La Corte Suprema de Carolina del Sur anuló las condenas por asesinato de Alex Murdaugh
Murdaugh fue declarado culpable de los asesinatos de su esposa y su hijo en junio de 2021 en su propiedad de Carolina del Sur.
En una decisión histórica tomada el miércoles, la Corte Suprema de Carolina del Sur anuló las condenas por asesinato contra Alex Murdaugh, el desacreditado heredero de una influyente familia de abogados, y lo dejó habilitado para enfrentar un nuevo juicio.
El tribunal, integrado por cinco jueces, revocó por unanimidad el veredicto emitido en 2023 tras un juicio de seis semanas, en el que Murdaugh fue declarado culpable por los asesinatos de su esposa, Maggie, y de su hijo Paul, de 22 años, al considerar que Becky Hill, exsecretaria del tribunal del condado de Colleton, ejerció “influencias externas indebidas” sobre el jurado.
“Somos conscientes del tiempo, el dinero y el esfuerzo invertidos en este extenso juicio. Sin embargo, no nos queda otra opción que revocar la negativa a conceder un nuevo juicio debido a las influencias externas indebidas de Hill sobre el jurado y devolver el caso para un nuevo proceso”, escribieron los magistrados en una decisión unánime.
El fallo vuelve a sumir en la incertidumbre una de las historias judiciales más resonantes de Carolina del Sur, casi tres años después del juicio original. Ahora, el caso regresará al tribunal de circuito, donde la fiscalía estatal, encabezada por el fiscal general Alan Wilson, deberá decidir si vuelve a juzgar a Murdaugh por los asesinatos.
La defensa sostuvo en repetidas ocasiones que los comentarios y acciones de Hill afectaron la imparcialidad del jurado. Con esta resolución, la Corte Suprema revirtió la decisión emitida en enero de 2024, que había rechazado el pedido de un nuevo juicio.

“Durante seis semanas, a comienzos de 2023, la atención del país estuvo puesta en el condado de Colleton, donde el Estado juzgó al exabogado Richard Alexander Murdaugh por los asesinatos de su esposa, Maggie, y de su hijo Paul”, señala la resolución.
“El caso fue presentado con habilidad tanto por la fiscalía como por la defensa, mientras el tribunal de primera instancia condujo con solvencia un proceso complejo y de enorme exposición pública. Sin embargo, todos esos esfuerzos quedaron anulados cuando la secretaria del tribunal del condado de Colleton, Rebecca Hill, manipuló el proceso y privó a Murdaugh de su derecho a un juicio justo ante un jurado imparcial”, añadieron los jueces.
Como parte de la apelación, los abogados de Murdaugh sostuvieron que Hill realizó comentarios sobre el testimonio del acusado, instó a los jurados a no dejarse influir por la defensa y buscó notoriedad pública alrededor del caso.
Más adelante, Hill se declaró culpable de obstrucción a la justicia, perjurio y mala conducta por su comportamiento durante el juicio, lo que profundizó las dudas sobre la imparcialidad del proceso.
El fallo de la Corte Suprema estatal no declara inocente a Murdaugh. En cambio, se centra exclusivamente en si la integridad del juicio quedó comprometida.
“Si solo las personas que podrían ser inocentes reciben un juicio justo, entonces nuestra Constitución no funciona”, argumentó a comienzos de año el abogado defensor Dick Harpootlian ante los magistrados.
¿Qué implica ahora el fallo para Murdaugh?
Pese al giro drástico del caso, Murdaugh no recuperará la libertad.
El exabogado de 57 años continúa en prisión mientras cumple múltiples condenas vinculadas a decenas de delitos financieros. Según la fiscalía, robó millones de dólares a clientes, socios de su bufete y otras personas.
Incluso con la anulación de las condenas por asesinato, esas penas por fraude financiero podrían mantenerlo encarcelado durante décadas.
Lo que sí cambia es el estado del proceso por los homicidios. Con el fallo de la Corte Suprema, el caso vuelve a foja cero y regresará al tribunal de circuito, donde la oficina del fiscal general de Carolina del Sur, Alan Wilson, deberá decidir si vuelve a juzgar a Murdaugh por los asesinatos de su esposa y su hijo.
Especialistas legales señalaron que un segundo juicio probablemente volvería a desatar una enorme atención mediática sobre un caso que ya inspiró documentales, podcasts, libros y una cobertura permanente dentro del mundo del true crime.
¿Por qué la Corte Suprema anuló las condenas?
La apelación se centró principalmente en las acusaciones de que Becky Hill influyó de manera indebida sobre el jurado durante el juicio original por asesinato.
En audiencias previas, varios miembros del jurado afirmaron que Hill les advirtió que no dejaran que la defensa los “distrajera” o “engañara”, además de alentarlos a observar con atención el lenguaje corporal de Murdaugh durante su testimonio.
La exjueza presidenta de Carolina del Sur, Jean Toal, ya había determinado que Hill actuó de forma inapropiada, aunque concluyó que no existían pruebas suficientes para demostrar que sus comentarios alteraran el veredicto.
Sin embargo, la Corte Suprema terminó rechazando esa interpretación.

