Junta de Paz de Trump pintó un futuro prometedor para Gaza. En tanto, sólo hay desesperación

En la reunión inaugural de su Junta de Paz, el presidente Donald Trump habló de los miles de millones de dólares que se han prometido para la reconstrucción de la Franja de Gaza y de un Oriente Medio “nuevo y armonioso” que resurge de las cenizas de la guerra. En los videos proyectados durante el encuentro se mostraba un futuro de relucientes rascacielos y nuevas canchas de fútbol.
Ese optimismo no se puede percibir en Gaza. Los palestinos que han pasado meses --o incluso años-- en condiciones miserables dentro de campamentos para desplazados o entre los escombros de sus hogares con pocas esperanzas de un cambio.
“Desde el comienzo de la guerra, hemos escuchado hablar de conferencias y reuniones. Dicen que hay una solución y paz, pero todo es una broma. Todos son unos mentirosos”, aseguró Faraj Abu Anze, quien se cuenta entre los decenas de miles de palestinos que viven en un extenso campamento en la costa mediterránea.
“No vemos nada de eso aquí. No hay esperanza. La educación y la atención médica han desaparecido. No hay vida”, agregó.
Promesas, pero ¿cuándo?
Trump anunció que los países miembros de su ambiciosa junta habían prometido aportar 7.000 millones de dólares para la reconstrucción de Gaza y el envío de miles de soldados para participar en una Fuerza Internacional de Estabilización.
Pero no se fijó una fecha, y la reconstrucción aún no ha comenzado.
Israel sostiene que no se dará inicio a la reconstrucción de Gaza hasta que Hamás haya depuesto las armas, un aspecto del acuerdo de alto el fuego de octubre que se ha convertido en un importante punto de fricción.
Naciones Unidas, la Unión Europea y el Banco Mundial han estimado el costo de la reconstrucción en 70.000 millones de dólares —unas 10 veces la cantidad de fondos prometidos el jueves. Y tan sólo retirar la enorme cantidad de escombros y municiones sin explotar podría tomar varios años.
Más de 72.000 palestinos han muerto durante la guerra que se desató tras el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023 en el sur de Israel, según el Ministerio de Salud de Gaza. Las estadísticas del organismo, que forma parte del gobierno dirigido por Hamás, son consideradas fiables por Naciones Unidas y expertos independientes.
En el ataque inicial, militantes palestinos asesinaron a unas 1.200 personas, en su mayoría civiles, y tomaron a otras 251 como rehenes. El acuerdo de alto el fuego puso fin a las principales operaciones militares y condujo a la liberación de todos los rehenes restantes, pero dejó sin respuesta a las preguntas principales sobre el futuro de Gaza.
“No vemos nada”
“Hay reuniones todos los días, pero no vemos nada", señaló Ahmad Abu Selme, quien ha sido desplazado dos veces durante la guerra. "Hay tiendas de campaña por todas partes y la gente está frustrada. Estamos cansados”.
“Espero que se alcance una verdadera paz y que podamos volver a nuestras casas", agregó. "Sé que ya no hay casas, pero aún así queremos regresar”.
Estados Unidos espera comenzar la reconstrucción en Rafah, en la frontera de Gaza con Egipto. La ciudad quedó prácticamente destruida y despoblada durante la guerra, y ahora se encuentra en la mitad de Gaza que está bajo absoluto control israelí.
Ruwayda Dheir, una de las decenas de miles de personas desplazadas de Rafah, tiene pocas esperanzas de que ella o algún otro residente lleguen a ver algo del dinero prometido.
“Lo más importante es que pongan el dinero donde corresponde y se lo den a la gente", señaló. "Dirán que lo gastaron en infraestructura, pero nosotros no lo veremos”.
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La periodista de Associated Press Sally Abou AlJoud en Beirut contribuyó con este despacho.
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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.






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