Mapa: tres gigantescas tormentas golpean Asia y ponen en alerta a millones de personas

Chan-hom golpea Japón mientras Dolphin amenaza a Pekín con fuertes tormentas

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Las inundaciones y los deslizamientos de tierra dejaron al menos 26 muertos en Filipinas y paralizaron parte de Pekín, mientras tres tormentas tropicales avanzaban al mismo tiempo por Asia y un cuarto sistema se formaba este miércoles.

En la capital china, los remanentes del tifón Dolphin, la tormenta más potente que golpeó el país este año, provocaron fuertes lluvias y obligaron a suspender 250 rutas de autobús, cerrar 150 atracciones turísticas y reducir el servicio en 10 líneas de metro, según informó la agencia estatal Xinhua.

Las intensas precipitaciones anegaron calles y complicaron el tránsito en distintos puntos de Pekín, donde videos difundidos en la red social china Rednote mostraron una avenida de varios carriles convertida en un río, con automóviles y autobuses parcialmente sumergidos. En el distrito de Changping, al norte de la ciudad, cayeron 90,7 milímetros de lluvia en apenas una hora después de las 9:00 a. m., el registro más alto de la capital durante ese periodo.

Al mismo tiempo, otros sistemas avanzaban por la región. Chan-hom tocó tierra en Japón el martes, mientras Peilou se desplazó hacia el este y se alejó de Taiwán. A ellos se sumó Nangka, una cuarta tormenta que se formó sobre las aguas al sur de Iwo Jima y que, según los pronósticos, mantendría su intensidad durante su avance hacia Japón. Medios chinos describieron la presencia simultánea de Dolphin, Chan-hom y Peilou como una inusual “situación de tres tifones”.

Las consecuencias más graves se registraron en Filipinas, donde las lluvias monzónicas, reforzadas por el paso de las tormentas, provocaron inundaciones y deslizamientos de tierra que dejaron al menos 26 muertos. Diez de las víctimas se atribuyeron a los efectos de Dolphin, pese a que el tifón no tocó tierra en el país.

Chan-hom, Peilou y Nangka avanzan sobre el Pacífico
Chan-hom, Peilou y Nangka avanzan sobre el Pacífico (Windy)

En Japón, Chan-hom tocó tierra el martes por la noche en el sur de la prefectura de Ibaraki, al noreste de Tokio, y se convirtió en la primera tormenta tropical o tifón que impactó la región desde que comenzaron los registros oficiales en 1951.

El paso del sistema dejó siete heridos leves: cuatro en Ibaraki, dos en Iwate y uno en Tochigi. Además, más de 22.000 hogares quedaron sin electricidad durante la noche del martes, aunque para la tarde del miércoles la cifra cayó a unos 1.000, según Tepco Power Grid.

Los fuertes vientos también derribaron árboles en distintas zonas, incluido el concurrido distrito comercial de Omotesando, y complicaron los desplazamientos durante la semana festiva de Obon, cuando muchas familias japonesas regresan a sus lugares de origen para honrar a sus antepasados. En el aeropuerto de Haneda, en Tokio, casi 60 vuelos fueron cancelados.

Las lluvias, sin embargo, trajeron un breve alivio después de varias semanas de calor extremo en Japón.

El mapa muestra a Chan-hom (15), que atravesó Japón; Peilou (16), que giró hacia el este; y Nangka (17), que se formó el miércoles
El mapa muestra a Chan-hom (15), que atravesó Japón; Peilou (16), que giró hacia el este; y Nangka (17), que se formó el miércoles (Agencia Meteorológica de Japón)

En China, Dolphin perdió fuerza para el miércoles, pero sus remanentes continuaron arrastrando humedad tropical hacia el interior del país y provocaron lluvias intensas en varias provincias.

En Yuhuan, la ciudad costera donde la tormenta tocó tierra, cayeron casi 200 milímetros de lluvia. Las precipitaciones inundaron calles y obligaron a decenas de conductores a dejar sus vehículos sobre un puente que permaneció por encima del nivel del agua, según imágenes difundidas en internet y verificadas por Reuters.

Las lluvias también rompieron récords para un día de agosto en la provincia central de Hubei. Wugang registró 209,5 milímetros y Xiangyang acumuló 169,1 milímetros, mientras medios estatales informaron de nuevas marcas en las provincias de Zhejiang y Henan.

El impacto también comenzó a reflejarse en las pérdidas económicas. La aseguradora Ping An recibió más de 27.000 reclamaciones relacionadas con el tifón hasta la tarde del martes y estimó indemnizaciones superiores a 650 millones de yuanes (unos 91 millones de dólares).

Los efectos de las tormentas se extendieron incluso a países fuera de sus trayectorias. Las autoridades meteorológicas de Camboya señalaron que Dolphin, Chan-hom y Peilou reforzaron en conjunto los vientos del monzón del suroeste sobre el golfo de Bengala, el mar de Andamán, el mar de China Meridional y la cuenca del Mekong. Como consecuencia, pronosticaron tormentas eléctricas y fuertes ráfagas de viento en el país hasta el viernes.

Una imagen satelital muestra al tifón Dolphin mientras avanzaba por el mar de Filipinas antes de tocar tierra en China
Una imagen satelital muestra al tifón Dolphin mientras avanzaba por el mar de Filipinas antes de tocar tierra en China (Reuters)

Taiwán permaneció durante toda la semana entre las trayectorias de las tormentas, aunque el principal problema fue el calor extremo: el miércoles, los meteorólogos emitieron una alerta naranja para zonas de Taipéi y Nueva Taipéi, donde las temperaturas alcanzaron los 38 °C, mientras que Xindian registró 36,9 °C durante las primeras horas de la tarde.

Al calor se sumó el riesgo de lluvias repentinas en el suroeste de la isla, debido a los vientos que arrastraron humedad desde el mar de China Meridional.

Agosto suele marcar el periodo de mayor actividad de la temporada de tifones en el Pacífico, pero este año registró un movimiento superior al habitual. Los meteorólogos atribuyeron parte de esa actividad al fuerte episodio de El Niño, un fenómeno asociado al calentamiento del Pacífico ecuatorial que altera los patrones meteorológicos en distintas regiones del planeta y que podría alcanzar su punto máximo entre septiembre y noviembre.

Ante el aumento de los episodios extremos, los meteorólogos chinos incorporaron modelos de inteligencia artificial junto con los métodos tradicionales de pronóstico para mejorar las alertas. En los últimos años, las lluvias intensas causaron pérdidas de miles de millones de dólares en el país, paralizaron fábricas y destruyeron cultivos.

El recorrido de Dolphin también llamó la atención por su extensión: la tormenta avanzó unos 6.000 kilómetros antes de tocar tierra, una distancia poco habitual para un sistema que conservó semejante intensidad durante tanto tiempo.

El comportamiento de estos fenómenos ocurre además en un contexto de calentamiento global. Los océanos más cálidos pueden aportar más energía a los ciclones tropicales, mientras una atmósfera más caliente retiene mayor cantidad de vapor de agua, condiciones que pueden intensificar las precipitaciones asociadas a las tormentas.

Traducción de Leticia Zampedri

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