Verstappen: La F1 debe aprender tras el retraso por software en Sepang

Max Verstappen manifestó que quiere que “se aprenda una lección” después de que los pilotos y los aficionados de la Fórmula 1 se quedaran esperando actualizaciones de software porque los algoritmos de los autos no podían manejar una pista mojada.
El primer intento de iniciar el Gran Premio de Baréin del domingo en Malasia terminó en confusión, ya que los autos avanzaban a paso lento por el circuito de Sepang o se detenían por completo mientras pilotos y equipos intentaban reiniciar sus sistemas.
Hubo otro retraso de casi una hora mientras, según Verstappen, los equipos intentaban actualizar el software para afrontar las condiciones resbaladizas.
El siete veces campeón Lewis Hamilton lo comparó con exhibiciones previas a la carrera, de corte llamativo, en autos de Lego que los pilotos han hecho anteriormente como parte de acuerdos de patrocinio.
Hamilton comentó: “Fue como la carrera de Lego. La misma velocidad”.
Los algoritmos a bordo que deciden cómo y cuándo desplegar la potencia eléctrica híbrida del auto aparentemente se vieron frustrados porque los pilotos usaban menos aceleración de lo habitual para lidiar con las condiciones resbaladizas.
“Esto no es lo que quieres en el deporte”, señaló Verstappen, quien finalmente ganó. “Espero que se aprenda una lección”.
El retraso por lluvia se convierte en el retraso por la laptop
La F1 no había corrido bajo la lluvia en todo el año y los aficionados estaban ansiosos por ver cómo los pilotos y los autos con especificación 2026 —con un reparto cercano al 50-50 entre potencia del motor y de la batería— manejaban las condiciones.
La respuesta: no bien.
Tras un retraso inicial por una tormenta, se suponía que los pilotos darían dos vueltas de formación detrás del auto de seguridad para evaluar las condiciones antes de comenzar. Sin embargo, varios autos carecían de potencia y algunos se detuvieron por completo.
“Cuando bajas demasiado la velocidad... por la razón que sea, entonces simplemente se ahoga”, explicó Verstappen, al recordar que el auto iba a 35 km/h (22 mph) y aun así perdía velocidad en un tramo en subida.
Como normalmente no se permite adelantar en una vuelta de formación, Kimi Antonelli, que terminó tercero, esperó detrás del Ferrari de Lewis Hamilton, que avanzaba lentamente, mientras el equipo italiano se apresuraba a resolver un problema de software.
“Estoy pisando el acelerador y no pasa nada”, le dijo Hamilton a Ferrari y luego se detuvo en la pista para reiniciar los sistemas.
Con más problemas en otras partes del pelotón, pronto los autos quedaron dispersos por todo el circuito de Sepang.
Finalmente, la largada se suspendió otra vez. El orden alterado hizo que los equipos recurrieran a empujar sus autos para colocarlos en la secuencia correcta en el carril de pits.
El retraso “fue porque tenían que actualizar el software, y luego hay que cargarlo en el auto. Supongo que algunos tenían laptops más rápidas que otros”, bromeó Verstappen. Para cuando terminaron, la pista estaba mucho más seca y solo hubo unas pocas vueltas de acción en mojado antes de una carrera mayormente en seco.
Los problemas de software ya han causado trastornos antes
Esta fue la primera carrera con lluvia del año, pero no es la primera vez que el software provoca dolores de cabeza esta temporada.
George Russell culpó al código que gobierna los sistemas eléctricos de los autos por su falta de ritmo en el Gran Premio de Bélgica antes de abandonar tras un choque.
La apuesta de la F1 por la potencia eléctrica para 2026 viene acompañada de un software complejo que regula cómo y cuándo se utiliza esa potencia.
En la mayoría de las situaciones en pista, la potencia eléctrica no está directamente relacionada con el uso del pedal del acelerador por parte del piloto. Los llamados “mapas de despliegue” establecen cuánta energía liberar según el lugar de la pista en el que se encuentre el auto.
Cuando ese software se confunde sobre dónde está en el circuito, puede desperdiciar energía eléctrica en el lugar equivocado, como le ocurrió a Russell en Bélgica, o dar un golpe de potencia en una situación potencialmente peligrosa.
Oscar Piastri trompeó contra el muro en la vuelta de formación de la primera carrera del año en Australia cuando recibió potencia extra de manera inesperada. En la carrera de la semana pasada en Azerbaiyán, Valtteri Bottas, de Cadillac, chocó en la última vuelta y, según reportes, lo atribuyó a que el software se confundió y afectó su frenada.
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Vea aquí la cobertura completa de automovilismo de AP






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