Afectaciones al flujo de crudo por la guerra en Irán obligan a países a recurir a sus reservas

La guerra cada vez más amplia contra Irán ha impedido el tránsito de los buques petroleros, ha convertido a las refinerías en blancos y ha asustado a los inversionistas, preocupados por el efecto en cascada de un alza repentina en los precios de los energéticos.
En respuesta, la Agencia Internacional de Energía —con sede en París— acordó el miércoles liberar el mayor volumen de reservas de petróleo de emergencia en su historia, y se comprometió a poner a disposición 400 millones de barriles de petróleo de las reservas de sus países miembros. El anuncio marcó un cambio en el impulso de la respuesta gubernamental a la guerra que está trastocando el flujo de crudo, después de que otros gobernantes mundiales habían indicado previamente su renuencia a recurrir a las reservas.
A continuación presentamos un vistazo a las reservas de energía que tienen los países y cuándo recurren a ellas:
Muchos países tienen reservas de petróleo
El flujo de buques petroleros a través del estrecho de Ormuz prácticamente se ha detenido desde que estalló la guerra en Oriente Medio el 28 de febrero, cuando Estados Unidos e Israel atacaron a Irán, lo que cortó un paso vital por el que, en un día típico, transita aproximadamente una quinta parte del petróleo mundial. Grandes productores de la región como Irak, Kuwait y los Emiratos Árabes Unidos también han recortado la producción porque se están quedando sin espacio de almacenamiento. E Irán, el gobierno israelí y Washington han atacado instalaciones de petróleo y gas, lo que ha agravado las preocupaciones sobre el suministro.
Eso ha disparado los precios, con oscilaciones drásticas casi todos los días. El lunes, el crudo Brent —el referente internacional— subió hasta casi 120 dólares por barril, antes de caer por debajo de 90 dólares luego de que el presidente estadounidense Donald Trump planteara que la guerra podría estar cerca de terminar. Pero los ataques han seguido intensificándose desde entonces.
Países de todo el mundo tienen enormes cantidades de petróleo que pueden usar en caso de crisis
Debido a que el petróleo es una materia prima global, e inundar el mercado con un flujo repentino de nueva oferta tiene implicaciones internacionales, los países suelen comunicarse entre sí antes de recurrir a las reservas. Eso incluye coordinarse con la AIE, una organización creada tras la crisis petrolera de 1973. Tiene 32 miembros, entre ellos Alemania, Austria y Japón, que el miércoles confirmaron que recurrirían a parte de sus reservas. Estados Unidos, México, Australia y otros países destacados también forman parte de la AIE.
Los miembros de la AIE actualmente tienen más de 1.200 millones de barriles de existencias públicas de petróleo de emergencia, además de otros 600 millones de barriles de reservas de la industria mantenidas bajo obligación gubernamental. La mayor liberación colectiva previa de existencias de emergencia por parte de países miembros de la AIE fue de 182,7 millones de barriles tras la invasión de Rusia a Ucrania en 2022.
Cada uno de los países miembros de la AIE se compromete a tener una reserva al menos equivalente a las cantidades que importa en un periodo de 90 días. Estados Unidos exporta más de lo que importa y mantiene su propia reserva —conocida como la Reserva Estratégica de Petróleo— pese a que no existe ese requisito. Pero para otros países, recurrir a sus reservas significa que, con el tiempo, tendrán que reponer lo que retiraron.
“Por eso, los países tienden a guardar las reservas para un escenario de último recurso, en caso de que la interrupción se prolongue”, comentó Maksim Sonin, un ejecutivo del sector energético que trabaja con la Iniciativa de Hidrógeno de la Universidad de Stanford.
Calcular el momento de recurrir a las reservas es complicado
Optar por usar reservas de petróleo nunca es un cálculo sencillo, en particular cuando está vinculado a una guerra con parámetros que cambian constantemente y sin un calendario claro.
Cuando los países recurren a reservas estratégicas en situaciones como la guerra en Irán, el petróleo se vende en el mercado global, lo que en teoría aumenta la oferta y, por lo tanto, provoca un descenso en los precios.
“La pregunta clave sobre la reducción de estas reservas sigue siendo: ‘¿Cuánto durará este conflicto?’”, señaló Tom Seng, profesor de finanzas energéticas en la Universidad Cristiana de Texas. “Y, aún más importante: ‘¿Cuánto tiempo permanecerá bloqueado el estrecho de Ormuz?’”.
En el pasado se ha recurrido a reservas de petróleo cuando el mercado ha enfrentado grandes interrupciones, incluidas guerras en Irak, Libia y, más recientemente, en Ucrania.
Kenneth Medlock, director sénior del Centro de Estudios de Energía de la Universidad Rice, indicó que no se trata de si el conflicto actual es lo suficientemente grave como para justificar una intervención, sino de si ha llegado el momento preciso.
“El precio está alto, pero podría empeorar”, manifestó Medlock. “¿Qué pasa si esto se prolonga dos, tres meses? Entonces te encuentras en una situación en la que pierdes tu colchón”.
Cambio en las conversaciones y el impacto en los precios
Antes del miércoles, los países se mostraban reacios a recurrir a las reservas. Durante el fin de semana, Trump restó importancia a la idea de acudir a la reserva de Estados Unidos, al sostener que los suministros eran abundantes y que los precios pronto bajarían. Pero eso cambió el miércoles, cuando el presidente le dijo a la televisora WKRC Local 12 en Cincinnati que su gobierno recurriría “un poquito” a dicha reserva para bajar los precios.
Representantes del Grupo de los Siete —que aglutina a las principales potencias industrializadas— se reunieron esta semana, y también habían evitado previamente usar reservas estratégicas. Aun así, el ministro de Finanzas de Francia, Roland Lescure, dijo el lunes que el grupo estaba “listo para tomar las medidas necesarias y coordinadas a fin de estabilizar los mercados, tal como el uso de reservas estratégicas”.
Las conversaciones sobre recurrir a las reservas nacionales ayudaron a aliviar la presión sobre los mercados energéticos hace un par de días. Pero en realidad los precios del crudo subieron después de que se confirmó el retiro el miércoles: el Brent aumentó 4,8% y cerró en 91,98 dólares. Eso es muy superior a los aproximadamente 70 dólares a los que se vendía antes de que comenzara la guerra hace menos de dos semanas.
Los analistas sostienen que la liberación de 400 millones de barriles por parte de la AIE es una medida con efecto a corto plazo, que compensa apenas unas pocas semanas de suministro perdido.
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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.






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