Cada faceta del ejército y la teocracia de Irán son atacadas. Estas imágenes muestran los daños
Estados Unidos e Israel están atacando una gama mucho más amplia de blancos en Irán que durante los 12 días de guerra del verano pasado, cuando se enfocaron en las plantas de enriquecimiento nuclear del país. Ahora, el objetivo parece ser destruir a las fuerzas armadas iraníes y debilitar el control de sus gobernantes teocráticos, dicen los expertos.
Tan sólo el Comando Central de Estados Unidos informa haber alcanzado más de 2.000 objetivos en menos de una semana, una andanada mucho más intensa que cualquier campaña de bombardeo estadounidense en Oriente Medio en más de una década, según Airwars, un grupo independiente que rastrea conflictos globales. Israel reporta haber alcanzado cientos de sitios.
Desde la capital, Teherán, hasta ciudades de todo el país, los ataques aéreos estadounidenses e israelíes han alcanzado a líderes, bases militares, fábricas de armas, soldados y policías, y la televisión estatal de la República Islámica.
La totalidad de los daños no está clara, pero se trata de “un golpe más significativo de lo que cualquiera hubiera esperado que podría ocurrir en tan poco tiempo”, expresó en un comunicado Armed Conflict Location and Event Data (Base de Datos de Ubicación y Eventos de Conflictos Armados), un grupo de monitoreo independiente. No obstante, incluso tras la muerte del ayatolá Alí Jamenei, el líder supremo, el equipo iraní de liderazgo de emergencia aún parece tener “la capacidad de ejercer coerción interna”, refirió el grupo conocido por el acrónimo ACLED.
Es difícil también evaluar de manera independiente el creciente número de muertos debido a las malas comunicaciones. Una agencia del gobierno iraní informa que al menos 1.230 personas han fallecido. Más de 165 personas murieron cuando una escuela en el sureste de Irán fue atacada —la mayoría de ellas niñas—, según medios estatales iraníes.
Este es un vistazo más detallado de lo que ha sido blanco de ataques hasta el momento:
Muchos altos funcionarios han muerto
Los ataques estadounidenses e israelíes impactaron el complejo residencial de Jamenei, en el centro de Teherán, y lo mataron en los primeros bombardeos el 28 de febrero. En los ataques aéreos también murieron el ministro de Defensa, el jefe de la Guardia Republicana, el principal asesor de seguridad de Jamenei y otras figuras de alto rango.
Un sitio religioso vinculado al predecesor de Jamenei fue parcialmente destruido, y un ataque aéreo abrió un agujero en la cúpula de un edificio que pertenece a la Asamblea de Expertos, un consejo de clérigos chiíes de alto rango encargado de nombrar al próximo líder supremo.
La Guardia Revolucionaria y el Basij sufren intensos ataques
Muchos de los ataques aéreos se han dirigido contra la Guardia Revolucionaria —la fuerza militar más poderosa de Irán— y el Basij, una fuerza paramilitar que aplica brutalmente la ley islámica y reprime cualquier disidencia pública.
En más de 280 ataques documentados por la ACLED hasta el miércoles, más del 20% tuvieron como blanco posiciones de la Guardia Revolucionaria o del Basij, la mayoría en Teherán y en el oeste y el sur de Irán. Guarniciones, bases aéreas, complejos subterráneos, depósitos de municiones, fábricas de armas y edificios de mando han sido atacados.
En el cuartel general de la Guardia Revolucionaria en el norte de Teherán, varios edificios fueron demolidos, según fotos satelitales de Vantor, una empresa estadounidense de imágenes satelitales. Pequeñas filiales locales del Basij también han sido atacadas, según la ACLED.
Dos instalaciones deportivas en Teherán fueron alcanzadas por proyectiles el jueves, incluido el extenso Complejo Deportivo Azadi, donde Irán aspiraba a albergar los Juegos Olímpicos. Ahora hay un enorme agujero en el techo de un estadio con capacidad para 12.000 personas, según un video verificado por The Associated Press. Es sabido que la Guardia Revolucionaria y el Basij utilizan instalaciones deportivas como puntos de movilización.
No todas las bombas tienen un impacto significativo. “Muchos edificios vacíos” también han sido atacados, informó la ACLED.