Durante las audiencias orales de febrero, varios magistrados cuestionaron abiertamente si la integridad del juicio había quedado dañada de forma irreversible.
El presidente de la Corte Suprema, John Kittredge, interrogó al fiscal Creighton Waters sobre el testimonio que señalaba que Hill les dijo a los jurados: “No dejen que la defensa los confunda”.
“Supongamos que comprobamos que esa declaración existió”, planteó Kittredge. “¿Aun así creen que pueden sostener el caso?”
Waters respondió que las pruebas contra Murdaugh seguían siendo contundentes y sostuvo que los comentarios de Hill fueron demasiado breves como para influir en un jurado que escuchó seis semanas de testimonios y revisó cientos de pruebas documentales.
Sin embargo, los tribunales de apelación no evalúan la culpabilidad o inocencia del acusado, sino si el proceso judicial se desarrolló de manera justa.
Finalmente, los magistrados concluyeron que las dudas sobre la influencia ejercida sobre el jurado justificaban la realización de un nuevo juicio.
El debate ahora gira sobre la solidez de las pruebas
Los fiscales continúan sosteniendo que las pruebas contra Murdaugh eran contundentes, pese a que las condenas fueron anuladas.
Durante el juicio, la acusación afirmó que Murdaugh asesinó a su esposa y a su hijo mientras sus delitos financieros comenzaban a derrumbarse y el escrutinio público crecía a su alrededor.
La defensa, en cambio, insistió en que no existía evidencia física directa que lo vinculara con los asesinatos. Según sus abogados, nunca aparecieron las armas utilizadas en los tiroteos y tampoco hubo rastros de sangre o ADN que conectaran a Murdaugh con la escena del crimen.
Además, sostuvieron que la fiscalía saturó el juicio con extensos testimonios sobre los delitos financieros del exabogado, lo que —según argumentaron— condicionó al jurado en su contra.
Incluso el presidente de la Corte Suprema, John Kittredge, puso en duda el alcance de esa estrategia.
“El nivel de detalle y la amplitud con la que se permitió abordar prácticamente cualquier aspecto resultaban problemáticos”, afirmó durante los debates.
Cómo el caso Murdaugh cautivó a Estados Unidos
La caída de Alex Murdaugh sacudió al país.
Integrante de una poderosa dinastía legal que dominó durante décadas el sistema judicial de Carolina del Sur, Murdaugh fue declarado culpable en marzo de 2023 por los asesinatos de su esposa Maggie y de su hijo Paul, ocurridos el 7 de junio de 2021 en la finca de caza familiar del condado de Colleton.

El juicio no solo expuso los asesinatos, sino también una compleja trama de presunta corrupción, fraude financiero y adicciones que terminó por destruir la imagen pública de la familia.
El caso rápidamente se convirtió en una obsesión nacional, impulsada por las transmisiones en vivo desde el tribunal, las revelaciones explosivas y el misterio que rodeó los crímenes.
Ahora, con las condenas anuladas, la saga judicial entra en un nuevo y extraordinario capítulo.
¿Qué sucede ahora?
El próximo paso queda en manos de la fiscalía.
La oficina del fiscal general Alan Wilson deberá decidir si impulsa un nuevo juicio por asesinato, un proceso que podría extenderse durante meses o incluso años.
Si el Estado avanza nuevamente con el caso, los fiscales tendrán que presentar otra vez sus argumentos ante un nuevo jurado, mientras la defensa buscará capitalizar la controversia que rodeó el juicio original.
Según analistas legales, el fallo de la Corte Suprema también podría tener consecuencias más amplias, especialmente en la manera en que los tribunales de Carolina del Sur manejan futuras denuncias de mala conducta vinculadas a jurados en casos de alto perfil.
Por ahora, hay algo claro: la historia judicial de Alex Murdaugh todavía está lejos de terminar.
Traducción de Leticia Zampedri







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