Científicos descubren que quitar el colesterol de la sangre borra sustancias químicas del cuerpo para siempre
Los científicos buscaban averiguar si una máquina construida para filtrar grasa a gran escala podría eliminar permanentemente sustancias químicas y microplásticos
Un nuevo estudio sugiere que una técnica de filtrado sanguíneo para reducir el colesterol también podría eliminar sustancias químicas tóxicas del cuerpo.
Las máquinas de aféresis se utilizan habitualmente en los hospitales para ayudar a los pacientes con niveles altos de colesterol difíciles de tratar.
Su funcionamiento consiste en extraer sangre de un brazo, separar las moléculas de grasa del plasma y devolverla al otro brazo tras pasarla por un filtro.
El centro de aféresis de la Universidad Técnica de Dresde, en Alemania, es la mayor instalación de este tipo en el mundo y realiza hasta 10.000 tratamientos al año.
En el nuevo estudio, los investigadores examinaron bolsas de aféresis desechadas para ver qué había retenido el filtro de la máquina junto con las moléculas de grasa de la sangre.
Buscaban averiguar si una máquina construida para filtrar grasa a gran escala también podría eliminar sustancias químicas persistentes y microplásticos.

Los productos químicos persistentes se utilizaron durante décadas en recubrimientos antiadherentes para utensilios, espumas extintoras y tejidos resistentes a las manchas. Estudios previos los detectaron en la sangre de más del 90 % de la población mundial, la mayoría de ellos expuestos a través del agua potable.
Como su nombre indica, los productos químicos persistentes no se descomponen fácilmente, se acumulan en el organismo y aumentan el riesgo de cáncer y problemas hormonales, además de debilitar el sistema inmunitario.
Los microplásticos, liberados por la degradación ambiental del plástico, también permanecen en el cuerpo de forma persistente, y algunos estudios estiman que una persona promedio puede estar ingiriendo entre 39.000 y 52.000 partículas de plástico cada año.
En el nuevo estudio, los investigadores evaluaron a 34 pacientes inmediatamente antes y después de dos sesiones de plasmaféresis de doble filtración. Descubrieron que los niveles de colesterol LDL (colesterol de alto riesgo) de los pacientes disminuyeron después de cada sesión. Asimismo, observaron que los niveles de los compuestos químicos persistentes ácido perfluorooctanoico, ácido perfluorooctanosulfónico, ácido perfluorononanoico y ácido perfluorohexanosulfónico disminuyeron hasta en un 25 %.
“Cuando finalmente nos preguntamos qué otras sustancias abandonaban la circulación, dos laboratorios independientes encontraron los mismos compuestos en el plasma”, dijo Stefan R. Bornstein, uno de los autores del estudio publicado en la revista Brain Health.

Sin embargo, según indicaron, no se obtuvo ningún resultado concluyente que justificara la eliminación de partículas de plástico de la sangre mediante este método.
Los científicos también advirtieron que el estudio no demostró de manera concluyente, mediante un ensayo clínico controlado, que la aféresis eliminara las sustancias químicas tóxicas de la sangre.
“Nuestro siguiente paso consiste en exponer a animales grandes a microplásticos y nanoplásticos marcados con radiotrazadores o hierro, obtener imágenes mediante tomografías por emisión de positrones y resonancias magnéticas, y volver a observarlos después de la aféresis”, dijo el Dr. Borenstein.
“Nada de esto desvía la prioridad principal, que sigue siendo prevenir la exposición. La limpieza posterior es la forma más difícil y costosa de solucionar el problema”.
Traducción de Olivia Gorsin







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