Stay up to date with notifications from The Independent

Notifications can be managed in browser preferences.

Bajo la lupa

Michael Jackson: docuserie sobre juicio revela testimonios del cantante sobre su relación con los niños

Tom Fordy habla con un antiguo amigo íntimo del cantante, el rabino Shmuley Boteach, con el fiscal Ron Zonen y con el productor de la serie documental 'Michael Jackson: The Trial', Tom Anstiss

En el nuevo documental 'Michael Jackson: The Trial', el fallecido cantante habla de los maltratos sufridos a manos de su padre, Joe, y de haber estado expuesto a strippers en clubes nocturnos cuando era pequeño
En el nuevo documental 'Michael Jackson: The Trial', el fallecido cantante habla de los maltratos sufridos a manos de su padre, Joe, y de haber estado expuesto a strippers en clubes nocturnos cuando era pequeño (Alamy/PA)
Read in English

En febrero de 2003, se emitió el famoso documental de Martin Bashir Living with Michael Jackson. Una década después de que Jordan Chandler, de 13 años, acusara a Jackson de abusos sexuales, la película de la cadena británica ITV escandalizó a los espectadores con una escena en la que Jackson se tomaba de la mano con Gavin Arvizo, un niño de 12 años superviviente de cáncer, y admitía que habían compartido una cama. “¿Por qué no puedes compartir tu cama?”, Jackson debatió con Bashir. “Lo más amoroso que puedes hacer es compartir la cama con alguien”. Se trataba de una asombrosa ingenuidad por parte de Jackson, de una incapacidad para comprender la realidad, o de un depredador a plena vista.

Entre los espectadores atónitos se encontraba el rabino Shmuley Boteach, antiguo amigo íntimo y consejero espiritual de Jackson, que aparece en una nueva serie documental de otro canal británico, Channel 4, Michael Jackson: The Trial. Cuando conoció a Jackson en 1999, Boteach se propuso como misión personal corregir el rumbo de la problemática vida del rey del pop y alejarlo de la autodestrucción. Jackson vivía una existencia extraña y letárgica: engullía medicamentos con receta, se levantaba de la cama a las 6:00 p. m., gastaba compulsivamente millones de dólares y estaba teniendo dificultades para terminar su álbum Invincible, que costó $30 millones de dólares y años de preparación. Cuando se emitió el documental de Bashir, Boteach ya había roto lazos con el cantante. Había luchado contra las “sanguijuelas, chupamedias, chupasangres y aduladores” que rodeaban a Jackson y no estaba dispuesto a ver cómo éste se suicidaba. “Nunca voy a ser un parásito. Te quiero, soy tu amigo. Pero estás conduciendo tu vida hacia un precipicio y las drogas van a matarte”, le dijo Boteach.

Boteach aconsejó a Jackson que no hiciera el documental de Bashir; también quiso ayudar a cambiar la percepción de Jackson tras las acusaciones de Chandler, diciéndole: “Tú no trabajas con niños directamente”, a pesar de creer en la inocencia de Jackson. Así pues, Boteach admite haber sentido náuseas cuando, en febrero de 2003, sintonizó el documental de Bashir en el momento exacto en que Jackson se tomaba de la mano con Arvizo y contaba al mundo que habían compartido una cama.

“Me sentí muy mal físicamente”, dice Boteach, y continúa: “No recuerdo si vomité o no, pero sentí náuseas. Me dije a mí mismo: 'Idiota'”.

Cinco meses después, Arvizo declaró a la policía que Jackson había abusado de él en el rancho Neverland, la casa del cantante y parque de atracciones personal para entretener a los niños. En 2005, se celebró un mediático juicio y Jackson fue declarado inocente. El nuevo documental de Channel 4 ahonda ahora en las acusaciones, la investigación y las consecuencias. También ofrece una nueva perspectiva de Jackson, con audios inéditos y a menudo incómodos (“Los chicos acaban enamorándose de mi personalidad. A veces me mete en problemas”, dice en un momento dado), e imágenes inéditas. También contiene entrevistas con personas que nunca han hablado públicamente: algunas del círculo íntimo de Jackson; otras de la investigación.

“Queríamos contar con personas que pudieran ofrecer un 'relato desde dentro' de los acontecimientos”, dice el productor ejecutivo Tom Anstiss. Anstiss y Wonderhood Studios pasaron dos años desarrollando el documental y entrevistando a testigos para crear lo que Anstiss describe como “un vívido retrato de Michael Jackson como individuo problemático, solitario y psicológicamente complicado”.

Jackson se prepara para entrar en el Tribunal Superior del Condado de Santa Barbara, California, EE. UU., para escuchar la lectura del veredicto en su caso de pederastia el 13 de junio de 2005
Jackson se prepara para entrar en el Tribunal Superior del Condado de Santa Barbara, California, EE. UU., para escuchar la lectura del veredicto en su caso de pederastia el 13 de junio de 2005 (Getty)

Cuando se le pregunta por el ímpetu para realizar el documental, Anstiss señala que Jackson sigue teniendo una presencia destacada en el panorama cultural: su música, su espectáculo en el West End de Londres, y su próxima película biográfica, Michael, aprobada por el patrimonio del cantante.

