Fósiles hallados en España sugieren que los primeros europeos practicaban el canibalismo
Los descubrimientos permiten comprender mejor la biología, las relaciones sociales y el comportamiento del Homo antecessor
Más de dos docenas de nuevos fósiles de ancestros humanos hallados en una cueva de España sugieren que los primeros habitantes de Europa pudieron haber practicado el canibalismo hace unos 850.000 años.
Más de 30 años después del descubrimiento de los primeros restos atribuidos a la especie humana prehistórica Homo antecessor, los nuevos hallazgos en el yacimiento de la cueva de Gran Dolina siguen ampliando el conocimiento sobre esta especie.
Durante las excavaciones más recientes, los investigadores hallaron los restos de un adulto de Homo antecessor que presentaban marcas de corte producidas durante el procesamiento del cuerpo, una evidencia que, según el equipo científico, indica que fue víctima de canibalismo.
Estos descubrimientos permiten comprender mejor la biología, el desarrollo, las relaciones sociales y el comportamiento del Homo antecessor hace unos 850.000 años.

En el yacimiento, los investigadores desenterraron varios restos fósiles de Homo antecessor, entre ellos un fragmento del hueso temporal, varias vértebras, falanges de las manos y los pies, tres dientes y huesos largos. Entre estos últimos destaca el primer cúbito recuperado en el sitio, además de fragmentos de tibia, fémur y húmero.
“Cada temporada de excavación nos ayuda a completar un rompecabezas que todavía tiene muchas piezas faltantes. El aumento en el número de individuos y, especialmente, la incorporación de más restos de adultos nos permite empezar a comprender a esta población desde una perspectiva mucho más completa que antes”, afirmó Andreu Ollé, codirector de las excavaciones.
“Por primera vez, podemos analizar su estructura demográfica con un nivel de representatividad que simplemente no teníamos hasta ahora”, agregó.
Según los investigadores, en comparación con campañas anteriores, las excavaciones permitieron identificar un número significativamente mayor de individuos adultos.
A su juicio, esto ofrece una reconstrucción mucho más equilibrada y representativa de la población de Homo antecessor.

Muchos de los restos recuperados, incluidos los de individuos jóvenes y adultos, presentaban marcas de corte producidas durante el procesamiento de los cuerpos, una evidencia que apunta a prácticas de canibalismo dentro de esta población.
“El hallazgo de más individuos adultos, algunos de los cuales también presentan marcas de corte, demuestra que el canibalismo no se limitaba a los más jóvenes”, explicó Palmira Saladié, investigadora del Instituto Catalán de Paleoecología Humana y Evolución Social (IPHES).
“Lo más importante es que ahora contamos con una muestra mucho más representativa para comprender la biología, la demografía y el comportamiento del Homo antecessor”, agregó.
En el yacimiento, los investigadores también encontraron herramientas de piedra fabricadas con sílex, cuarcita, arenisca y cuarzo, además de restos de hienas, castores, ciervos, bóvidos, caballos y rinocerontes.

En conjunto, las herramientas de piedra, los restos de animales y los fósiles humanos convierten a la cueva en uno de los yacimientos arqueológicos más importantes de Europa para comprender a las primeras poblaciones humanas del continente.
“La importancia de Gran Dolina va mucho más allá de sus fósiles humanos. La relación entre las herramientas de piedra, los restos de fauna y los huesos de Homo antecessor nos permite reconstruir con un nivel de detalle extraordinario un asentamiento humano de hace 850.000 años”, afirmó Andreu Ollé.
“Recién hemos comenzado a excavar esta nueva área y los primeros resultados ya demuestran su enorme potencial científico”, señaló Marina Mosquera, directora del IPHES.
Traducción de Leticia Zampedri






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