¿Quién es Rex Heuermann? Lo que se sabe del presunto asesino en serie de Gilgo Beach
Rex Heuermann parecía un hombre común: un arquitecto que vivía con su familia en Massapequa Park y viajaba a Manhattan para trabajar. Sin embargo, un trozo de pizza desechado llevó a su arresto en 2023 y lo vinculó con una serie de asesinatos sin resolver conocidos como los crímenes de Gilgo Beach. ¿Quién es realmente Rex Heuermann? Andrea Cavallier lo explica
Durante más de una década, los asesinatos en serie de Gilgo Beach desconcertaron a los investigadores, hasta que una pista inesperada cambió el rumbo del caso: un trozo de corteza de pizza desechado.
En enero de 2023, el arquitecto y “hombre de familia” Rex Heuermann tiró una caja de pizza en la Quinta Avenida, frente a su oficina en Manhattan. Meses después, el ADN hallado en los restos de la corteza lo vinculó con un asesinato ocurrido en 2010 y, posteriormente, con una serie de homicidios sin resolver en un escalofriante caso que ha atormentado durante años a Long Island, en Nueva York.
La fiscalía sostiene que Heuermann es responsable de la muerte de siete mujeres: Melissa Barthelemy, de 24 años; Maureen Brainard-Barnes, de 25; Amber Lynn Costello, de 27; Megan Waterman, de 22; Sandra Costilla, de 28; Jessica Taylor, de 20; y Valerie Mack, de 24. Él se declaró inocente de todos los cargos.
En el giro más reciente del caso, Heuermann volverá a comparecer ante el tribunal el miércoles, cuando se espera que cambie su declaración de inocente a culpable, según informó Newsday. El medio también señaló que se declarará culpable de un octavo homicidio: el asesinato en 1996 de Karen Vergata, una madre de dos hijos de Manhattan cuyos restos fueron hallados al oeste de Gilgo Beach y en Fire Island con más de una década de diferencia.
El fiscal de distrito del condado de Suffolk, Raymond A. Tierney, también dijo que planea ofrecer una conferencia de prensa después de la audiencia del miércoles para anunciar un “avance importante” en el caso.
La investigación abarca décadas. Comenzó con un asesinato en 1993 y se extendió hasta la desaparición en 2010 de otra mujer, un caso que finalmente sacó a la luz un cementerio clandestino a lo largo de un tramo desolado de Ocean Parkway.
Sin embargo, el arresto no ocurrió hasta 13 años después. Heuermann, casado y padre de dos hijos, vivía en Massapequa Park y viajaba a diario a Manhattan para trabajar. Pero, ¿quién es realmente el hombre acusado de estos brutales asesinatos?

¿Quién es Rex Heuermann?
Rex Heuermann es un arquitecto radicado en Manhattan, residente desde hace mucho tiempo en Long Island y fundador de RH Consultants & Associates.
Fue arrestado el 13 de julio de 2023 cerca de su oficina en Midtown. Según las autoridades, pruebas clave lo vincularon con varias víctimas, entre ellas datos de teléfonos móviles y la actividad de teléfonos desechables.
Heuermann vivía en Massapequa Park, a unos 20 minutos de Gilgo Beach, junto a su esposa, Asa Ellerup, y sus hijos adultos. Los vecinos lo describieron como un hombre de familia tranquilo y bastante común, aunque otros recordaron encuentros inquietantes.
En el ámbito profesional, algunos conocidos lo describieron como arrogante o intenso. Paul Teitelbaum, quien trabajó con él, afirmó que Heuermann tenía una actitud de superioridad y proyectaba un aire que parecía decir: “Soy el experto, tienen suerte de tenerme”.
La diseñadora de interiores Dominique Vidal también recordó llamadas repetidas que no había solicitado y un mensaje de voz “escalofriante”, pese a que nunca mantuvo una relación laboral con él.
Heuermann vivió en Long Island la mayor parte de su vida y asistió a la escuela secundaria Berner, en Massapequa Park, donde sus compañeros lo describieron como tímido y socialmente torpe.

Los asesinatos de Gilgo Beach: cómo comenzó el caso
El caso que finalmente condujo al arresto de Heuermann comenzó en mayo de 2010 con la desaparición de Shannan Gilbert, de 23 años.
Durante una llamada al 911 que duró 21 minutos, pidió ayuda desesperadamente: “Hay alguien que me persigue… alguien me persigue, por favor”. Huyó de la casa de un cliente en la madrugada y desapareció.
Mientras buscaban a Gilbert en una zona de densa vegetación cerca de la playa, los agentes encontraron restos humanos. En cuestión de días, aparecieron cuatro víctimas. Para la primavera de 2011, el número de víctimas ascendió a diez.
Las primeras cuatro víctimas fueron conocidas como “las cuatro de Gilgo”: Melissa Barthelemy, Maureen Brainard-Barnes, Amber Lynn Costello y Megan Waterman. Las cuatro mujeres tenían poco más de veinte años y trabajaban como acompañantes.