“Su legado cultural trasciende generaciones”, afirma Anstiss, y sigue: “Pero Michael Jackson ha estado rodeado de graves acusaciones de abusos sexuales a menores durante décadas”. Luego, agrega: “Nos pareció muy oportuno profundizar en el tema forense, reexaminar el juicio de 2005, y explorar cómo las cuestiones de raza, fama y medios de comunicación influyeron en el sistema judicial estadounidense”.

La docuserie de cuatro partes detalla mucho de lo que ya sabemos. Tras las acusaciones originales de Jordan Chandler en 1993, Jackson pagó un presunto acuerdo de $23 millones. Diez años después, Arvizo contó a los investigadores —en unas perturbadoras entrevistas mostradas en el nuevo documental— que Jackson le había dado alcohol, le había enseñado pornografía y lo había masturbado a la fuerza. Jackson fue acusado de nueve cargos de abuso sexual y suministro de alcohol, y un cargo de conspiración para cometer secuestro y detención ilegal, en relación con las acusaciones de que atrapó a la familia Arvizo en Neverland e intentó trasladarlos a Brasil. El juicio provocó las protestas de miles de —algunos dirían que histéricos— admiradores, mientras helicópteros sobrevolaban el lugar y unos 1.500 reporteros acudían al tribunal. Incluso la Nación del Islam acudió en apoyo de Jackson, que mostró un comportamiento típicamente extraño: llegaba tarde al tribunal en pijama y se subía al techo de un vehículo para saludar a la multitud.

Hasta ahora, muy poca gente le habrá oído hablar del tiempo que pasó con Gavin Arvizo

Tom Anstiss, productor de documentales

Otros chicos de los que Jackson se había hecho amigo, como Macaulay Culkin y Wade Robson, declararon que nunca habían sufrido abusos. Eso, junto con la confusión de Arvizo sobre fechas concretas, y el testimonio perjudicial de su madre, Janet, contribuyeron a la absolución de Jackson. “El jurado la odiaba”, dice el fiscal Ron Zonen, que también interviene en la serie. Añade: “Eso era exactamente lo que quería la defensa: querían que el jurado la viera como una mujer maquinando para conseguir una gran cantidad de dinero”.

Zonen sabía que Janet era una mala testigo, con una personalidad dura que atribuye a haber sido víctima de una relación abusiva, pero no creía que Janet estuviera motivada por el dinero.

Jackson murió de una sobredosis de drogas en 2009. Más tarde, Robson, que anteriormente lo había defendido, acusó a Jackson de haber abusado de él cuando era niño. Robson y su compañero acusador James Safechuck hicieron sus afirmaciones en el devastador documental de 2019 Leaving Neverland, un relato convincente de trauma y engaño pederasta.

Entre el nuevo material más fascinante de Michael Jackson: The Trial es el audio de Jackson, extraído de 37 horas de conversaciones grabadas entre él y Boteach entre 2000 y 2001. “Si tuviera que adivinar, diría que estas cintas son posiblemente las grabaciones más emocionalmente crudas y reveladoras que se han hecho de una megaestrella”, dice Boteach.

En los videos, Jackson habla de los malos tratos que le infligió su padre, Joe, y de cómo de pequeño estuvo expuesto a strippers en clubes nocturnos. También habla del caso Chandler, y de su amistad con Arvizo, de la que dice: “Si me dijeras, ahora mismo: 'Michael, nunca podrás ver a otro niño', me suicidaría. Y te juro que lo hago porque no tengo nada más por lo que vivir”.

“Es único, emotivo y extraordinario”, afirma Anstiss, y prosigue: “Michael Jackson nunca fue llamado a declarar durante el juicio de 2005, por lo que hasta ahora muy poca gente lo habrá oído hablar del tiempo que pasó con Gavin Arvizo”.

Michael Jackson en 1989, actuando durante su gira Bad en Los Ángeles, EE. UU.
Michael Jackson en 1989, actuando durante su gira Bad en Los Ángeles, EE. UU. (Vinnie Zuffante/Getty Images)

Boteach conocía a Arvizo y no cree las acusaciones. “Había una chispa de lo divino en Michael que era muy luminosa”, dice, y agrega: “Todavía hoy lo extraño”.

Boteach es una de las personas que defienden a Jackson en el documental, junto con Brian Oxman, antiguo abogado de la familia Jackson, pero condenó públicamente a Jackson al día siguiente de la proyección del documental de Bashir.

“Aunque nunca toques sexualmente a un niño, un adulto no puede compartir una cama con un niño que no es suyo”, dice ahora, recordando la polémica de Bashir. “¿Creo que era un pederasta? No. ¿Creo que cruzó líneas infranqueables —líneas rojas— con los niños? Sin duda”.

