Muertes de guerra en Irán podrían reavivar compleja historia de Trump con el sacrificio militar

Es delicado para cualquier presidente ver cómo regresan a casa desde el extranjero los féretros cubiertos con la bandera, una tradición solemne que honra a los muertos y pone el foco en los costos humanos del conflicto.
La visita de Donald Trump a la Base Aérea de Dover el sábado, para rendir homenaje a los seis militares estadounidenses muertos en la guerra en Oriente Medio, podría ser un momento especialmente espinoso para un presidente cuya Casa Blanca ha hecho poco por construir apoyo público al conflicto. Trump tiene además un historial de polémicas cuando se trata de hablar del servicio militar y el sacrificio.
Trump puede mostrarse reverente, como cuando recientemente otorgó la Medalla de Honor a tropas por su valentía durante conflictos anteriores.
Pero también puede ser lacónico o incluso desdeñoso. Tras lanzar ataques contra Irán en coordinación con Israel hace una semana, Trump advirtió que podría haber bajas estadounidenses. En lo que respecta a la guerra, afirmó en un mensaje en video: “así son las cosas”.
Trump suele destacar la valentía militar
El presidente enfatiza con frecuencia la valentía de las fuerzas armadas de Estados Unidos y relatos de heroísmo individual.
“Hoy ingresó en las filas de los guerreros más valientes que jamás hayan pisado la faz de la Tierra”, le dijo Trump la semana pasada al sargento mayor de comando retirado Terry P. Richardson antes de entregarle la Medalla de Honor por acciones durante la Guerra de Vietnam a las que se atribuyó haber salvado la vida de otros 85 militares.
Durante su discurso del Estado de la Unión el mes pasado, Trump entregó la misma medalla al suboficial jefe 5 del Ejército Eric Slover, un piloto de helicóptero que en Venezuela recibió cuatro disparos pero mantuvo el control de la aeronave, salvando a los hombres a bordo.
“El éxito de toda la misión y la vida de sus compañeros guerreros dependían de la capacidad de Eric para soportar un dolor abrasador”, subrayó Trump.
Pero al rendir homenaje a militares heridos, a veces intercala partidismo u otras acotaciones.
“Su valor nos dio la república más libre, más grande y más noble que jamás haya existido sobre la faz de la Tierra”, declaró Trump durante una ceremonia del Día de los Caídos en el Cementerio Nacional de Arlington el año pasado.
Luego añadió una pulla a su predecesor, el demócrata Joe Biden, al describir al país como “una república que estoy arreglando después de cuatro años largos y duros”.
A veces cuestiona el sacrificio militar
Una de las primeras controversias de Trump tras entrar en la política implicó críticas al servicio militar del senador John McCain.
“Es un héroe de guerra porque fue capturado. A mí me gustan las personas que no fueron capturadas”, dijo en 2015.
McCain fue torturado durante más de cinco años como prisionero de guerra en Vietnam, y rechazó una oferta para ser liberado antes que otros estadounidenses porque su padre era un almirante de la Marina de alto rango.
Algunos exfuncionarios que sirvieron durante el primer mandato de Trump han afirmado que el presidente despreció a militares caídos al calificarlos de “tontos” y “perdedores” cuando, según dijeron, no quería viajar en 2018 a un cementerio en Francia de estadounidenses muertos en la guerra. Trump negó la acusación y dijo: “¿Qué animal diría algo así?”.
Exasesores de Trump también alegaron que él no quería que lo vieran en presencia de militares amputados, al decir: “no me favorece”.
Según una congresista de Florida que escuchó la llamada, en 2017 le dijo a la viuda de un soldado muerto que él “sabía a lo que se apuntaba”. El padre de otro soldado muerto acusó al presidente de incumplir una promesa de enviar un cheque por 25.000 dólares. La Casa Blanca dijo que el dinero se envió después de que estallara la controversia.
Y en 2020, Trump minimizó la gravedad de las lesiones cerebrales traumáticas que sufrieron militares cuando Irán disparó misiles contra una base de Estados Unidos en Irak en represalia por un ataque de Estados Unidos que mató al general más poderoso de Irán, Qassem Soleimani.
“Escuché que tenían dolores de cabeza y un par de cosas más, pero yo diría, y puedo informarlo, que no es muy grave”, expresó Trump.
Trump bromea sobre condecoraciones militares no ganadas
Trump, que recibió exenciones para evitar el reclutamiento durante la Guerra de Vietnam, ha comentado varias veces que quería recibir medallas militares.
“Siempre quise recibir el Corazón Púrpura. Esto fue mucho más fácil”, le dijo Trump a un veterano que le entregó su medalla a Trump durante su campaña de 2016. El Corazón Púrpura se otorga a militares heridos o muertos por acción enemiga.
Y en su ceremonia de la Medalla de Honor el lunes, Trump volvió a bromear con obtener una medalla para sí mismo, calificándolo como “un gran honor”.
“He intentado numerosas veces conseguir una por mi cuenta”, dijo Trump. “Me siguen frenando. Dicen: ‘No puede hacerlo, señor. Mal protocolo’”.
“Muy malo, diría que el peor”, añadió. “Pero sólo estoy bromeando”. ___
Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.






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