¿Estás simplemente ocupado o es agotamiento laboral? Expertos revelan las señales clave a tener en cuenta
Estas son las primeras señales emocionales, físicas y mentales de desgaste profesional o ‘burnout’ a las que debes prestar atención
Cuando la presión laboral comienza a acumularse, el término “desgaste profesional” se escucha con frecuencia en las conversaciones en el lugar de trabajo.
Sin embargo, ¿qué significa realmente el síndrome de desgaste profesional (también conocido como agotamiento laboral o burnout) en la práctica? ¿Y cómo se puede distinguir entre simplemente gestionar una agenda exigente y experimentar un cansancio genuino?
Los expertos médicos han identificado diferencias clave a tener en cuenta, al tiempo que ofrecen orientación práctica sobre cómo abordar y recuperarse de este estado de agotamiento mental, físico y emocional.
Definir la condición
El Inventario de Burnout de Maslach (MBI, por sus siglas en inglés), un cuestionario muy utilizado, evalúa el agotamiento laboral en tres dimensiones principales, medidas a través de una serie de preguntas específicas.
1. Agotamiento emocional
“El primer criterio es el agotamiento emocional y una sensación de falta de energía de forma regular”, afirma la doctora Somya Pandey, médica especialista en psiquiatría de la red de salud mental británica Cygnet Health Care.
“Para un diagnóstico, hablamos de agotamiento emocional en el trabajo, no en otras áreas de la vida, porque el síndrome de desgaste profesional se define en la CIE-11 (Clasificación Internacional de Enfermedades) como un fenómeno ocupacional”, continuó.

2. Despersonalización
“Es una sensación de desconexión con el trabajo y un creciente cinismo con respecto al trabajo o los compañeros”, explica Pandey.
3. Menor sensación de logro personal
“Por ejemplo, puede que sientas que estás trabajando más, pero tu rendimiento está bajando y ya no te sientes tan productivo como antes”, dice Pandey.
Diferencias clave entre estar ocupado y sufrir agotamiento
“Las personas que han tenido una semana difícil o un par de semanas ajetreadas generalmente se recuperan muy rápido. Se recuperan después de un fin de semana de descanso y vuelven con toda la energía”, afirma el doctor John Briffa, autor del libro The Performance Prescription: The Science of Sustainable Success.
“Sin embargo, las personas que sufren agotamiento generalmente no se recuperan rápidamente porque están tan exhaustas que un par de días de descanso y sueño no son suficientes para reanimarlas”, aclara.
El médico señala que las personas que sufren agotamiento profesional a menudo experimentan una pérdida de motivación y de rumbo.
“Estas personas suelen distanciarse un poco y volverse algo cínicas ante la idea de tener que trabajar demasiado, e incluso pueden perder su sentido de propósito”, detalla.
“En cambio, las personas que simplemente están ocupadas y cansadas no suelen perder su propósito. Pueden ver por qué hacen lo que hacen y pueden ver el valor de ello”, añade.
Una drástica reducción de la productividad es otra señal crítica.
“Estas personas a menudo se vuelven muy improductivas y no son capaces de mantener el nivel de producción que tenían antes, y este cambio puede ser muy repentino”, dice Briffa.
"A menudo, no logran motivarse emocionalmente ni físicamente para poder gestionar el trabajo de manera que su resultado refleje el esfuerzo que están haciendo”, continúa.

“En cambio, las personas que están solo un poco cansadas y ocupadas, si necesitan esforzarse y trabajar durante la noche, por ejemplo, pueden hacerlo”, manifiesta.
Cambios fisiológicos asociados al agotamiento laboral
Briffa explica que el estrés persistente puede alterar el eje hipotalámico-hipofisario-suprarrenal del cuerpo.
“Cuando el hipotálamo detecta estrés, una amenaza o un desafío, activa las glándulas suprarrenales para que produzcan hormonas del estrés, adrenalina y cortisol”, arguye.
“Sin embargo, las glándulas suprarrenales están diseñadas para afrontar únicamente un período de estrés relativamente corto y definido, por lo que si una persona se encuentra en un estado de estrés constante, este sistema puede debilitarse”, prosigue.
Briffa establece un paralelismo con una batería que se está agotando o una cuenta bancaria que se queda en descubierto.
Pasos prácticos para superar el burnout
Dormir
“La recuperación proviene del sueño y del descanso adecuado, que recargan las pilas. Por consiguiente, puede ser útil gestionar el sueño y optimizarlo al máximo”, expresa Briffa.
Ejercicios de respiración
“Existen ciertas técnicas de respiración que pueden ser muy útiles para desactivar el sistema de estrés del cuerpo. Por ejemplo, respirar más despacio y con una exhalación prolongada”, afirma.
Priorización y planificación de la carga de trabajo
“Prioriza las tareas que requieren tu atención y luego planifica cuándo se van a realizar”, recomienda el médico.
“Esta técnica ayuda a indicarle al cerebro que la tarea se realizará en un momento determinado, por lo que no tienes que estar pensando en ella ni recordándotela constantemente”, continúa.
“Priorizar y programar las tareas puede marcar la diferencia entre que alguien se quede mirando al techo a las 2:00 a. m. o que se duerma fácilmente a las 11:30 p. m., lo cual supone un gran paso para la recuperación”, manifiesta.

Incorporar el descanso cognitivo
“Piensa en cómo puedes incorporar el descanso cognitivo a tu vida y cómo podría ser eso para ti”, aconseja Pandey, por su parte. Agrega: “Pregúntate en qué situaciones tu cerebro siente que está descansando y no está 'encendido' todo el tiempo”.
¿Qué actividades te hacen sentir así? ¿Pintar? ¿Meditación guiada? ¿Música? ¿Practicar algún deporte, como nadar o jugar tenis?
Cuándo buscar asesoramiento profesional
“Si te sientes cansado todo el tiempo, sientes que has perdido una parte de ti mismo, tomas vacaciones pero eso no te ayuda a recuperarte, y estos sentimientos persisten durante días, recomiendo que busques ayuda psicológica o apoyo”, aconseja Pandey.
“Si sigues pensando que puedes manejarlo todo por tu cuenta y la situación empeora cada vez más, eso podría provocar complicaciones derivadas del agotamiento, como depresión y ansiedad”, advierte.
Traducción de Sara Pignatiello






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