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Lo que hay que saber sobre el nuevo brote de ébola y la rara cepa Bundibugyo

La enfermedad causada por el virus Bundibugyo ya había provocado dos brotes de ébola anteriores, registrados en 2007 y 2012

La Organización Mundial de la Salud declaró una “emergencia de salud pública de importancia internacional” por el último brote de ébola
La Organización Mundial de la Salud declaró una “emergencia de salud pública de importancia internacional” por el último brote de ébola (Reuters)
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La Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró una “emergencia de salud pública de importancia internacional” tras el último brote de ébola detectado en la República Democrática del Congo y Uganda.

A diferencia de otros episodios recientes, este brote está vinculado a una variante menos común del virus: la enfermedad por el virus Bundibugyo, para la cual todavía no existen vacunas ni tratamientos específicos aprobados.

¿Qué es la enfermedad por el virus Bundibugyo?

La enfermedad por el virus Bundibugyo (BVD) es una de las cuatro especies de orthoebolavirus capaces de provocar ébola, una grave fiebre hemorrágica viral.

Se trata de una variante mucho menos frecuente que la cepa Zaire del virus del Ébola y que, hasta ahora, solo había sido responsable de dos brotes registrados oficialmente.

La primera aparición se produjo entre 2007 y 2008 en el distrito ugandés de Bundibugyo, donde se registraron 149 contagios y 37 muertes. Más tarde, la cepa reapareció en 2012 en Isiro, en la República Democrática del Congo, con 57 casos confirmados y 29 fallecimientos.

Según estimaciones de organismos sanitarios internacionales, la tasa de mortalidad de esta variante se ubica entre el 30 % y el 40 %.

En la actualidad, no existe una vacuna ni tratamientos específicos conocidos contra el virus Bundibugyo
En la actualidad, no existe una vacuna ni tratamientos específicos conocidos contra el virus Bundibugyo (AFP/Getty)

Al igual que otras variantes del ébola, el virus Bundibugyo se transmite a través del contacto directo con sangre o fluidos corporales de personas infectadas o fallecidas. También puede propagarse mediante objetos contaminados, como ropa, sábanas, agujas o equipos médicos, y por contacto con animales portadores del virus, entre ellos murciélagos y primates no humanos.

Entre los síntomas más frecuentes figuran fiebre, dolor de cabeza, dolores musculares, debilidad, diarrea, vómitos y dolor abdominal. En etapas más avanzadas pueden aparecer hemorragias o hematomas inexplicables.

Según la OMS, no existe una vacuna ni un tratamiento específico aprobado contra esta cepa del virus Bundibugyo, aunque la atención médica temprana y los cuidados de apoyo pueden mejorar considerablemente las posibilidades de supervivencia.

¿Cuántos casos se registraron hasta ahora?

Las autoridades de la República Democrática del Congo anunciaron el brote el viernes, cuando reportaron 246 casos sospechosos y 65 muertes vinculadas a la enfermedad. Un día después, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de África actualizaron las cifras y señalaron que ya se investigaban 336 casos sospechosos y 87 fallecimientos.

Además, Uganda confirmó el sábado un caso importado desde territorio congoleño. Según las autoridades sanitarias, el paciente murió en un hospital de Kampala, la capital del país, y posteriormente la OMS informó la detección de un segundo caso en la ciudad.

El organismo indicó que ambos pacientes habían viajado desde la República Democrática del Congo, aunque hasta el momento no se encontraron vínculos directos entre ellos.

¿Qué implica la declaración de la OMS?

Según explicó Amanda Rojek, profesora asociada de emergencias sanitarias del Instituto de Ciencias Pandémicas de la Universidad de Oxford, la decisión de la OMS no modifica automáticamente la situación sobre el terreno, pero sí funciona como una señal de alerta para que la comunidad internacional refuerce la respuesta.

“Esto no significa que el brote esté fuera de control a nivel mundial”, aclaró la especialista. “Pero sí demuestra que la situación es lo suficientemente compleja como para requerir una respuesta y coordinación internacional”.

Rojek señaló además que el control del brote enfrenta varios obstáculos importantes.

“Algunos casos se registran en regiones remotas a las que los equipos médicos tienen dificultades para acceder de forma segura, mientras que los contagios en ciudades capitales plantean riesgos muy distintos”, explicó.

También advirtió que la circulación simultánea del virus en la República Democrática del Congo y Uganda vuelve todavía más importante la coordinación entre ambos países y el fortalecimiento de las medidas sanitarias fronterizas.

Crece la preocupación por el ébola en el este del Congo mientras un hospital de Bunia recibe casos sospechosos
Crece la preocupación por el ébola en el este del Congo mientras un hospital de Bunia recibe casos sospechosos (Reuters)

Rojek explicó además que los expertos están trabajando para definir qué vacunas y tratamientos experimentales deberían priorizarse en los ensayos contra esta cepa del virus.

Por su parte, la profesora Trudie Lang, especialista en Investigación en Salud Global de la Universidad de Oxford, sostuvo que el brote cumple con los criterios necesarios para ser considerado una emergencia de interés internacional.

Según detalló, entre los factores que más preocupan figuran el riesgo de propagación entre países, las dificultades operativas para detectar y contener los contagios y la necesidad de una respuesta internacional coordinada.

Lang también recordó que muchos de los equipos sanitarios que hoy enfrentan este brote continúan al mismo tiempo trabajando en la respuesta contra la mpox.

“Estos brotes superpuestos muestran los enormes desafíos que enfrentan los trabajadores de salud en comunidades y ciudades fronterizas”, advirtió.

La especialista señaló que factores como el constante movimiento de personas, la inseguridad en ciertas regiones y las múltiples crisis sanitarias simultáneas dificultan la detección temprana, la contención del virus y la continuidad de las respuestas médicas.

Traducción de Leticia Zampedri

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