Muere inmigrante detenido en centro de ICE: dictamen de homicidio del forense contradice a las autoridades
Geraldo Lunas Campos era un inmigrante cubano de 55 años, que murió en el centro de detención improvisado de Texas Camp East Montana
Es probable que se califique de homicidio la muerte de un detenido del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), que según la agencia falleció tras sufrir “problemas médicos”, según un informe.
La agencia anunció la semana pasada la muerte de Geraldo Lunas Campos, un inmigrante cubano de 55 años, y explicó que “el personal observó que se encontraba en peligro y se puso en contacto con el personal médico del lugar para solicitar asistencia” en el centro de detención improvisado de Texas Camp East Montana, dentro de la base militar de Fort Bliss.
La hija de Lunas Campos alegó que la oficina del médico forense del condado de El Paso le informó la probabilidad de que se dictamine su muerte como un homicidio, según The Washington Post.
El periódico obtuvo una grabación de una conversación entre la hija de Lunas Campos, que no fue nombrada por el medio de comunicación, y un empleado de la oficina del médico forense que supuestamente le dijo que un médico determinará “la causa preliminar de la muerte como asfixia debido a la compresión del cuello y el pecho”.
Al parecer, el empleado le dijo: “Nuestro médico considera que vamos a catalogar la forma de la muerte como homicidio”, a la espera de los resultados de un informe toxicológico.
Un recluso del centro de detención también declaró al Post que presenció cómo Lucas Campos forcejeaba con el personal antes de morir.

Tricia McLaughlin, secretaria adjunta del Departamento de Seguridad Nacional, declaró al periódico que Lunas Campos murió tras intentar quitarse la vida.
“Campos se resistió violentamente al personal de seguridad y siguió intentando quitarse la vida”, declaró McLaughlin al Post. “Durante el forcejeo subsiguiente, Campos dejó de respirar y perdió el conocimiento. Se llamó inmediatamente al personal médico, que acudió al lugar. Tras repetidos intentos de reanimarlo, los paramédicos lo declararon fallecido en el lugar”.
The Independent se puso en contacto con el departamento y con ICE para obtener más comentarios.
Lunas Campos es uno de los cuatro migrantes que han muerto bajo custodia de inmigración estadounidense durante los 10 primeros días de 2026.
Además, ocurrió después de que un agente del ICE matara a balazos a una madre de Minnesota, Renee Good, y se desencadenaran protestas y enfrentamientos con las fuerzas del orden federales en Minneapolis.
El ICE argumentó que Lunas Campos fue puesto en libertad condicional en EE. UU. en 1996. Fue detenido en julio del año pasado y tenía antecedentes penales que abarcaban “desde al menos 1997 hasta octubre de 2015”, incluido abuso sexual en primer grado con un menor de 11 años y agresión con arma, según un comunicado de prensa de ICE publicado el año pasado.
Lucas Campos, padre de tres hijos, fue internado en un centro de segregación de Texas tras empezar a causar “alboroto”, según informó ICE en un comunicado sobre su muerte la semana pasada. “Mientras estaba en segregación, el personal observó que se encontraba mal y se puso en contacto con el personal médico del centro para pedir ayuda”, continúa el comunicado. “El personal médico respondió, inició medidas de salvamento y solicitó servicios médicos de urgencia. Lunas fue declarado fallecido”.

Otro detenido, Santos Jesús Flores, declaró al Post que fue testigo de “al menos cinco guardias forcejeando con Lunas Campos después de que este se negara a entrar en la unidad de segregación”.
Según Flores, vio a los guardias “asfixiando a Lunas Campos” y lo oyó gritar repetidamente “no puedo respirar” en español.
La madre de dos de los hijos de Lunas Campos, Jeanette Pagán López, declaró al periódico que el FBI se puso en contacto con ella y le comunicó que están investigando la muerte.
“Sé que es un homicidio”, dijo López al periódico. “Las personas que lo lastimaron físicamente deben rendir cuentas”.
El uso de la fuerza está permitido contra los detenidos “solo después de que hayan fracasado todos los esfuerzos razonables para resolver una situación”, según las normas de detención del ICE.
“Los agentes utilizarán únicamente la fuerza necesaria para controlar al detenido; para proteger y garantizar la seguridad de los detenidos, del personal y de otras personas; para evitar daños graves a la propiedad; y para garantizar la seguridad y el funcionamiento ordenado del centro”, señala la normativa.
Traducción de Michelle Padilla







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