelos durante 10 días tendría importantes repercusiones.
“Esto va a tener un profundo impacto económico” en la región, “incluso en el sur de Nuevo México”, dijo Vásquez.
Múltiples funcionarios subrayaron que seguirían presionando para obtener más respuestas de la Administración Trump en los próximos días.
Traducción de Sara Pignatiello







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