‘Don’t Look Back in Anger’: ¿qué revela el documental sobre la épica reunión de Oasis?
El documental de Steven Knight sobre Oasis, que se estrena en cines el 10 de septiembre, captura momentos entre bastidores de una de las giras más solicitadas de la historia. Roisin O'Connor nos trae el reportaje desde el estreno en Londres, que contó con la presencia de numerosas estrellas
El estreno en el Reino Unido de Oasis: Don't Look Back in Anger, el documental del creador de Peaky Blinders, Steven Knight, sobre la mayor reunión de rock de todos los tiempos, fue un evento deslumbrante y repleto de celebridades. Para los afortunados fans que consiguieron entradas para la gira de la banda en 2025, la película es una oportunidad para revivir un evento que muchos creían imposible: los hermanos Noel y Liam Gallagher, otrora enfrentados, reuniéndose en el escenario por primera vez desde 2009. Para otros, es una oportunidad de al menos sentir que estuvieron allí, ya que Knight y su equipo, incluidos los directores Will Lovelace y Dylan Southern, te sitúan en el centro de la acción con imágenes de concierto realmente electrizantes.
Incluso el estreno en sí generó cierta expectación, similar a la del primer concierto de reencuentro, que tuvo lugar el 4 de julio en el Principality Stadium de Cardiff, Gales, Reino Unido. Invitados estrella desfilaron por la alfombra roja el lunes 7 de septiembre y entraron en masa al Cineworld de Leicester Square, en Londres, formando una multitud en el vestíbulo. David Gilmour, de Pink Floyd, fue rodeado por unos jóvenes entusiastas que le pidieron a su esposa, la escritora y fotógrafa Polly Samson, que les tomara una foto con el músico. Entre los asistentes se encontraban Johnny Marr, Vernon Kay, Sienna Miller, los humoristas Rob Beckett y Roisin Conaty, y el futbolista de la Premier League Jack Grealish, junto con Bobby Gillespie de Primal Scream, el líder de Bastille, Dan Smith, y la actriz de la serie Line of Duty, Vicky McClure.
La presentadora de radio Edith Bowman condujo el evento y admitió estar temblando al presentar al equipo detrás de la película y luego a Noel y Liam, mientras el menor de los hermanos Gallagher animaba a los espectadores a aplaudir. “Les advierto que es muy emotivo”, dijo Knight al público antes de que comenzara la proyección.
No fue una exageración. Estos son los seis momentos más importantes de Don’t Look Back in Anger.
Por fin sabemos cómo fue ese primer ensayo
En una sala de ensayo equipada con cámaras, Noel toca con el resto de Oasis, excepto con Liam, quien se unirá a ellos después de haber estado ausente las primeras semanas, como estaba previsto. La tensión aumenta, y de repente la puerta se abre y Liam entra. Es fascinante observar su lenguaje corporal: Noel se acerca e intenta entablar conversación, Liam se aparta de él y luego encuentra la manera de distraer a todos: los deflectores de Joey Waronker alrededor de su batería “ya me están sacando de quicio”, dice. Evidentemente ansioso por empezar, se coloca detrás del micrófono —“¿listos?”— y comienzan. Al terminar, Liam recoge su mochila y se va sin decir una palabra a nadie. Noel intenta comprender qué le pasa por la cabeza a su hermano. “Pura rabia”, dice Liam en una voz en off, y añade: “Necesitaba calmarme”. Describe aquellos primeros ensayos como una especie de “exorcismo”, en el que canalizó todo el resentimiento, la ira y el dolor de los últimos 15 años en sus canciones.
Liam y Noel reflexionan, aunque sea brevemente, sobre su enemistad
Todos los vimos intercambiando insultos en la prensa y en las redes sociales (Liam llegó a comparar a Noel con una papa, mientras que Noel describió a Liam como “el hombre más iracundo del mundo. Como alguien con un tenedor en un mundo de sopa”), pero ¿cómo se sintieron cuando Oasis se separó? “No me sentó bien”, dice Noel, incluso mientras describe a Liam como un “maldito fastidio”. Liam se refiere a la pelea que lo destruyó todo en 2009 como “una discusión tonta”; Noel ha dicho anteriormente que Liam entró en su camerino blandiendo una guitarra “como un hacha” y casi le arranca la cara con ella. Don't Look Back in Anger hace lo que su título sugiere y evita los detalles sangrientos de la animosidad entre los hermanos. En cambio, escuchamos a Noel confesar que nació con “un defecto fatal: no puedo perdonar a la gente”. Él y Liam también coinciden en que, tras la separación, “todo se sentía demasiado raro”; Noel veía el mundo como “un lugar de m****a” del que la gente quería escapar. Y eso era precisamente lo que les iba a ofrecer la reunión.