Las escenas más escalofriantes del documental llegan con las imágenes en las que Jackson y Arvizo pasean juntos por los terrenos de Neverland como si estuvieran en una cita. Aunque ya se habían visto fragmentos, Anstiss y su equipo tuvieron acceso a las grabaciones completas. Las imágenes fueron editadas originalmente para Jackson por el videógrafo Christian Robinson, que ahora habla ante la cámara por primera vez. Por aquel entonces, Arvizo seguía en tratamiento contra el cáncer y había perdido el pelo a causa de la quimioterapia. Si crees en las acusaciones, esas imágenes —una víctima de cáncer caminando de la mano de Jackson— no pueden ser más oscuras.

Por otra parte, hay una historia condenatoria sobre un socio de Jackson que ocultó a los investigadores una revista naturista. La revista contenía páginas de anuncios de videos de venta por correo en los que aparecían niños desnudos; algunos de los videos están marcados con un círculo “para encargar”.

El antiguo “consejero espiritual” de Jackson, el rabino Shmuley Boteach
El antiguo “consejero espiritual” de Jackson, el rabino Shmuley Boteach (Channel 4)

Uno de los colaboradores más convincentes es Zonen, que fue fiscal jefe de la oficina del fiscal del distrito de Santa Bárbara, California.

Zonen había estado allí durante la investigación de Chandler; cuando Arvizo hizo sus acusaciones contra Michael, Zonen me dice que “ya [se] había formado una idea preconcebida de que era un pedófilo. Era un miembro bastante grotesco, en nuestras mentes, de esa categoría”. Para Zonen, Arvizo era un testigo creíble y coherente. “Se presentaba como cualquier otro niño que hubiera estado expuesto a ese comportamiento. Nunca se me ocurrió que pudiera estar inventando”, expresa.

Resulta especialmente interesante el relato de Zonen sobre cómo el estrellato de Jackson “cambió los paradigmas”. Al iniciarse el juicio, los posibles miembros del jurado se mostraron impresionados; dos mujeres seleccionadas para formar parte del jurado parecían enamoradas. “Entraban en la sala y le sonreían”, dice Zonen, y añade: “Él les devolvía la sonrisa. ¡Casi se reían!”.

Zonen también pinta un cuadro inquietante del poder y la riqueza que ostentaba Jackson, algo que parece contradecir su imagen de hombre-niño de voz suave y víctima perpetua.

“Disponía de enormes recursos y del apoyo público de personas de muy alto nivel”, explica Zonen, y prosigue: “Estábamos en una gran desventaja. Tenían más abogados de los que podíamos contar”.

Según Zonen, el equipo de Jackson indagó profundamente en la vida de los Arvizo, y obtuvo todo tipo de información. “Historiales bancarios, médicos, psiquiátricos, laborales, solicitudes de empleo”, detalla Zonen, y continúa: “No había nada que no pudieran conseguir”. Incluso tenían el historial ginecológico de la hermana adolescente de Arvizo. “La mayor parte [de esa información] era completamente irrelevante, pero implicaba un nivel de acoso que tenía consecuencias psicológicas. ¿Te imaginas que alguien te persiguiera de esa manera?”, manifiesta.

El equipo de Jackson también citó a Janet Arvizo el día en que iba a dar a luz. “Tuve que ir al juzgado con una moción para anular la citación porque ¡estaba dando a luz! Era un parto programado y ellos lo sabían”, relató.

Una pregunta que persiste frente a las acusaciones es qué hacer con su trabajo musical. No es posible cancelar 'Billie Jean' sin más: es parte fundamental de la historia de la música.

Sorprendentemente, Zonen sigue disfrutando de escuchar a Jackson: “No voy a apagar la radio si suena una canción de Michael Jackson. Soy capaz de separar sus logros de quién era y lo que hizo en el contexto del caso penal”, expresa.

Pero Zonen rechaza la idea de que, solo porque Jackson cantara maravillosamente, no fuera capaz de cometer los crímenes de los que se le acusó.

Incluso las personas que lo querían entienden que la verdad probablemente siempre será un misterio.

“¿Creo que Michael Jackson abusó sexualmente de algún niño? No lo creo”, afirma Boteach, y concluye: “Aunque tengo que admitir que ninguno de nosotros lo sabrá nunca”.

Michael Jackson: The Trial' se estrenó en Channel 4 el miércoles 4 de febrero

Si eres un niño y necesitas ayuda porque te ha ocurrido algo, puedes llamar gratuitamente a Childline al 0800 1111. También puedes llamar al NSPCC si eres adulto y estás preocupado por un niño, al 0808 800 5000. La Asociación Nacional para Personas Maltratadas en la Infancia (NAPAC) ofrece ayuda para adultos en el 0808 801 0331

Traducción de Sara Pignatiello

Thank you for registering

Please refresh the page or navigate to another page on the site to be automatically logged inPlease refresh your browser to be logged in