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‘“Cumbres borrascosas”’: la hueca adaptación de Emerald Fennell destripa el impetuoso clásico de Emily Brontë

Las interpretaciones de Margot Robbie y Jacob Elordi casi rozan la pantomima, mientras que las provocaciones de Fennell parecen definir a los pobres como depravados sexuales y a los ricos como mojigatos despistados

Margot Robbie y Jacob Elordi se pelean y se aman en el nuevo tráiler de Cumbres Borrascosas
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Nuestra moderna crisis de alfabetización ha encontrado un nuevo representante en“Cumbres borrascosas”, de Emerald Fennell. Es el clásico de Emily Brontë de 1847 para una cultura que ha denigrado la literatura hasta el punto de que ya no pretende expandir la mente, sino distraerla.

Con su título entrecomillado y una declaración de la directora en la que afirma que pretende capturar su experiencia al leer el libro a los 14 años, utiliza el disfraz de la interpretación para destripar una de las novelas más apasionadas y emocionalmente violentas jamás escritas, y luego arrojar su piel desollada sobre los tropos románticos que parezcan más comercializables. Adaptación o no, es una obra asombrosamente hueca.

Se puede argumentar que, en parte, esto ya estaba señalado por el reparto de la película y la elección de eliminar cualquier mención a la raza, el colonialismo o el ostracismo en la narración de la codependencia destructiva de los pseudohermanos Cathy y Heathcliff. Heathcliff, cuyo aspecto étnicamente ambiguo preocupa mucho a todos los demás personajes del libro, está interpretado por el actor australiano blanco Jacob Elordi.

Una Margot Robbie rubia y de ojos azules interpreta a Cathy, quien, aunque mucho más aceptada que Heathcliff, sigue mostrando en la historia original una desesperación por encajar en un ideal social representado por los más ricos, rubios y de ojos azules, Edgar e Isabella Linton (aquí interpretados por Shazad Latif y Alison Oliver).

A Fennell no le interesan esas tensiones narrativas, ni tampoco el impulso emocional de la novela de Brontë, una rabia desnuda tan extrema que un crítico contemporáneo se preguntaba cómo alguien podía escribir sobre semejante “depravación vulgar y horrores antinaturales” y no suicidarse al cabo de unos capítulos.

Jacob Elordi y Margot Robbie en '“Cumbres borrascosas”' de Emerald Fennell
Jacob Elordi y Margot Robbie en '“Cumbres borrascosas”' de Emerald Fennell (Warner Bros)

Fennell solo adapta la primera mitad de la novela, una tradición que se remonta a la película de 1939 (la versión más antigua que existe) y que se ha mantenido hasta la versión de Andrea Arnold de 2011, la más fiel desde el punto de vista espiritual. Por tanto, la precisión no es lo más importante, sino el tono. Y “Cumbres borrascosas” es quejumbrosamente insulsa comparada incluso con la propia obra de Fennell. Hay mucho más Cathy y Heathcliff en los personajes desordenados, autodestructivos y que se odian a sí mismos de Hermosa venganza (2020) o Saltburn (2023) que aquí.

Heathcliff, por ejemplo, se ha convertido en un espejismo de las novelas de romance, creado enteramente para extasiar, siempre a la espera para proteger a Cathy del frío y la lluvia. Qué infinitamente aburrido es en comparación con la figura complicada y desafiante que conocemos en el libro: una víctima de abusos tan decidida a vengarse que se vuelve tan monstruosa como quienes le hicieron daño.

Fennell, en su guion, ha fusionado al principal agresor de Heathcliff, Hindley, con el padre de Cathy, el Sr. Earnshaw (Martin Clunes), y ha hecho de Cathy y Heathcliff objetivos iguales de su violencia. Esto, a su vez, simplifica toda la historia, y la convierte en la de una doncella pobre que escapa de sus terribles circunstancias casándose con un hombre rico, Edgar, que la ama pero es aburrido; todo mientras ella anhela a su alma gemela que no tiene ni un centavo a su nombre. Cuando Heathcliff se marcha, solo para volver rico, se presenta aquí como una trama de comedia romántica y no como la misión de un hombre de adquirir suficiente poder financiero para arruinar la vida de todos los que odia.

A “Cumbres borrascosas” le ofende tanto la idea de que Heathcliff pueda ser algo más que un hombre de ensueño que construye a su alrededor un mundo más propio de un cuento de hadas que de una obra maestra gótica. El vestuario de Jacqueline Durran y los decorados de Suzie Davies recuerdan a clásicos del cine como Piel de asno (1970), de Jacques Demy, y La bella y la bestia (1946), de Jean Cocteau, combinados con la suave fotografía de Linus Sandgren.

Pero cuando se enfrentan al lenguaje vívido y espinoso de Brontë, todas esas fantásticas caperuzas rojas y candelabros con forma de brazo parecen tan chillones como una película de Disney de acción real. Si hay una excepción, son las contribuciones musicales de Charli xcx y Anthony Willis, que ofrecen un pavor que se echa en falta en todo el resto del filme.

Jacob Elordi y Margot Robbie en '“Cumbres borrascosas”' de Emerald Fennell
Jacob Elordi y Margot Robbie en '“Cumbres borrascosas”' de Emerald Fennell (Warner Bros)

Como provocación sadomasoquista —otra de las intenciones declaradas de la película— es igual de floja. Un ahorcado con una erección lleva a un pueblo a un frenesí bacanal. Una mujer lleva un collar de perro y ladra. Pero estas escenas no son provocativas cuando se interpretan tan expresamente como una broma, sobre todo con una visión fetichista de las clases sociales que categoriza a los pobres como depravados sexuales y a los ricos como mojigatos despistados.

Y el supuestamente “salvaje” Heathcliff nunca le hace nada a Cathy que no pudiera verse en cualquier episodio de Bridgerton. Sobre todo, le mete los dedos en la boca. Robbie y Elordi no carecen por completo de química, pero sus personajes parecen tan diluidos que sus interpretaciones rozan la pantomima. Ella es voluntariosa e irritable. Él es rudo pero amable. Eso es todo.

Tal vez haya una conclusión más elegante de todo esto. Si “Cumbres borrascosas” fuera fiel al espíritu de lo que se siente al leer Cumbres borrascosas, a cualquier edad, no sería una película que se pudiera comercializar con vínculos de marca y proyecciones para San Valentín. Perturbaría a la gente. Así, lo que es pérdida para Fennell es solo ganancia para Brontë. Sigue siendo una autora singular.

Director: Emerald Fennell Reparto: Margot Robbie, Jacob Elordi, Hong Chau, Shazad Latif, Alison Oliver, Martin Clunes, Ewan Mitchell. Clasificación B/PG-13, 136 minutos.

'“Cumbres borrascosas”' estará en los cines a partir del 13 de febrero

Traducción de Sara Pignatiello

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