Por qué los pasajeros de crucero con hantavirus volverían pronto a EE. UU. antes de los 42 días
Los 21 días constituyen el período de mayor riesgo para la enfermedad transmitida por roedores
Los pasajeros estadounidenses que se encuentran en cuarentena tras haber estado expuestos a un brote mortal de hantavirus en un crucero holandés pronto podrían regresar a casa.
Se registraron 13 casos relacionados con esta rara enfermedad transmitida por roedores desde que se informó del brote por primera vez, incluidas tres muertes. Ninguno de los fallecidos era de Estados Unidos.
Estados Unidos tampoco tiene casos confirmados y un estadounidense que informó haber experimentado síntomas dio negativo en la prueba. Lo mismo ocurre con otro pasajero que inicialmente dio positivo de forma “débil”.
Los síntomas del hantavirus pueden tardar hasta 42 días en manifestarse tras la exposición, y los pasajeros llegaron a las instalaciones de Nebraska y Georgia hace poco más de dos semanas.
Entonces, ¿por qué los funcionarios de salud estadounidenses indicaron que solo podrán retener pasajeros hasta finales de mes? La mayoría de las personas que enferman lo hacen dentro de un período crítico de 21 días, según el Distrito de Salud del Sur de Nevada.
“En lo que respecta a quienes se encuentran en Nebraska, se tomó la decisión, en el seno de la cúpula del gobierno estadounidense, de que los pasajeros permanezcan en Nebraska hasta el 31 de mayo, fecha que marca el día 21 de su período de vigilancia”, declaró el Dr. David Fitter, responsable de la gestión de incidentes para la respuesta al virus en los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU., en una conferencia de prensa el 19 de mayo.
Sin embargo, el tiempo de cuarentena también depende del caso particular de cada persona y las autoridades podrían decidir mantener a los pasajeros en cuarentena durante los 42 días completos.
“Sería difícil hacer una declaración general en cuanto a la duración”, dijo a los periodistas la semana pasada el Dr. Michael Wadman, director médico de la unidad nacional de cuarentena de Nebraska.
Varios pasajeros afirman estar descontentos con la respuesta de las autoridades sanitarias y desean que se les permita hacer cuarentena en casa.
“Estoy detenido aquí contra mi voluntad, así que en ese sentido es como estar en prisión. Es una prisión bastante buena, pero sigo estando aquí contra mi voluntad”, declaró la semana pasada a NBC News un pasajero anónimo, un neoyorquino de 30 años. Según se informa, recibió órdenes de cuarentena de los CDC.
Lo mismo opina Angela Perryman, de 47 años.
“Nos obligan a permanecer en un centro cerrado con llave y nos amenazan”, declaró a The New York Times a principios de este mes, “y nos niegan el derecho a la cuarentena domiciliaria”.
Según informó CNN el viernes, citando a dos pasajeros anónimos, un requisito recientemente propuesto que exige que un supervisor espere fuera de las casas de los pasajeros durante las tres semanas restantes de cuarentena también se convirtió en un problema.
Según se informa, Nueva York se negó a permitir el regreso de los pasajeros bajo esas condiciones, aunque las conversaciones continúan.
Las solicitudes de comentarios que The Independent hizo al Departamento de Salud del estado y a la oficina de la gobernadora Kathy Hochul no obtuvieron respuesta inmediata.
La cepa del virus que se propagó en el barco es el virus Andes, la única cepa de hantavirus conocida que se transmite entre humanos. Los primeros síntomas son similares a los de la gripe, pero pueden provocar dificultad para respirar y acumulación de líquido en los pulmones.
El hantavirus se detecta normalmente por exposición directa a roedores infectados en el suroeste de Estados Unidos, pero una nueva investigación de la Universidad Estatal de Washington muestra una “alta prevalencia” también en el noroeste del Pacífico.
En estos momentos, el riesgo de propagación del hantavirus en Estados Unidos sigue siendo extremadamente bajo según los CDC, y el máximo responsable de la Organización Mundial de la Salud afirma que la situación es “estable por ahora”.
“Todos los pasajeros y la tripulación permanecen en cuarentena y bajo un seguimiento minucioso para garantizar que reciban atención médica si es necesario”, escribió el domingo el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, en una publicación en la plataforma de redes sociales X.
Traducción de Olivia Gorsin






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