‘Biohacker’ Bryan Johnson responde a su diagnóstico: “Sería mucho peor si no hubiera cuidado mi cuerpo”
Exclusiva: “Estoy muy agradecido por haberme enfocado en mi salud” en los últimos cinco años, afirmó a ‘The Independent’
Bryan Johnson teme que la enfermedad autoinmune que reveló recientemente “sería mucho peor” de no ser por la esmerada atención que le ha estado prestando a su salud, según declaró el biohacker a The Independent el martes.
En un breve intercambio de correos electrónicos, el emprendedor tecnológico de 48 años también señaló que su diagnóstico de gastritis autoinmune en mayo, que reveló recientemente al público, probablemente estaba relacionado con un diagnóstico anterior de hipotiroidismo autoinmune a los 21 años. Señaló: “Ha formado parte de mi cuerpo durante 27 años”.
“Si no hubiera cuidado mi cuerpo durante los últimos cinco años, la situación sería mucho peor, así que estoy muy agradecido de haberme enfocado en la salud”, escribió.
El correo electrónico de Johnson coincidió con una foto que publicó en línea en la que se le ve recibiendo una infusión de lo que describió como 1.000 mg de Monoferric, un tratamiento intravenoso para adultos con anemia por deficiencia de hierro.
“Tuve niveles bajos de hierro durante 11 años”, escribió en X. “Por fin los recuperé a niveles saludables”.

Johnson atribuyó su deficiencia de hierro a la gastritis autoinmune y, al referirse a esta afección, explicó que su estómago “no produce suficiente ácido para absorber el hierro”.
Anteriormente, Johnson había respondido a las críticas de quienes atribuían su afección al régimen extremo “Sin morirse” (de 2 millones de dólares al año) que ha adoptado para combatir el envejecimiento y prolongar su vida.
En una serie de extensas publicaciones en redes sociales durante la última semana, el empresario tecnológico estadounidense defendió con vehemencia sus elecciones de estilo de vida poco convencionales, afirmando que estaba tratando de “romper el hechizo” de tradiciones poco saludables como “el desenfreno del Día de Acción de Gracias, la borrachera de Año Nuevo, los excesos de Halloween, la barra libre en las bodas, el día de ‘hacer trampa’, los derroches y los caprichos”.
“La anestesia solo funciona si todos la toman juntos. Si alguien se abstiene, quienes están a su alrededor se dan cuenta de que están borrachos”, escribió en X, y añadió: “Esa es la fuente de la ira. No son mis decisiones. Es su reflejo en el espejo”.
Johnson, cuyos esfuerzos contra el envejecimiento incluyen la terapia de oxígeno hiperbárico y la transfusión del plasma sanguíneo de su hijo, insistió en que sus comentarios no eran “un ataque contra ninguna persona, estilo de vida o práctica de salud”.

“Me da igual lo que hagan y por qué lo hagan”, escribió.
Pero el protagonista del documental de Netflix de 2025, No te mueras: el hombre que quiere vivir para siempre, también afirmó que sus críticos “probablemente tenían uno o varios problemas de salud sin diagnosticar”, diciendo que la mayoría de la gente confundía “la ausencia de diagnóstico” con “la presencia de salud”.
“Para quienes no controlan su salud de forma rutinaria, esa ignorancia genera una falsa sensación de superioridad fisiológica”, escribió.
Johnson también rechazó los argumentos que se difundieron en Internet y que resumió como: “La carne remediará mi gastritis autoinmune”, “la luz del sol es la cura” y “la comida que consumo tiene la culpa”.
“Es poco probable”, escribió.
El 30 de junio, Johnson les dijo a sus 1,6 millones de seguidores que un mes antes se había enterado de que su estómago se estaba “devorando a sí mismo” como resultado de una gastritis autoinmune.
Esta afección incurable se produce cuando el sistema inmunitario de una persona ataca el revestimiento del estómago, lo que aumenta el riesgo de cáncer, y afecta a entre el 0,5 % y el 2 % de la población estadounidense, según la Clínica Cleveland.

“Voy a intentar resolverlo. Lo compartiré todo”, prometió.
Escribió que durante años no había sido consciente de que padecía la enfermedad, pero afirmó que probablemente fue causada por su dieta de comida rápida y bebidas azucaradas en los años previos a que comenzara a optimizar su rutina de salud mediante el biohacking, lo que incluyó cambios en su dieta y hábitos de sueño.
“De niño, comía cereales azucarados, bebía refrescos azucarados y devoraba comida rápida”, dijo Johnson, y continuó: “Tuve unos años saludables a principios de mis veinte, pero luego me convertí en padre joven de tres hijos y comencé a construir un negocio. Haciendo malabarismos con todo ese estrés y trabajo duro, descuidé mi salud y subí 18 kilos. En pocos años caí en una depresión crónica profunda. En algún momento de ese proceso, mi cuerpo comenzó a desarrollar una enfermedad autoinmune que afectó mi tiroides y luego la mucosa de mi estómago”.
En una de sus publicaciones posteriores, Johnson dijo que su “perfil autoinmune [había comenzado] a una edad temprana, cuando comía carne roja con regularidad y pasaba varias horas al sol al día”, y que le “[habían diagnosticado] una enfermedad tiroidea autoinmune cuando tenía 21 años”.
“La arquitectura genética e inmunológica de mi cuerpo cometió un error hace décadas, al no distinguir entre mis propios tejidos y las amenazas externas”, explicó, y siguió: “Intentar curar una falla inmunitaria específica de antígenos, de origen genético y con décadas de antigüedad, cambiando a una dieta rica en carne o exponiéndose al sol, es como intentar arreglar una línea de código informático corrupta modificando la temperatura de la habitación”.
Johnson también dijo que le decían “cientos de veces al día que [necesitaba] ‘vivir un poco’. Que [estaba] tan ocupado tratando de no morir que [se había] olvidado de vivir”.
“No pretendo ‘vivir un poco’. Pretendo vivir más que cualquier ser humano que haya vivido hasta ahora y los invito a unirse a mí”, manifestó.
Traducción de Sara Pignatiello





Bookmark popover
Removed from bookmarks