¿Mejor gato? ¿Accesorio más gracioso? Antes de los Oscar, AP entrega sus propios premios
La temporada de premios puede reducir el año cinematográfico a un puñado de películas de las que se habla hasta el cansancio durante meses. Pero por muy buenos que sean algunos de las nominadas al Oscar de este año, hay que salirse del consenso, y de las mismas categorías de siempre, para recordar lo mejor de 2025.
Así que, antes de los Oscar del domingo, los críticos de cine de The Associated Press Lindsey Bahr y Jake Coyle han seleccionado sus propios premios, porque, aunque un año de cine pueda celebrarse por su mejor película o sus mejores interpretaciones, repartir honores al mejor gato o al accesorio más gracioso es igual de importante.
Mayor despliegue de carisma de estrella de cine: Keke Palmer, "One of Them Days" ("Uno de esos días")
Keke Palmer ha estado bien en muchas cosas (en especial en “Nope”, de Jordan Peele), pero es una dinamo sensacional en “One of Them Days”. La película, en el espíritu de “Friday” ("Todo en un viernes"), transcurre a lo largo de un día desesperado en Los Ángeles, y Palmer la sostiene de principio a fin. Las comedias de estudio pensadas para la gran pantalla están prácticamente extintas, pero Palmer en “One of Them Days” te recuerda lo que nos hemos estado perdiendo. —J.C.
Mejor gato: "Sorry, Baby" ("Lo siento, cariño")
Debe de haber algo mal en nosotros como sociedad para que Eva Victor sintiera la necesidad de aclarar que no le pasa nada malo al diminuto atigrado gris del póster de “Sorry, Baby”. Olga, interpretada por Noochie, está ahí solo para mimos, café y para sacarle una sonrisa a Agnes y al público. —L.B.
Ceremonia religiosa más extática: "The Testament of Ann Lee" ("El testimonio de Anne Lee")
En el drama de Mona Fastvold, de una terrenalidad rica, sobre la fundadora shaker Ann Lee (Amanda Seyfried), nada es más glorioso que las danzas rituales de la secta protestante. En reuniones secretas, los cuerpos se mecen y se agitan —y, sí, tiemblan— en comunión espiritual, moviéndose con sinuosa cadencia al ritmo de himnos shaker reordenados por Daniel Blumberg. “Step it Up” y “Bring it On” ("Triunfos robados") no le llegan ni a los talones a “The Testament of Ann Lee”. —J.C.
Accesorio más gracioso: el pez dorado en "Splitsville" (“Amores compartidos”)
En el marco de la amplia comedia de relaciones “Splitsville”, los peces dorados son jugadores bastante secundarios. Y, sin embargo, su existencia en el dormitorio de un niño que dos hombres (Kyle Marvin y Michael Angelo Covino) destrozan mientras pelean por una mujer (Dakota Johnson) pone en marcha una de las escenas más graciosas del año, en la que el personaje de Marvin toma la desacertada decisión de subirse a una montaña rusa sosteniendo media docena de bolsas llenas de agua con peces dorados (falsos). Es una tontería. Es estúpido. No fue una secuencia fácil de filmar. Y funciona. —L.B.
Mejor arranque: "On Becoming a Guinea Fowl"
En el impactante segundo largometraje de Rungano Nyoni, una mujer llamada Shula (Susan Chardy) conduce de noche por una carretera zambiana vacía vestida como Missy Elliott —en concreto, la Missy Elliott del video musical “The Rain (Supa Dupa Fly)” con traje de bolsa de basura—. En medio de la carretera ve a un hombre tendido, muerto, y se da cuenta de que es su tío. A partir de ahí, “On Becoming a Guinea Fowl” se adentra en un oscuro pasado familiar. Pero sería difícil encontrar un inicio de película más cautivador. —J.C.
