Anya Taylor-Joy se atrincheró con su esposo durante un robo; condenan a prisión a uno de los ladrones
El esposo de la actriz, Malcolm McRae, gritó “¡Tengo un arma!” y logró ahuyentar a los ladrones
Un delincuente reincidente armado fue condenado a prisión por intentar ingresar al dormitorio de la actriz Anya Taylor-Joy en una mansión de Londres, donde su esposo, el músico Malcolm McRae, logró ahuyentar a los intrusos.
El acusado, Kirk Holdrick, de 43 años, formaba parte de un dúo de hombres encapuchados que irrumpieron en la propiedad de lujo en febrero de 2023. Según la fiscalía, el asalto pudo haber estado dirigido específicamente contra los ocupantes famosos.
Durante el ataque, McRae se atrincheró junto a su esposa en el dormitorio, armado solo con una lámpara, mientras los ladrones intentaban forzar la puerta con una palanca. En una audiencia en el tribunal de Wood Green, se informó que el músico logró hacerlos huir al gritar: “¡Tengo un arma!”. Los asaltantes escaparon sin llevarse nada.
Holdrick, que ya cumplía una condena de cadena perpetua por robos a mano armada anteriores, recibió ahora una pena adicional de tres años de prisión por este intento de robo. La sentencia se suma a otra de 12 años dictada en noviembre pasado por una invasión domiciliaria distinta y de mayor violencia.
Nueve días después del fallido asalto a la vivienda de Taylor-Joy, Holdrick volvió a delinquir. Junto a su cómplice Ashley Fulton, se hizo pasar por policía para irrumpir en una casa en Sandbanks, frente al puerto de Poole. Allí, una mujer y su hija fueron retenidas a punta de pistola, atadas y amenazadas con extrema violencia si no abrían la caja fuerte familiar.
La actriz, ganadora del Globo de Oro y conocida por sus papeles en Gambito de dama, La bruja, El menú y Peaky Blinders, se encontraba en la propiedad la madrugada del 12 de febrero de 2023 junto a McRae y su socio musical Kane Ritchotte, cuando escucharon cómo se rompía el vidrio de una puerta lateral, cerca de la 1:00 de la mañana.

Al ver a Kirk Holdrick y a otro hombre, ambos con pasamontañas y guantes, forzando la entrada, el músico Malcolm McRae gritó “¡paren!” antes de retroceder. Volvió corriendo al dormitorio, cerró la puerta con llave e indicó a Anya Taylor-Joy que se escondiera detrás de la cama. Luego tomó una lámpara como defensa, mientras los intrusos intentaban abrir la puerta con una palanca. Gracias al engaño de McRae, que gritó que tenía un arma, los asaltantes detuvieron el ataque y, tras intercambiar unas palabras, huyeron.
Cuando agentes de la Metropolitan Police llegaron al lugar, la pareja seguía atrincherada en el dormitorio, que había sufrido daños. Más tarde, ambos relataron que el episodio los dejó profundamente traumatizados y con miedo a ser nuevamente atacados.
En las imágenes de las cámaras de seguridad se mostraba a Holdrick y a su cómplice trepando un muro para acceder a la vivienda, lo que activó una luz exterior.
Holdrick, que también utilizaba el alias Aaron Evans, dejó su ADN en la puerta trasera y huellas de sus zapatillas fueron encontradas frente a la puerta del dormitorio. Fue arrestado el 18 de abril de 2023 al desembarcar de un ferry procedente de Belfast, en Liverpool. En un primer momento negó los hechos y afirmó que su ADN provenía de una visita anterior, pero retiró esa versión y se declaró culpable de robo a mediados de diciembre.
Durante la audiencia de sentencia, la fiscalía destacó la fama de Taylor-Joy y su esposo, y sostuvo que el asalto pudo haber sido “dirigido”, ya que Holdrick se dirigió directamente al dormitorio en lugar de buscar objetos de valor en otras áreas de la casa. El Crown Prosecution Service decidió avanzar con el caso pese a que el acusado ya cumplía cadena perpetua, al considerar que el robo en Londres mostraba una escalada en su conducta delictiva.
Nueve días después del fallido intento en la vivienda de la actriz, Holdrick y su cómplice Ashley Fulton, disfrazados de policías y armados con una réplica de arma de fuego, atacaron la casa del empresario Mark Aitchison.

Los asaltantes irrumpieron en la vivienda y sorprendieron a Kerry Aitchison, esposa del empresario Mark Aitchison. La inmovilizaron con bridas y la amenazaron con matarla si no abría la caja fuerte familiar. Cuando su hija Emily Aitchison llegó inesperadamente a la casa, también fue reducida, arrastrada del cabello y amenazada con un arma, según se informó ante el tribunal de Bournemouth.
Los intrusos llegaron a decir que la matarían frente a su madre y preguntaron dónde había una plancha, advirtiendo: “Vamos a quemarte”. Como Kerry Aitchison no logró abrir la caja fuerte, los ladrones escaparon con relojes de lujo, carteras de diseñador, joyas y dinero en efectivo por un valor cercano a las 200.000 libras. No obstante, dejaron un rastro de ADN y la policía logró rastrear el vehículo de huida, donde se hallaron vapeadores utilizados por los atacantes.
Holdrick, originario de Borehamwood, en Hertfordshire, acumula antecedentes penales desde la adolescencia, incluidos numerosos robos. En Bournemouth se declaró culpable de dos cargos de robo, posesión de un arma de imitación y fraude. Por estos delitos fue condenado a 12 años de prisión, pena que se suma a la cadena perpetua que ya cumplía, además de cuatro años adicionales bajo libertad condicional en caso de ser liberado.
Traducción de Leticia Zampedri







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