Resultó que a Liam sí le importaba
A pesar de toda la bravuconería de Liam y el comentario admirativo de Noel tras el primer encuentro en el estudio —“allí hay un hombre al que realmente no le importa nada”—, Liam se toma los ensayos muy en serio. Deja de fumar y beber para cuidar su voz; Noel lo elogia aún más, diciendo que Liam, de 53 años, suena como un cantante de treinta y pocos. “Se necesita mucha dedicación para que te importe todo un c*rajo”, dice Liam con su característica sabiduría. Mientras Noel da vueltas entre bastidores en el estadio de Cardiff, Liam aparece 20 minutos antes del concierto: nada de ensayos para él. “¡¿Qué c**o?! ¡Eres un maldito hijo de p**a!”, exclama Noel. Casi se puede oír el encogimiento de hombros en la voz en off de Liam: “A veces, tienes que ponerte los pantalones y hacerlo de una vez”.
A Noel definitivamente le importa, y no se dio cuenta de cuánto
Noel tiene fama de gruñón, pero Don't Look Back in Anger hace mucho por desmentirla. Durante los primeros 40 minutos en el escenario de Cardiff, lucha por contener las lágrimas, abrumado por la reacción de las 80.000 personas. “No estaba preparado para la intensidad del afecto; para ver lo que significó nuestra música para la gente”, dice. Ve a padres con sus hijos entre el público y tiene que esforzarse para no llorar, al ver cómo la música de la banda se ha transmitido a las nuevas generaciones.
El reencuentro de Oasis unió a sus familias
Noel bromea diciendo que ya no pueden trasnochar como antes, y The Independent informó en su momento que Liam también se portaba de maravilla, escabulléndose después de los conciertos para evitar la tentación en las fiestas posteriores. Pero sus hijos tomaron el relevo con entusiasmo: Noel cuenta cómo encontraron a su hijo mayor, Donovan, completamente borracho después de un concierto y vomitando en un auto. Dice que sus hijos y los de Liam ahora son “mejores amigos”.

La relación entre los Gallagher es mejor de lo que Noel jamás hubiera imaginado
Noel dice que hay “dos Liams”: el tipo serio que vio en los ensayos y el que está en el escenario haciendo equilibrio con una pandereta en la cabeza y haciéndolo parecer genial: “Si yo hiciera eso, parecería un completo idiota”. A mitad del documental, por fin los vemos sentados uno al lado del otro en la actualidad: Liam hace que Noel se parta de risa al hablar de la genialidad detrás de su costumbre de apenas moverse en los conciertos. “Imagínate: si Mick Jagger tiene noches en las que no tiene ganas de bailar en el escenario, igual tiene que hacerlo”, explica Liam, y añade: “En cambio, nosotros quietos en el escenario… es genial”. Noel siente que arreglar las cosas “arregló la narrativa” de la banda. Se envían mensajes de texto con regularidad —“nunca habíamos hecho eso antes”— y se mandan videos graciosos. La historia de Oasis ya no trata sobre la ira entre hermanos. Como dice Noel: “Ahora se trata de perdón”.
Oasis: Don’t Look Back in Anger se estrena en cines el 10 de septiembre.
Traducción de Sara Pignatiello





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