Funcionaria que revisó vacunas COVID y antidepresivos sale de la FDA en nueva reorganización

Una funcionaria de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) que participaba en el escrutinio de la seguridad de los antidepresivos, las vacunas contra el COVID-19 y otras terapias de uso extendido fue apartada de su cargo al frente del programa de medicamentos del organismo.
La doctora Tracy Beth Hoeg será reemplazada como directora interina del centro de medicamentos de la FDA por el doctor Mike Davis, quien se ha desempeñado como subdirector, según un correo electrónico enviado al personal de la agencia el viernes y obtenido por The Associated Press.
Hoeg manifestó en una publicación en redes sociales el viernes por la noche que había sido “despedida” de la agencia. “Aprendí muchísimo y me voy sin arrepentimientos”, añadió.
La salida de Hoeg es la última en una reestructuración en curso en el poderoso organismo regulador. El comisionado de la FDA, Marty Makary, renunció a principios de semana, y el doctor Vinay Prasad, jefe de vacunas y biotecnología de la agencia, dejó el cargo el mes pasado tras intensas críticas de farmacéuticas, pacientes e inversionistas.
La agencia también anunció el viernes que Karim Mikhail asumiría como director interino del centro de vacunas. Mikhail, un ejecutivo farmacéutico de larga trayectoria, fue contratado por Makary la primavera pasada.
La destitución de Makary de su puesto al frente de la FDA se produjo tras semanas de quejas de aliados políticos de Donald Trump, incluidos grupos antiaborto y cabilderos del vapeo, frustrados con el rumbo de la agencia.
Hoeg, que está estrechamente alineada con Makary y con el secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr., dirigía el programa de medicamentos de la agencia desde diciembre, la última en ocupar brevemente ese puesto en medio de una sucesión de cambios en el liderazgo de la FDA.
El rápido ascenso de Hoeg dentro de la agencia fue impulsado por Makary, quien la promovió desde su función como asistente especial hasta supervisar el mayor centro de la agencia, responsable de regular la mayoría de los medicamentos con receta y de venta libre en Estados Unidos.
Los directores de centros de la FDA suelen ser científicos de carrera dentro de la agencia, con décadas de experiencia. Hoeg no tenía experiencia previa en el gobierno ni en gestión.
Desde su llegada a la agencia el pasado marzo, Hoeg encabezó investigaciones sobre la seguridad de medicamentos inyectables contra el VRS para niños, antidepresivos y vacunas contra el COVID-19.
Esas indagaciones reflejaban los intereses y preocupaciones de larga data de Hoeg desde antes de incorporarse al gobierno.
Doctora de medicina deportiva y científica de salud pública, Hoeg llamó la atención por primera vez durante la pandemia por criticar el uso de mascarillas, los cierres de escuelas, los mandatos de vacunación y otras medidas gubernamentales. Coescribió artículos con otros médicos contrarios a la corriente dominante que más tarde se incorporarían al gobierno de Trump, incluidos Makary y Prasad.
Igual que ellos, Hoeg también expresó con frecuencia sus opiniones en blogs y podcasts, incluido uno titulado “Vaccine Curious”, que abordó varias ideas desacreditadas, incluyendo que las vacunas de ARNm podrían contener contaminantes de ADN perjudiciales.
Ciudadana danesa-estadounidense, Hoeg fue clave en el reciente esfuerzo del gobierno de Trump por eliminar varias vacunas recomendadas a nivel federal para niños, incluidas las de la gripe y la hepatitis B al nacer. Esos cambios han sido bloqueados temporalmente por un juez federal en Boston, aunque el gobierno planea apelar la decisión.
En la FDA, Hoeg dirigió un “análisis inicial” de daños causados por vacunas que vinculó las vacunas contra el COVID-19 con 10 muertes reportadas en niños, sin aportar pruebas para respaldarlo. Los hallazgos se discutieron en un memorando interno que Prasad envió al personal en noviembre pasado, aunque la agencia no ha anunciado formalmente los resultados ni ha explicado cómo se elaboró.
Funcionarios de la FDA y de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades habían concluido antes que los efectos secundarios graves de las vacunas son extremadamente inusuales.
Más recientemente, Hoeg participó en la revisión por parte de la FDA de una petición formal para añadir nuevas advertencias en los antidepresivos sobre riesgos no comprobados durante el embarazo, incluyendo anomalías fetales que podrían derivar en autismo y otros trastornos.
En marzo, intentó contratar al autor de la petición como asesor principal en la agencia, según personas familiarizadas con la situación. El asunto generó inquietud entre algunos empleados del departamento porque Hoeg se había referido repetidamente a esa persona como un amigo, según las personas que hablaron con la AP bajo condición de anonimato para tratar asuntos confidenciales de la FDA.
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El Departamento de Salud y Ciencia de The Associated Press recibe apoyo del Grupo de Medios Científicos y Educativos del Instituto Médico Howard Hughes y de la Fundación Robert Wood Johnson. La AP es la única responsable de todo el contenido.
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Esta historia fue traducida del inglés por un editor de AP con la ayuda de una herramienta de inteligencia artificial generativa.






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