Durante el año siguiente, los investigadores descubrieron más restos y el número de víctimas ascendió al menos a diez, entre ellas varias mujeres, un hombre y un niño pequeño.
El cuerpo de Gilbert fue hallado en diciembre de 2011. Sin embargo, su muerte no se ha vinculado con Heuermann y, durante mucho tiempo, las autoridades sostuvieron que fue accidental, una conclusión que su familia rechazó con firmeza.
¿Quiénes son las víctimas?
La fiscalía ha acusado a Rex Heuermann por la muerte de siete mujeres.
Maureen Brainard-Barnes, de 25 años, desapareció en 2007 y sus restos fueron hallados en la playa de Gilgo en diciembre de 2010, según la policía. En la acusación se señala que en un cinturón utilizado para inmovilizarla se encontró un cabello con ADN de la entonces esposa de Heuermann, Asa Ellerup, quien no es sospechosa, ya que en ese momento se encontraba fuera del estado.
Melissa Barthelemy, de 24 años, desapareció en julio de 2009. Ese mismo año, su hermana Amanda Funderburg dijo haber recibido varias llamadas amenazantes que, según las autoridades, provenían del asesino. Sus restos fueron encontrados en diciembre de 2010 en Ocean Parkway, cerca de los demás.
Megan Waterman, de 22 años, fue vista por última vez en un hotel en Hauppauge, y sus restos también aparecieron en la playa de Gilgo en diciembre de 2010.
Amber Lynn Costello, de 27 años, desapareció en septiembre de 2010 tras salir de su casa para reunirse con un cliente. Según la fiscalía, un testigo describió a ese cliente como “parecido a un ogro” y dijo que conducía una Chevrolet Avalanche; sus restos fueron encontrados en diciembre de 2010.
Los registros judiciales indican que Heuermann fue vinculado a los asesinatos de “las cuatro de Gilgo” mediante varias pistas, entre ellas su camioneta, un conjunto de teléfonos desechables, búsquedas en internet descritas como “sádicas” y llamadas en las que se burlaba de las familias de las víctimas. Según los fiscales, las cuentas de correo electrónico que presuntamente utilizó se emplearon “miles de veces” para acceder o buscar contenido relacionado con pornografía, violación, tortura y trabajadoras sexuales.
Las autoridades también señalaron que se encontró ADN de Heuermann en una de las víctimas, mientras que cabellos de su esposa aparecieron en tres de las cuatro mujeres con las que está relacionado.
En junio de 2024, Heuermann fue acusado de dos asesinatos adicionales. Según los fiscales, Sandra Costilla y Jessica Taylor serían las primeras presuntas víctimas del acusado, asesinadas antes de 2007.
Costilla, cuyos restos fueron hallados el 20 de noviembre de 1993 en Cove Road, en North Sea, una localidad de Southampton, es la víctima más antigua conocida en el caso. Durante años, los investigadores sospecharon que el asesino en serie convicto John Bittrolff podría estar relacionado con su muerte, aunque nunca fue acusado por ese caso y actualmente cumple una condena de entre 50 años y cadena perpetua en el Centro Correccional Clinton, en Dannemora. Más tarde, el análisis de ADN permitió vincular a Heuermann con el asesinato de Costilla.

