Un esqueleto hallado en una antigua pirámide podría cambiar lo que sabemos sobre los sacrificios humanos
Se cree que el hombre fue enterrado como parte de una ofrenda
Arqueólogos descubrieron los restos óseos de un adulto junto a la base de Huaca Pucllana, una antigua pirámide de adobe situada en Lima, Perú.
Los investigadores creen que el hombre fue enterrado como ofrenda durante un ritual relacionado con el cierre de un canal conectado a una piscina ceremonial. Sus restos fueron depositados en el interior del canal, recostados sobre el lado izquierdo y con el cráneo orientado hacia la pirámide y el océano Pacífico.
Gladys Paz, arqueóloga responsable de la excavación, señaló que el hallazgo permitirá comprender mejor “los rituales de la cultura Lima” y reconstruir las ceremonias que se realizaban en el lugar hace siglos.
La cultura Lima floreció en la árida costa central de Perú entre los siglos I y VII, unos 700 años antes del surgimiento del Imperio inca.

Huaca Pucllana fue uno de los principales centros administrativos y religiosos de la cultura Lima, una sociedad que desapareció siglos antes de que los conquistadores españoles fundaran la actual capital peruana en 1535.
Con el crecimiento de la ciudad, el antiguo complejo quedó integrado en pleno entorno urbano, rodeado actualmente de parques, calles arboladas y edificios residenciales de los distritos de Miraflores y San Isidro.
El sitio arqueológico está abierto al público y cuenta además con un restaurante de gastronomía peruana, donde se sirven platos como ceviche, lomo saltado y carne de alpaca.
Huaca Pucllana es solo una muestra del abundante patrimonio prehispánico que permanece entre las construcciones de la capital: según datos oficiales, el área metropolitana de Lima alberga más de 400 sitios arqueológicos.
Pieter Van Dalen, profesor de arqueología de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, quien no participó en la excavación, explicó que los hallazgos de entierros, momias y objetos arqueológicos son relativamente frecuentes en la costa peruana y pueden producirse incluso durante obras de infraestructura, como la instalación de tuberías de gas.
En 2025, por ejemplo, trabajadores que excavaban zanjas en Lima descubrieron una momia preincaica de unos 1.000 años de antigüedad a apenas medio metro de profundidad.
Van Dalen señaló entonces que muchos cuerpos encontrados en la costa peruana se momificaron de forma natural gracias a las condiciones del desierto, donde el calor y la extrema aridez favorecieron su conservación. Otros restos, en cambio, muestran indicios de haber sido momificados deliberadamente como parte de antiguas prácticas funerarias y suelen aparecer sentados, con las manos cubriéndoles el rostro.
Estos descubrimientos, que continúan emergiendo incluso bajo las calles y construcciones de la Lima moderna, ofrecen nuevas pistas sobre las sociedades que habitaron la región siglos antes de la llegada de los españoles y revelan hasta qué punto el pasado prehispánico permanece presente bajo la capital peruana.
Traducción de Leticia Zampedri







Bookmark popover
Removed from bookmarks