Mejor uso de una estrella, como estrella: Gwyneth Paltrow en "Marty Supreme" ("Marty Supremo")
En realidad, esto debería tratar sobre todo el extraordinario reparto de apoyo de “Marty Supreme” al que no se le dio su debido reconocimiento, pero apreciemos por un momento a la gran Gwyneth Paltrow y su elección perfecta para interpretar a una estrella de la era del cine mudo que ahora está en sus 50. Me niego a decir “en declive” porque Kay es luminosa entre los mortales, el uso perfecto de una estrella de cine como estrella de cine. Además, es un contrapunto de una sabiduría mordaz frente a los delirios de Marty. Ojalá no pasen otros siete años antes de su próximo papel importante. —L.B.
Mejor hallazgo de locación: "One Battle After Another" ("Una batalla tras otra")
Es raro que una escena sea tan buena que te ponga la piel de gallina mientras ocurre. Pero el final de persecución en auto de montaña rusa de la película de Paul Thomas Anderson quedará como uno de los grandes de todos los tiempos. Es esencial para ello la llamada carretera “River of Hills” cerca de Borrego Springs, California, un lugar que el encargado de locaciones Michael Glaser encontró por casualidad. —J.C.
Vestuario más devastador: Nina Hoss en "Hedda"
Los mejores vestuarios cuentan una historia, y difícilmente hubo un giro más desgarrador que el de Eileen Lovborg (Nina Hoss) en “Hedda”, de Nia DaCosta. Eileen —una académica brillante y orgullosamente queer en un mundo dominado por hombres— hace su regreso triunfal y sobrio en una fiesta, vestida para matar con un vestido ceñido al busto que, con el tiempo, será manipulado con crueldad y usado en su contra. Bravo por la diseñadora de vestuario Lindsay Pugh. —L.B.
Mejor experiencia psicodélica: Tim Robinson en "Friendship" ("Amigos")
Piensa en viajes alucinatorios en pantalla y probablemente imagines algo salvaje y colorido, algo como “Alice in Wonderland” (“Alicia en el país de las maravillas”). Pero en “Friendship”, de Andrew DeYoung, una búsqueda de iluminación toma el giro más histéricamente mundano que hayas visto. Cuando al patán suburbano Craig Waterman, interpretado por Tim Robinson, le entregan una rana exótica para lamer, le prometen una experiencia que alterará su mente. Lo que obtiene, no lo arruinaré, pero involucra a la franquicia de sándwiches Subway. —J.C.
Mejor actuación de un niño: Lexi Venter en "Don’t Let's Go to the Dogs Tonight"
Un crítico sabio me dijo una vez que nunca critica la actuación de un niño: la culpa recae solo en el director. ¿Se aplica la misma lógica a una actuación grandiosa? Quizá. Embeth Davidtz encontró magia en la estrella no profesional de su debut como directora. La niña Lexi Venter tenía 7 años cuando Davidtz le confió el papel de Bobo, sabiendo con acierto que lo mejor que podía hacer era ayudar a crear situaciones en las que no tuviera que actuar. —L.B.
Mejor discurso de ascensor: "Eojjeolsuga eobsda" ("La única opción")
Después de 25 años en una fábrica de papel, despiden a un hombre. Angustiado por perder su casa y a su familia, analiza a su competencia más cercana para un nuevo empleo y decide eliminar a cada uno. ¿Quién no querría ver esa película? La fuente del más reciente thriller de Park Chan-wook es la novela de 1997 de Donald E. Westlake “The Ax” ("El hacha"), que ya había sido adaptada para una película de Costa-Gavras en 2005. En manos de Park, es un concepto perfecto que se desarrolla con una demencia elegante. —J.C.
Escena con el cambio de tono más hermoso: Bridget Everett y Josh O’Connor en "Wake Up Dead Man: A Knives Out Mystery" ("Wake Up Dead Man. Un Misterio de Knives Out")
En medio de una apresurada cacería de pistas, la investigación detectivesca del tercer misterio “Knives Out” de Rian Johnson de pronto se descarrila. Cuando el padre Jud Duplenticy, interpretado por O’Connor, llama a una empresa de construcción para rastrear algo, su conversación con una mujer llamada Louise (Everett) se vuelve intensamente personal. Su madre está en cuidados paliativos, cuenta, y ella está luchando. El padre Jud pasa de detective privado a guía espiritual, y “Wake Up Dead Man” se transforma de misterio de asesinato en algo más profundamente empático. —J.C.






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