Eclipse solar: qué le sucede a tus ojos si lo miras directamente y por qué es más peligroso de lo que crees

Es posible que no sientas nada al mirar al Sol, ya que está oculto por la Luna, y precisamente por eso es tan peligroso

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Algunas partes del mundo están a punto de presenciar uno de los espectáculos más impresionantes que el cielo puede ofrecer: un eclipse solar.

Pero esa misma visión puede causar graves daños a los ojos y podría ser mucho más peligrosa de lo que piensas. El peligro es tal que podría dejarte sin visión.

En los días previos al eclipse solar, los expertos instaron a la gente a no mirarlo directamente. En su lugar, se recomienda a los espectadores usar gafas especiales para eclipses —aunque ya se agotaron en gran parte del país— o recurrir a otros métodos, como un colador.

Sin embargo, puede resultar tentador mirar directamente al eclipse. Dado que el Sol está más oscuro de lo habitual, la reacción instintiva de apartar la vista de la luz puede no producirse, pero ahí radica precisamente el peligro.

(Getty/iStock)

El Sol sigue brillando con una intensidad increíble, incluso cuando la Luna lo oculta en gran parte. Esta luz tan intensa supone un peligro: mirarlo directamente puede causar problemas permanentes, incluida la ceguera.

Es más, el daño podría no ser evidente de inmediato. Tanto el daño ocular como el dolor resultante pueden tardar horas en manifestarse, por lo que es posible que no te des cuenta hasta horas después del eclipse de que te causaste un daño potencialmente permanente.

“Una de las ideas erróneas más comunes es que un eclipse parcial hace que sea seguro mirar al sol. En realidad, incluso durante un eclipse, el sol sigue brillando lo suficiente como para dañar los delicados tejidos del ojo”, afirmó Alex Ionides, cirujano oftalmólogo consultor del Moorfields Eye Hospital.

“La retina es la capa sensible a la luz que se encuentra en la parte posterior del ojo y que nos permite ver. Cuando miramos directamente al sol, la luz brillante y la radiación ultravioleta pueden dañar las células de la retina. Esta afección se conoce como retinopatía solar”.

“La retinopatía solar puede desarrollarse tras un breve período de exposición. El daño puede no ser doloroso, por lo que las personas a menudo no se dan cuenta de que tienen un problema hasta horas después”.

Los síntomas pueden incluir visión borrosa, visión distorsionada, disminución de la percepción del color, dificultad para leer o una mancha oscura en el centro del campo visual. En algunos casos, los efectos mejoran con el tiempo, pero en otros puede producirse una pérdida de visión permanente.

“Mucha gente da por sentado que unas gafas de sol normales protegerán sus ojos. Sin embargo, usar gafas de sol con protección UV debidamente acreditada es fundamental en el uso diario, ya que protegen los ojos de los efectos nocivos del sol”.

“Lamentablemente, las gafas de sol no ofrecen suficiente protección contra la exposición directa al sol, especialmente durante periodos prolongados”.

Si alguien mira al sol y luego presenta síntomas, debe buscar atención médica urgente, recalcó el hospital. Estos síntomas incluyen dolor ocular, enrojecimiento, irritación, visión borrosa o distorsionada, aparición de manchas oscuras en el ojo o cambios repentinos en la visión.

“Mientras que algunas personas se recuperan en semanas o meses, otras pueden quedar con una discapacidad visual permanente”, dijo Mohamed Elalfy, oftalmólogo consultor y presidente del Real Colegio de Oftalmólogos.

Tras el último eclipse solar comparable, en 1999, el Colegio registró al menos 70 casos de daños oculares. Algunos aún sufren las consecuencias décadas después, entre ellos Peter Smith, de Taunton, quien tomó prestada una máscara de soldador pensando que le ofrecería suficiente protección.

“Incluso ahora hay un impacto residual. Cuando estoy cansado, a veces vuelve a aparecer un punto parpadeante y no es agradable cuando sucede”, declaró a la BBC.

“Si vas a verlo, asegúrate de que todo lo que tienes esté correcto”.

El mismo peligro se aplica también a la hora de fotografiar el eclipse solar, ya que puede dañar la cámara del teléfono de forma similar. Para proteger el dispositivo, se recomienda a los fotógrafos utilizar técnicas parecidas, como comprar filtros especiales que bloqueen gran parte de la luz.

Traducción de Olivia Gorsin

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