Matan a chofer de autobús en Perú pese a plan de Fujimori para frenar ataques extorsivos

Un chofer de un bus del transporte público de la capital de Perú fue asesinado a tiros la noche del lunes frente a sus pasajeros, más de una semana después del inicio de un plan impulsado por la presidenta Keiko Fujimori para frenar los ataques de extorsionadores, que no se han detenido en medio de las críticas de la oposición.
El ataque ocurrió dentro del autobús de la empresa “Vipusa” —que recorre Lima de norte a sur— en una avenida del sur capitalino, una zona de clase trabajadora que más temprano sufrió inundaciones tras inusuales lluvias. La empresa, que sufre extorsiones, ha recibido ocho ataques desde 2024 que incluyen incendios de buses y tiroteos, y que han causado lesiones y muertes de pasajeros.
La policía y testigos indicaron a la prensa que el conductor, identificado como Mauro Garrido, de 46 años, recibió al menos cuatro disparos de un hombre armado que se encontraba en el bus camuflado como pasajero. Videos difundidos por las televisoras mostraron a la cobradora de los pasajes gritando “Jehová ayúdame”. Entre los pasajeros que presenciaron el ataque había niños.
En 2025 unos 239 transportistas fueron asesinados en Perú, según el observatorio del crimen y la violencia.
El plan Escudo —que emplea militares y policías que cuidan algunos de los más de 22.000 vehículos y terminales del transporte público de Lima— fue lanzado el 8 de octubre, pero los ataques y asesinatos no se han detenido. La misma noche de la inauguración, una terminal de una compañía fue tiroteada con 15 disparos y la empresa dejó de funcionar por tres días. Todos los ataques extorsivos ocurren en la periferia de la capital, donde vive la mayoría de los 10 millones de vecinos, y que cuenta con mínima vigilancia policial.
La oposición —que pide mayor inversión en inteligencia policial y electrónica— ha criticado el plan del gobierno porque es un enfoque ya empleado sin éxito en el pasado. Fujimori, quien asumió la presidencia el 28 de julio, pidió el miércoles “paciencia” señalando que “no podemos dar resultados en 15 días”.
Desde el lanzamiento del plan Escudo se han producido al menos ocho ataques, que dejaron tres transportistas asesinados. La fiscalía indicó que entre enero y el 17 julio se registraron 107 ataques criminales extorsivos al transporte público en la capital, pero no detalló el número de asesinados.
La principal preocupación de los peruanos es la lucha contra el crimen, en especial las extorsiones, un factor determinante en los recientes comicios presidenciales que ganó Keiko Fujimori. Las extorsiones agobian sobre todo al grueso de los pequeños comerciantes y se han expandido por casi todo Perú. Las denuncias por este delito pasaron de 2.421 en 2019 a 26.734 en 2025, según datos oficiales.
Fujimori ganó tras prometer acabar con el crimen y en su campaña electoral recordó que actuaría como su padre —el fallecido y condenado expresidente Alberto Fujimori (1990-2000)— en cuya gestión se capturó a los líderes del grupo terrorista Sendero Luminoso debido al trabajo de una unidad de detectives policiales.



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