El mono Punch está siendo “disciplinado” y no maltratado, insiste zoológico japonés
El zoológico de la ciudad de Ichikawa afirma que los macacos japoneses siguen una estricta sociedad jerárquica en la que los individuos dominantes muestran “acciones disciplinarias” hacia los subordinados, pero el comportamiento difiere de lo que veríamos como maltrato
El zoológico japonés que alberga a Punch, el bebé mono que se convirtió en la sensación viral de Internet, insiste en que no está siendo acosado, después de que surgieron preocupaciones en la red.
Punch, un macaco de siete meses abandonado por su madre, acaparó la atención mundial tras ser visto aferrado a un peluche de orangután de IKEA en el zoológico de la ciudad de Ichikawa, cerca de Tokio. Se lo vio en videos siendo perseguido por otros monos, pero finalmente fue acogido por una tropa y cuidado.
Posteriormente, en febrero, el zoológico afirmó que Punch “había sido regañado muchas veces por otros monos”, pero ninguno había “mostrado agresividad grave hacia él”.
Sin embargo, circularon por Internet más videos en los que se lo veía siendo perseguido por la tropa, lo que desató la preocupación por el acoso continuado.
En un comunicado del 10 de marzo, el zoo afirmaba que había recibido “muchas voces de preocupación de personas tanto en Japón como en el extranjero” sobre el bebé mono.
“En primer lugar, los macacos japoneses siguen una estricta sociedad jerárquica y los individuos dominantes muestran ‘acciones disciplinarias’ hacia sus subordinados. Estos comportamientos difieren de los ‘maltratos’ humanos. Los primatólogos japoneses llevan estudiando el comportamiento, la sociedad y la ecología de los monos autóctonos de Japón desde 1948. Según la bibliografía existente, esta ‘disciplina’ se da de forma natural en los grupos de macacos japoneses y no se limita al grupo de Punch”.
El zoológico añadió que Punch pasaba “la mayor parte del día tranquilo” y que las “acciones disciplinarias” contra él no se producían de forma incesante.
“También aumenta la cantidad de monos que cuidan o juegan con Punch. Por eso, aumentó el tiempo que Punch pasa lejos de su peluche”.
“Algunos macacos de alto rango demostraron agresividad con más frecuencia”, señaló el zoológico, pero fueron retirados de la tropa el 8 de marzo “como medida temporal”. Estarían vigilados durante algún tiempo.
“En este momento, no hubo pruebas de que Punch haya sido atacado de forma que amenace su supervivencia. Además, no tenemos intención de hacer caso omiso de la “disciplina” ni de alterar nuestros cuidados para atraer la simpatía de la gente y aumentar así el número de visitantes a nuestro zoológico o aumentar los beneficios”, declaró el zoológico.
Señaló que algunas personas les habían instado a separar a Punch de la tropa. “Este sentimiento es totalmente comprensible. Sin embargo, Punch se acostumbró a vivir en esta tropa, por lo que separarlo ahora crearía el riesgo de que nunca pudiera volver al grupo y tuviera que seguir viviendo así el resto de su vida”, se afirma.
El grupo de defensa de los derechos de los animales PETA criticó anteriormente el trato dado a Punch, aclarando que era una prueba de “la crueldad de los zoológicos”.
En un comunicado, PETA criticó lo que la gente había calificado de “bonito” y “enternecedor”, afirmando que, en cambio, mostraba a un animal enfrentándose al “aislamiento y la pérdida”.
“Los zoológicos no son santuarios”, señaló Jason Baker, presidente para Asia de PETA, “son lugares donde se confina a los animales, se les priva de autonomía y se les niegan los entornos complejos y la vida social que tendrían en la naturaleza”.
“La fama en Internet no cambia la realidad del cautiverio. Solo alimenta un ciclo en el que las instalaciones crían y exhiben bebés para impulsar la venta de entradas, mientras los animales pagan el precio de por vida”.
Traducción de Olivia Gorsin







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