Suspenden a maestra de primaria por arrastrar a una alumna como si fuera un peluche, según testigos
Georgina Graham enseñó a niños de nivel preescolar durante casi 10 años

Una maestra fue apartada del aula luego de arrastrar a una niña pequeña por el suelo, “como un niño que arrastra un peluche”.
Georgina Graham se desempeñaba como docente en la etapa de educación inicial, que abarca desde el nacimiento hasta los cinco años, en la escuela primaria Hunningley, en Barnsley, donde trabajó durante casi una década. Fue suspendida en 2023 tras abrirse una investigación por sus presuntas acciones.
En marzo de ese año, la escuela reportó a la policía dos denuncias de agresión simple contra los alumnos A y B. A raíz de ello, Graham fue suspendida y se iniciaron dos investigaciones policiales. Para mayo, las autoridades concluyeron el proceso sin presentar cargos en su contra, pero el caso fue derivado a la Agencia Reguladora de la Enseñanza (TRA).
Declaraciones de testigos describieron un incidente en el que la señora Graham arrastró por el suelo a la alumna A, quien gritaba, sujetándola con una sola mano “casi como un niño que arrastra un peluche o una muñeca por el suelo detrás de sí”. Antes de eso, la niña necesitaba ser calmada tras haberse alterado y sentirse abrumada por el entorno. La testigo F se encontraba sentada junto a la menor antes del incidente.
Por su parte, la testigo E afirmó haber escuchado un grito y, al voltear, vio a la señora Graham sujetando a la alumna por la mano mientras le gritaba que se levantara, en un momento en que la niña “estaba visiblemente muy alterada y en el suelo”.
La niña gritaba “no, para, suéltame” mientras la testigo E observaba cómo la parte inferior de su cuerpo quedaba inerte sobre el suelo.
En un incidente separado, se determinó que la señora Graham usó “fuerza inapropiada o excesiva en relación con el alumno B”.
El alumno B caminaba por el pasillo junto a la testigo D cuando la señora Graham se acercó por detrás, le tomó las muñecas sin previo aviso y se las levantó por encima de la cabeza. La testigo declaró que “se sintió como un acto brusco y sin advertencia”, y añadió que Graham se mostró frustrada con el menor, comentando que “necesita aprender a comportarse”, a pesar de que el personal ya estaba al tanto de sus dificultades.
La testigo D confirmó que el alumno “no estaba haciendo nada; nadie estaba en riesgo”.
Luego, Graham dejó que el cuerpo del niño “colgara” y lo “arrastró” hasta el salón, donde lo dejó caer al suelo. Entonces se rió y dijo: “Ah, pues quédate ahí entonces”.
Un panel de la Agencia Reguladora de la Enseñanza (TRA) resolvió prohibir de forma indefinida que Graham vuelva a ejercer como docente. La sanción solo podrá ser apelada dentro de tres años. El panel justificó la decisión por el “uso de fuerza inapropiada y excesiva contra dos niños vulnerables” y una “grave pérdida de control”, a pesar de que otro miembro del personal le había pedido que se detuviera.
El panel expresó preocupación ante la posibilidad de que la señora Graham repitiera sus acciones si se le permitiera continuar ejerciendo como docente, ya que minimizó la gravedad de su conducta y no presentó evidencia de haber recibido capacitación ni de haber tomado medidas para manejar posibles pérdidas de control en el futuro.
“El panel considera que la señora Graham debió haber ejercido autocontrol sobre sus propias acciones”, concluyó el informe.
Traducción de Leticia Zampedri






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