Destruir fábricas y sitios de almacenamiento de misiles es una prioridad
Eliminar el arsenal y los lanzadores de misiles de Irán es una prioridad máxima, manifiestan funcionarios israelíes y estadounidenses.
Un presunto sitio de misiles en las profundidades de las áridas montañas que dominan la ciudad de Isfahán, en el centro del país, fue bombardeado, como lo fue otro en las afueras de la ciudad occidental de Kermanshah. Allí, los caminos que conducen a túneles bajo una montaña están ahora llenos de cráteres, según fotos satelitales proporcionadas por la empresa Planet Labs PBC.
En las afueras de Teherán, varios edificios del sitio de misiles de Garmdarah también sufrieron graves daños.
Antes de la guerra, se creía que Irán poseía varios miles de misiles de corto y mediano alcance, y aún dispara misiles y drones contra Israel, bases estadounidenses en el golfo Pérsico e instalaciones energéticas en toda la región. Un alto funcionario de Occidente, quien habló a condición de guardar el anonimato para poder declarar sobre asuntos de inteligencia, dijo que Irán tiene misiles balísticos para varios días si los dispara al ritmo actual, pero podría reservar algunos para librar una campaña más prolongada.
El ejército y la policía nacional son objetivos clave
Numerosos edificios y activos que pertenecen a las fuerzas armadas iraníes han sido alcanzados. Imágenes satelitales de Vantor muestran un barco volcado en aguas de la base naval de Konarak, en la costa sur de Irán, tras los ataques allí. Un submarino estadounidense hundió un buque de guerra iraní frente a las costas de Sri Lanka, que el miércoles recuperó 87 cadáveres y rescató a 32 marineros iraníes.
Fabricantes vinculados a las fuerzas armadas también han sido atacados. En la ciudad de Isfahán, en el centro del país, la ACLED documentó un ataque contra Isfahan Optics Industries, empresa sujeta a sanciones internacionales por sus presuntos vínculos con el programa nuclear de Irán.
En la sede central de la policía en Teherán, los ataques derribaron varios edificios, según fotos satelitales de Planet Labs. La policía nacional, comandada por un general de la Guardia Revolucionaria, es clave para el aparato de seguridad interna de Irán, y ha participado en la represión violenta de protestas antigubernamentales.
Las comisarías de Policía locales también se han visto en la línea de fuego, incluida una frente al Gran Bazar de Teherán, donde a finales de diciembre comenzaron las protestas que derivaron en manifestaciones masivas a nivel nacional, antes de ser reprimidas en enero.
La televisión estatal iraní sigue al aire tras múltiples ataques
IRIB, la emisora estatal de radio y televisión, ha sufrido múltiples ataques, aunque ha continuado al aire. Su sede principal, ubicada en un parque grande en el norte de Teherán, muestra señales de daños.
Un ataque el domingo impactó una estación de la IRIB en otra parte de la capital, y derribó una antena. El golpe causó graves daños al Hospital Gandhi, ubicado al otro lado de la calle: destrozó su fachada y esparció escombros por las salas interiores.
Hasta el momento, las instalaciones nucleares no han sido un foco de los ataques
Las instalaciones nucleares no parecen ser una prioridad todavía, aunque Israel ha indicado que las atacará. Imágenes satelitales del lunes muestran edificios recientemente dañados en la planta nuclear de Natanz, en el centro de Irán, el principal centro de enriquecimiento del país. El Organismo Internacional de Energía Atómica dijo que “no se prevén consecuencias radiológicas”.
El ejército israelí informó que también atacó montañas al norte de Teherán, donde, reportó, Irán trasladó en secreto algunas actividades nucleares a refugios subterráneos luego de la guerra de 12 días de junio.
Irán sostiene que su programa nuclear tiene fines pacíficos, aunque sus funcionarios habían amenazado con desarrollar una bomba a la vez que enriquecen uranio a niveles cercanos a los de uso militar.
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El Deeb informó desde Beirut; Biesecker desde Washington. Los periodistas de The Associated Press Sam Metz y Julia Frankel, en Jerusalén, y Jill Lawless, en Londres, contribuyeron a este despacho.


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