“Los datos no son esteroides”: prohíben a Sinner y Alcaraz usar sensores de actividad física en Australia
Sinner, Alcaraz y Aryna Sabalenka fueron captados usando dispositivos de monitoreo físico durante sus partidos en el Abierto de Australia
Una controversia por el uso de dispositivos electrónicos portátiles —como los monitores Whoop— sacudió el Abierto de Australia, luego de que a los tenistas Jannik Sinner, Carlos Alcaraz y Aryna Sabalenka se les ordenara quitárselos antes de competir.
Tennis Australia, organizador del torneo, confirmó que esta tecnología de muñeca no está permitida en los torneos de Grand Slam, aunque admitió que “se están llevando a cabo conversaciones” sobre su posible autorización en el futuro.
En contraste, el uso de dispositivos de monitoreo físico sí está permitido en los circuitos ATP y WTA. Cuando el circuito masculino aprobó su uso durante los partidos en 2024, el entonces jefe de deportes, Ross Hutchins, afirmó que representaba “un gran avance en la optimización del rendimiento de los jugadores y la prevención de lesiones”.
Sinner tuvo que quitarse un dispositivo Whoop oculto bajo su muñequera antes de su duelo de cuarta ronda contra Luciano Darderi.
Un día antes, Alcaraz también fue obligado a retirarlo por un oficial del torneo tras ser visto durante el partido. Sabalenka, por su parte, lo había tenido que remover previamente en el certamen.
¿Qué son los dispositivos portátiles de monitoreo físico y por qué no se permiten en los Grand Slams?
En deportes de alta intensidad como el fútbol y el rugby, los dispositivos de seguimiento físico y análisis de datos son utilizados para detectar cuándo un atleta entra en la llamada “zona roja”, es decir, un punto en el que aumenta el riesgo de lesión si no hay una recuperación adecuada.
En el caso del tenis, dispositivos como el sensor Whoop —que no tiene pantalla— recopilan datos biométricos y de movimiento. Están diseñados para usarse en la muñeca u otras zonas compatibles, como el pecho, durante el entrenamiento, la competencia y la recuperación.
Según la descripción del producto, el Whoop puede medir frecuencia cardíaca, variabilidad del ritmo cardíaco, nivel de recuperación, carga de actividad, oxigenación de la sangre, temperatura de la piel, frecuencia respiratoria, presión arterial, así como fases del sueño y rendimiento físico. Esta información se sincroniza por Bluetooth y puede ser monitoreada por entrenadores mediante un dispositivo móvil emparejado.
Aunque la Federación Internacional de Tenis (ITF) aprobó el uso del dispositivo en diciembre pasado, siempre que se desactiven funciones como vibraciones o alertas durante los partidos, los torneos de Grand Slam aún prohíben su utilización en cancha. En contraste, el uso de tecnología portátil durante los partidos está aprobado por la WTA desde 2021 y por la ATP desde 2024, como parte de una iniciativa para optimizar el rendimiento deportivo y prevenir lesiones.

Sin embargo, en los torneos de Grand Slam rigen normas distintas. Tennis Australia destacó que el Abierto de Australia ya utiliza cámaras de alta tecnología para proporcionar a los jugadores datos como distancia recorrida, cambios de dirección y sprints, con el fin de medir la carga física. Además, el torneo mantiene una alianza con Bolt 6, la empresa que opera el sistema de línea electrónica mediante tecnología de seguimiento de la pelota.
“Actualmente, los dispositivos de seguimiento físico no están permitidos en los torneos de Grand Slam”, declaró un vocero de Tennis Australia. “El Abierto de Australia participa en discusiones en curso sobre cómo podría cambiar esta situación”.
Algunos sostienen que permitir dispositivos con acceso a datos en tiempo real podría otorgar una ventaja injusta a los jugadores de élite con más recursos tecnológicos, y colocar en desventaja a quienes no tienen acceso a la misma información durante el partido.
Cabe recordar que, hasta hace pocos años, el coaching durante el partido estaba prohibido, y el tenis se enorgullecía de ser un deporte en el que los jugadores debían resolver los problemas por su cuenta, una vez dentro de la cancha. Hoy, el Abierto de Australia no solo permite el coaching, sino que cuenta con espacios designados para ello.
¿Por qué los jugadores quieren usar estos dispositivos durante los partidos?
Aryna Sabalenka, embajadora de la marca Whoop, explicó cómo utilizó esta tecnología para optimizar su recuperación durante su camino al título del US Open en 2024. En un video publicado por la WTA, detalló que la pulsera Whoop medía sus niveles de estrés entre partidos y que los datos le recomendaron tomar descansos cuando detectaron que estaba en la “zona roja”.
Por su parte, Jannik Sinner, quien tuvo dificultades por el calor extremo en su victoria de tercera ronda, señaló que planeaba utilizar el dispositivo no durante el partido, sino como herramienta para orientar su recuperación antes de los cuartos de final.
“Hay ciertos datos que queremos monitorear un poco dentro de la cancha”, dijo Sinner. “No se trata de recibir datos en vivo. Se trata más bien de lo que uno puede revisar después del partido. Esa información también sirve para las sesiones de práctica, porque con eso uno puede entrenar controlando el ritmo cardíaco, las calorías que se consumen, entre otros factores”.

Un vocero de Whoop declaró: “Whoop cree que los atletas tienen un derecho fundamental a comprender su rendimiento y salud, incluso durante competencias como el Abierto de Australia.
Whoop cuenta con la aprobación de la Federación Internacional de Tenis (ITF) para ser utilizado durante los partidos y no representa ningún riesgo para la seguridad, la equidad o la competencia. Bloquear el acceso a datos personales de salud no protege al deporte. Whoop continuará respaldando a los atletas y a nuestros miembros en la defensa de su derecho a acceder a sus datos”.
Tras el incidente del domingo, cuando Carlos Alcaraz fue sorprendido usando el dispositivo debajo de su muñequera, el fundador y CEO de la empresa, Will Ahmed, publicó en X (antes Twitter): “Qué ridículo. Whoop está aprobado por la ITF para ser usado en partidos y no representa riesgo alguno. Dejen que los atletas midan sus cuerpos. ¡Los datos no son esteroides!”.
¿Por qué Jannik Sinner intentó usar esta tecnología si está prohibida en el torneo?
No está del todo claro. Tras su victoria en la cuarta ronda, el campeón defensor explicó: “El juez de silla me preguntó de inmediato si eso era un monitor. Le dije que sí y me pidió que lo retirara. Está bien. Hay otras opciones que podríamos usar, como el chaleco con el sensor incorporado. Pero para mí es un poco incómodo. Se siente como si tuvieras algo sobre los hombros. Es un poco distinto. Pero las reglas son las reglas. Lo entiendo. No lo volveré a usar”.
Traducción de Leticia Zampedri






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