Cómo El Niño está llevando tiburones blancos y serpientes marinas a California
La mordedura de una serpiente marina de vientre amarillo puede causar parálisis e incluso la muerte en cuestión de horas
El fenómeno climático de El Niño suele asociarse con olas de calor extremas y huracanes en el Pacífico. Sin embargo, este año los expertos han sumado una nueva preocupación a la lista de riesgos: la presencia de serpientes marinas y tiburones.
Los tiburones blancos han sido vistos en mayor número frente a la costa de California debido al aumento de la temperatura del océano provocado por el fortalecimiento de El Niño.
“Esperamos ver todo tipo de fenómenos tropicales inusuales con estas aguas cálidas”, declaró a USA Today Douglas McCauley, director de la Iniciativa Oceánica Benioff de la Universidad de California en Santa Bárbara.
Uno de esos visitantes inesperados es la serpiente marina de vientre amarillo, una especie tropical altamente venenosa.
Según el Museo Australiano, la mordedura de este reptil puede provocar parálisis e incluso causar la muerte en cuestión de horas si la víctima no recibe tratamiento oportuno.

“Los colmillos son bastante cortos, de unos 1,5 milímetros, y por lo general solo inyectan una pequeña cantidad de veneno. Sin embargo, este es muy tóxico y contiene potentes neurotoxinas y miotoxinas”, advierte el Museo Australiano.
No es la primera vez que especies poco habituales aparecen en las costas de California durante un episodio de El Niño, ya que en el pasado también se registraron avistamientos de tiburones tigre y tiburones toro, especies que suelen habitar otras regiones oceánicas.
El Niño, la fase cálida de un patrón climático global, también se ha asociado con cambios en las poblaciones de leones marinos, tortugas y diversas especies de peces. Según KNBC, durante el episodio de 2015-2016 se reportaron ataques de tiburones martillo frente a la costa del sur de California.
“Vimos esa aleta y, de repente, desapareció bajo el agua”, recordó el kayakista Kyle Hudgins en declaraciones a la cadena, tras el ataque que sufrió su amigo Dylan Marks mientras practicaba kayak cerca de Santa Mónica.

“No volvimos a verlo durante unos cinco minutos. De repente, sacó el pie del kayak y fue entonces cuando lo mordió. Enseguida lo subió a la embarcación y exclamó: ‘¡Oye, me acaban de morder!’”, recordó Hudgins.
El ataque ocurrió apenas una semana después de que un tiburón martillo rodeara a un grupo de kayakistas frente a la costa de San Diego.
Aunque los tiburones martillo no suelen ser agresivos con las personas, el aumento de la temperatura del océano está alterando tanto su distribución como la de sus presas. Como consecuencia, los encuentros con seres humanos podrían volverse más frecuentes, aunque siguen siendo poco comunes.
“Desde 1950, el Departamento de Pesca y Vida Silvestre de California ha documentado solo 236 interacciones entre tiburones y personas en la costa del estado. Compárese esa cifra con los más de 120 millones de visitas que reciben las playas de California cada año”, señaló la agencia en una publicación difundida el jueves en redes sociales.
Cambios similares también se observan en el Atlántico, aunque el Pacífico, que abarca unos 155 millones de kilómetros cuadrados, según la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA), es casi el doble de grande.
“Algunas de estas especies inusuales, que nunca habían formado parte de la fauna de California, pasarán a integrar temporalmente este ecosistema alterado por el calentamiento asociado al fenómeno de El Niño”, concluyó McCauley.
Traducción de Leticia Zampedri







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