Jessica Taylor, una joven de 20 años de Poughkeepsie que trabajaba como acompañante en Nueva York, fue hallada desmembrada en una zona boscosa de Manorville, en el estado de Nueva York, el 26 de julio de 2003. Las autoridades encontraron su torso, mientras que otras partes del cuerpo no aparecieron en ese momento. Años después, el 29 de marzo de 2011, investigadores descubrieron más restos en Ocean Parkway, entre ellos la cabeza, las manos y un antebrazo, que en un inicio fueron registrados como “víctima no identificada n.º 5”.
En diciembre de 2024, las autoridades acusaron a Rex Heuermann del asesinato de una séptima mujer: Valerie Mack, de 24 años, quien trabajaba como acompañante en Filadelfia y fue vista por última vez por su familia en Nueva Jersey en el año 2000, cuando desapareció.
Parte de sus restos óseos apareció inicialmente en Manorville, Nueva York, y más de una década después los investigadores hallaron otros restos a unos 80 kilómetros al oeste, en Gilgo Beach. Permanecieron sin identificar hasta 2020, cuando pruebas genéticas confirmaron su identidad.
Según documentos judiciales, a comienzos de este año los investigadores analizaron cabellos humanos encontrados junto a los restos de Mack, cuyos resultados mostraron una coincidencia con el perfil genético de la hija de Heuermann, quien no está acusada de ningún delito y tenía entre tres y cuatro años cuando Mack murió.
¿Cómo fue capturado Rex Heuermann?
Durante años, los asesinatos de Gilgo Beach permanecieron sin resolverse. La investigación avanzó con dificultad y estuvo marcada por problemas internos. Entre ellos, surgieron acusaciones de que el entonces jefe de policía del condado de Suffolk, James Burke, obstaculizó la cooperación con las autoridades federales. Burke finalmente renunció y más tarde cumplió una condena de prisión por cargos no relacionados con el caso.
El caso cobró nuevo impulso en 2018 y nuevamente en 2022, cuando las autoridades crearon un grupo de trabajo especializado y asumió un nuevo liderazgo en la investigación.
Una de las primeras pistas clave fue un vehículo distintivo: una Chevrolet Avalanche de primera generación que un testigo afirmó haber visto en el momento de la desaparición de Amber Costello. Esa información llevó a los investigadores hasta Rex Heuermann.
A partir de ese momento, las autoridades reconstruyeron el caso mediante el análisis de registros telefónicos, teléfonos desechables y datos de ubicación, que permitieron rastrear los dispositivos utilizados para contactar a las víctimas hasta áreas cercanas a la casa de Heuermann y a su oficina en Midtown Manhattan. Los investigadores también lo vincularon con la compra y el uso de varios teléfonos desechables, incluido uno asociado a una cuenta en línea.
Finalmente apareció una prueba clave: el ADN. Equipos de vigilancia observaron a Heuermann tirar una caja de pizza frente a su oficina en Manhattan, y un laboratorio analizó el ADN de la corteza que quedó en la caja para compararlo con un cabello encontrado en la arpillera que envolvía el cuerpo de Megan Waterman.

“El nombre de Rex se mencionó por primera vez el 14 de marzo de 2022”, dijo el fiscal de distrito del condado de Suffolk, Ray Tierney, durante una conferencia de prensa tras el arresto. “Un investigador del estado de Nueva York logró identificarlo en una base de datos y, a partir de ahí, utilizamos el poder del gran jurado, más de 300 citaciones y órdenes de registro para investigar sus antecedentes y llegar hasta aquí”.
La coincidencia de ADN, sumada a las pruebas digitales y a los testimonios de testigos, condujo finalmente a su arresto en julio de 2023.
Un “plan maestro” de los crímenes
En 2024, el fiscal de distrito del condado de Suffolk, Ray Tierney, reveló que Rex Heuermann guardaba un supuesto “plan maestro” de sus crímenes en un disco duro hallado en el sótano de su casa en Massapequa Park, que había sido registrada por segunda vez. Según Tierney, el Grupo de Trabajo de Gilgo Beach cree que este documento de planificación fue utilizado por Heuermann para trazar sus asesinatos “con gran nivel de detalle”.
“Sus motivaciones, su meticulosa planificación y su clara intención eran evidentes”, dijo Tierney a los periodistas tras una audiencia judicial. “Su intención no era otra que asesinar a estas víctimas”.
El documento, que salió a la luz poco antes de la audiencia, incluye listas de tareas para antes, durante y después de los asesinatos, así como notas con “lecciones” para el futuro. Entre las decenas de anotaciones aparecen recordatorios para limpiar los cuerpos, destruir pruebas, “dormir bien antes de la cacería” y “tener la historia preparada”. Una sección titulada “Cosas para recordar” parece recoger aprendizajes de crímenes anteriores, según los fiscales, entre ellos usar una cuerda más gruesa y reducir el ruido para prolongar el llamado “tiempo de juego”. Otra lista, dedicada a la “preparación del cuerpo”, incluye indicaciones como “cortar la cabeza y las manos”.
El abogado John Ray, que representa a algunas de las familias de las víctimas, describió a Heuermann como un “acosador” que, según él, obtenía satisfacción al perseguir a las mujeres que presuntamente asesinó. También afirmó que los datos digitales encontrados fueron clave para sustentar los cargos contra Heuermann y avanzar en la búsqueda de justicia.
“La vida de estas mujeres importa”, dijo Tierney en la conferencia de prensa de 2024. “Nadie lo entiende mejor que las familias”.
Traducción de Leticia Zampedri




Bookmark popover
Removed from bookmarks