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Un tubo roto, una presunta peste y una muerte: el misterio de un laboratorio ruso

Medios locales informaron que cerca de 200 personas fueron puestas en cuarentena y varios hospitales cerraron tras la muerte de la técnica de laboratorio Darya Shipilova

Un laboratorio móvil acelera el diagnóstico del ébola en República Democrática del Congo
Un laboratorio móvil acelera el diagnóstico del ébola en República Democrática del Congo
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Varios hospitales de Siberia han sido puestos en cuarentena tras la muerte de una trabajadora de laboratorio que, según se informa, estuvo expuesta a la peste neumónica, una enfermedad altamente contagiosa.

Según informaron los medios locales, Darya Shipilova, una ayudante de laboratorio de 28 años, falleció en la madrugada del 2 de octubre, días después de romper accidentalmente un tubo de ensayo que contenía el patógeno.

Varios hospitales fueron cerrados de inmediato y puestos en cuarentena durante tres semanas, mientras que 200 personas fueron sometidas a estricta observación médica, según el medio ruso independiente Baikal People.

Las autoridades rusas negaron cualquier vínculo entre la muerte y una fuga en un laboratorio, a pesar de los numerosos informes de los medios de comunicación.

El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, afirmó que Washington estaba siguiendo de cerca el caso, consciente de que "podría propagarse rápidamente" a pesar de la cuarentena y otros protocolos de salud pública.

Los médicos creyeron en un principio que Darya Shipilova tenía coronavirus, pero su estado se deterioró con rapidez y tuvo que ser conectada a un respirador
Los médicos creyeron en un principio que Darya Shipilova tenía coronavirus, pero su estado se deterioró con rapidez y tuvo que ser conectada a un respirador (Social media)

¿Qué ocurrió en el laboratorio ruso?

Existen versiones contradictorias sobre las circunstancias en las que Shipilova enfermó.

Según Baikal People, el 25 de septiembre Shipilova trabajaba con material biológico vivo en el Instituto de Investigación Antipeste de Irkutsk cuando rompió por accidente un tubo de ensayo que contenía la peligrosa bacteria Yersinia pestis.

Dos días después, su estado de salud empeoró y fue trasladada de urgencia al hospital. En un principio, los médicos sospecharon que tenía coronavirus debido a sus síntomas, por lo que fue ingresada en una unidad especializada en COVID-19 del hospital del distrito de Shelekhov.

Su estado se deterioró y tuvo que ser conectada a un respirador. Murió el 2 de octubre.

La respuesta de las autoridades generó aún más confusión, ya que los funcionarios atribuyeron la muerte de Shipilova a una neumonía de origen desconocido.

Sin embargo, según Baikal People, los médicos de Irkutsk “hablan de la peste”.

El Instituto de Investigación Antipeste de Siberia desempeña diversas funciones
El Instituto de Investigación Antipeste de Siberia desempeña diversas funciones (Instituto de Investigación Antipeste de Siberia)

Según informó Euronews, Alexey Tsydenov, gobernador de la vecina república de Buriatia, afirmó en un principio que la muerte de Shipilova estaba relacionada con una infección de peste, aunque después modificó su declaración para añadir la palabra “quizás”.

La confusión aumentó cuando las autoridades de Baikalsk recomendaron el sábado a los residentes que evitaran viajar a Shelekhov “debido a información extraoficial sobre un caso confirmado de peste en una persona en la ciudad de Shelekhov”. Sin embargo, la publicación fue eliminada menos de dos horas después.

Ese mismo día, el uso de mascarillas pasó a ser obligatorio como medida preventiva en la planta de aluminio de Shelekhov. Pese a estas medidas, Rospotrebnadzor, la agencia rusa de salud pública, insistió en que la situación en la región se mantiene “estable”.

¿Qué sabemos sobre el laboratorio?

Según su sitio web, la institución fue creada en 1934 por orden de la URSS para funcionar como un organismo científico operativo para el “control de la peste”. Se trata de una institución estatal, aunque buena parte de su trabajo está sujeto a estrictos controles.

Con el paso de los años, el instituto amplió sus investigaciones a otras enfermedades, entre ellas el cólera, la brucelosis, la tularemia, el ántrax y las infecciones por arbovirus.

Además, desempeña una posible función vinculada con la seguridad nacional, ya que desde 2001 monitorea datos sobre “la cantidad de incidentes sospechosos de terrorismo biológico” registrados en Siberia y el Lejano Oriente.

El instituto está organizado en tres departamentos. Uno de ellos se dedica a tareas antiepidémicas y estudia infecciones como el ántrax y la tularemia, además de la microbiología de la peste. Otro corresponde al área experimental e incluye divisiones de bioquímica y fisiopatología.

Esta fotografía sin fecha, difundida por el Instituto de Investigación Antipeste de Irkutsk para Siberia y el Lejano Oriente, muestra a trabajadores del centro en un laboratorio
Esta fotografía sin fecha, difundida por el Instituto de Investigación Antipeste de Irkutsk para Siberia y el Lejano Oriente, muestra a trabajadores del centro en un laboratorio (AP)

La institución también cuenta con un departamento de investigación y producción y una división de servicios generales. Esta última se encarga, entre otras tareas, del análisis de información y de recopilar y resumir bibliografía nacional e internacional relacionada con las líneas de investigación del instituto. Asimismo, dispone de instalaciones destinadas a pruebas con animales de laboratorio y ofrece formación profesional y especializada.

Según un análisis publicado en febrero de 2025 por Anthony Rimmington, antiguo investigador principal de la Universidad de Birmingham, gran parte de las actividades del sistema ruso de lucha contra la peste permanece fuera del escrutinio de la comunidad internacional.

¿Cómo respondió la comunidad internacional?

Según un comunicado del Departamento de Estado de Estados Unidos compartido el domingo con Radio Free Europe/Radio Liberty, Washington está “al tanto de los informes sobre un caso mortal de presunta peste neumónica en el óblast de Irkutsk, Rusia”.

“Seguimos de cerca la situación junto con los CDC y nuestros demás socios interinstitucionales”, señaló el organismo, que además instó a las autoridades rusas a “compartir información precisa de manera rápida y transparente”.

El profesor Paul Hunter, catedrático de Medicina de la Universidad de East Anglia, explicó a The Independent que los casos de peste todavía se registran con cierta regularidad en distintas partes del mundo.

“Los contagios de peste se producen con regularidad y se registran unos cientos de casos al año en todo el mundo”, afirmó.

“Existen distintas formas de la enfermedad. La peste bubónica y la septicémica se transmiten por picaduras de pulgas o mediante el contacto cercano con animales infectados”.

“La peste neumónica puede transmitirse de persona a persona a través de gotículas respiratorias. Las infecciones adquiridas en laboratorios no son desconocidas y, por lo general, se producen por inhalación; de ahí que pueda presentarse peste neumónica entre trabajadores de laboratorio, si es que eso fue lo que ocurrió en este caso”.

Traducción de Leticia Zampedri

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