Juez de los BAFTA y cineasta renuncia a la organización por manejo de insulto racial durante la ceremonia
“La gestión del desafortunado incidente en el que una palabra racista fue pronunciada por una persona con síndrome de Tourette anoche en los premios, fue totalmente imperdonable”, dijo el realizador Jonte Richardson
El cineasta Jonte Richardson ha anunciado su dimisión como miembro del jurado de los Premios BAFTA (otorgados por la Academia Británica de las Artes Cinematográficas y de la Televisión), alegando la “absolutamente imperdonable” actuación de la academia en relación con un insulto racial proferido durante la reciente ceremonia de entrega de sus premios cinematográficos.
El director y productor confirmó que dejaría de formar parte del jurado de talentos emergentes tras el incidente en el que John Davidson (54), activista a favor del síndrome de Tourette, gritó un insulto racial durante una presentación de las estrellas de Pecadores, Michael B. Jordan y Delroy Lindo. El exabrupto del hombre se escuchó mientras los actores negros de Hollywood entregaban el domingo el premio a los efectos visuales especiales en el Royal Festival Hall de Londres, Reino Unido.
Davidson ha declarado desde entonces que le “mortifica profundamente que [sus] tics involuntarios [sean vistos como] intencionados o con algún significado”.
En un comunicado publicado en LinkedIn, Richardson explicó su decisión: “Tras un largo examen de conciencia, me veo obligado a retirarme del jurado de los BAFTA. La gestión por parte de la organización del desafortunado incidente en el que una palabra racista fue pronunciada por una persona con síndrome de Tourette anoche en los premios, fue totalmente imperdonable”.
Continuó, expresando su incapacidad para contribuir a una organización que “[había] fracasado repetidamente en salvaguardar la dignidad de sus invitados negros, de sus miembros y de la comunidad creativa negra”. Richardson destacó la ironía, señalando que la cohorte de este año incluía “algunos increíbles talentos negros”, entre ellos uno de sus programas favoritos de 2025, Just Act Normal.

“Sin embargo, cuando una organización como la BAFTA, con su propio y largo historial de racismo sistémico, se niega a reconocer el daño infligido a las comunidades negra y discapacitada y a ofrecer una disculpa adecuada, seguir participando equivaldría a condonar su comportamiento”, añadió. Richardson concluyó expresando su esperanza de que la dirección de los BAFTA y la BBC “[comprendieran] el daño que han causado, y [tomaran] las medidas necesarias para garantizar que su personal de producción [fuera] lo suficientemente inclusivo como para evitar un problema semejante en el futuro”.
Durante la emisión, el presentador de la ceremonia de entrega de premios, Alan Cumming, pidió disculpas por el lenguaje ofensivo que pudieran haber escuchado los espectadores. La academia emitió un comunicado el lunes por la noche, disculpándose por el incidente y asumiendo “toda la responsabilidad” por poner a sus invitados en una “situación difícil”. La academia también pidió disculpas “sin reservas” a Jordan y Lindo y “a todos los afectados”, agradeciéndoles su “increíble dignidad y profesionalidad”.
Afirma el comunicado de la BAFTA: “Aprenderemos de esto y mantendremos la inclusión en el centro de todo lo que hacemos, manteniendo nuestra creencia en el cine y la narración como conducto fundamental para la compasión y la empatía”.
La BBC también se disculpó por no haber censurado el insulto racial de la emisión. Según un portavoz de la empresa: “Es posible que algunos espectadores hayan escuchado expresiones fuertes y ofensivas durante la ceremonia de los premios BAFTA. Estas fueron originadas por tics verbales involuntarios asociados al síndrome de Tourette, y no fueron algo intencional. Pedimos disculpas por no haberlo editado antes de la emisión y ahora se eliminará de la versión en BBC iPlayer”.
En respuesta a estas disculpas, Richardson comentó: “Para ser sincero, la disculpa de los BAFTA es considerablemente mejor que la evasiva mascullada de la BBC. Pero el hecho de que hayan sido necesarias 24 horas y una intensa reacción para llegar hasta aquí sugiere que, a pesar de sus afirmaciones, los BAFTA siguen siendo intrínsecamente inseguros para las personas negras y discapacitadas”. Expresó su escepticismo sobre futuros cambios y predijo que “la misma productora y los mismos ejecutivos [seguirían] a cargo de los premios del año que viene”, para luego añadir: “Así que pretender 'aprender de esto' será inevitablemente tan performativo como su deseo de inclusión”.

Richardson, defensor de la diversidad de voces en la industria, es director, guionista, productor y editor, y ha trabajado tanto en el Reino Unido como en EE. UU. en proyectos como Blue Finch, de Channel 4, y producciones premiadas para la cadena BET y para HBO.
En una declaración a PA Media, Davidson dijo que había decidido abandonar el auditorio antes de tiempo porque era “consciente de la angustia que estaban causando [sus] tics”. Según el NHS (Servicio Nacional de Salud del Reino Unido), el síndrome de Tourette provoca sonidos o movimientos repentinos y repetitivos que, en raras ocasiones, pueden dar lugar a un lenguaje ofensivo incontrolable.
Davidson, que desarrolló la condición a los 12 años, fue nombrado caballero de la Excelentísima Orden del Imperio Británico en 2019 por su trabajo para aumentar la concienciación sobre el síndrome de Tourette. Asistió a los BAFTA en representación de la película I Swear, que narra su vida con la enfermedad.
Está protagonizada por Robert Aramayo, que ganó el premio al mejor actor por su interpretación en la película, la cual también obtuvo el premio al mejor reparto. Aramayo también recibió el Premio BAFTA a la estrella emergente.
Traducción de Sara Pignatiello







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