El 40 % de beneficiarios del plan para personas sin hogar en L.A. volvió a la calle, según un informe
Los programas locales para combatir la falta de vivienda también se enfrentan a los intentos del Gobierno de Trump de recortar la financiación
Según un nuevo informe, un proyecto en Los Ángeles diseñado para abordar el problema de las personas sin hogar vio cómo una parte considerable de sus participantes volvió a la calle.
La alcaldesa de Los Ángeles, Karen Bass, firmó un decreto en diciembre de 2022 para poner en marcha el programa Inside Safe, que ayuda a proporcionar alojamiento temporal, normalmente en forma de habitaciones de motel, a las personas sin hogar.
“Cada centro de Inside Safe está supervisado por una organización sin fines de lucro que ofrece servicios integrales de gestión de casos, orientación para encontrar vivienda y comidas”, indica el sitio web de la ciudad. “Cientos de participantes de Inside Safe encontraron vivienda permanente que les salvó la vida”.
El proyecto de 300 millones de dólares ayudó a reubicar a unas 5.800 personas en viviendas provisionales, pero los datos de diciembre revelaron que alrededor del 40 % de ellas volvieron a la calle, según Los Angeles Times.
Bass declaró al medio que es importante saber por qué la gente se va.

“Es de vital importancia que analicemos quiénes se fueron, por qué lo hicieron [y] qué debemos hacer para mejorar las viviendas de transición de las que disponemos”, afirmó Bass. “Tengo mis opiniones al respecto, pero estas deben basarse en datos científicos”.
Algunos miembros de la comunidad que hablaron con el periódico también criticaron las reglas del programa, como la prohibición de invitados, mientras que los líderes de organizaciones sin fines de lucro que ayudan a administrar los centros Inside Safe dijeron al medio que estas reglas están vigentes para mantener seguras a las personas.
Jonathan Torres, participante del programa Inside Safe, afirmó que la restricción impuesta a los invitados le parece “injusta”.
“La culpa es solo mía, pero me parece injusto”, declaró al LA Times. “En la vida real, es normal recibir visitas. Uno tiene derecho a que vengan personas a casa. Eso es parte de mantener la cordura, ¿sabes?”.
Gary Blasi, profesor emérito de la Facultad de Derecho de UCLA, declaró al periódico que no había suficientes vales de vivienda ni departamentos de bajo costo para proporcionar vivienda permanente a los participantes del programa, lo que sitúa al programa en una senda que “simplemente no es sostenible” y que desvía el dinero hacia moteles caros en lugar de soluciones a largo plazo.
Al ser contactada para obtener comentarios, la portavoz de Bass, Kolby Lee, destacó su trabajo para abordar el problema de las personas sin hogar en Los Ángeles.
“En resumen, antes de que la alcaldesa Bass asumiera el cargo, los anteriores líderes de la ciudad ni siquiera se molestaron en implementar una estrategia integral para los campamentos de personas sin hogar. Ahora, tras tantos años de aumentos, su nuevo programa está logrando una reducción de casi el 18 % en la indigencia callejera”, declaró Lee a The Independent. “Es la primera alcaldesa en la historia de Los Ángeles en revertir estas cifras, y lo hizo dos años consecutivos, al tiempo que logró la primera disminución registrada de muertes de personas sin hogar”.
“Cualquiera que haya enfrentado la falta de vivienda o la adicción, o que haya amado a alguien que la haya padecido, sabe que este es un camino que con demasiada frecuencia termina en tragedia”, agregó Lee. “A pesar de esta realidad, Los Ángeles está desafiando la tendencia nacional y logrando avances tangibles que salvan vidas, reúnen familias y hacen que nuestros vecindarios sean más seguros”.
Estos hallazgos se producen en medio de una lucha más amplia para asegurar la financiación de programas que combaten la falta de vivienda bajo el Gobierno del presidente Donald Trump, que emitió una serie de decretos y promesas de campaña para restringir la financiación y criminalizar la falta de vivienda, lo que facilita que las fuerzas de seguridad castiguen a las personas que se ven obligadas a vivir en la calle.
El año pasado, la National Alliance to End Homelessness y la Corporación para el Desarrollo de la Mujer interpusieron una demanda para bloquear los nuevos criterios del Gobierno de Trump para un programa de 40 años de antigüedad que se vio sumido “en el caos” después de que el Gobierno impuso nuevas condiciones a la financiación de subvenciones que mantenían a los fondos “y a las personas a las que ayudan como rehenes”, según la demanda.
La semana pasada, un juez federal dictaminó que el intento del Gobierno de cambiar las reglas era ilegal.
“Este fallo es una victoria para las personas de todo el país que superaron la falta de vivienda y se estabilizaron en los programas de vivienda permanente del HUD”. Ann Oliva, directora ejecutiva de la National Alliance to End Homelessness, declaró en un comunicado tras el fallo.
La noticia “refuerza una verdad fundamental: que la labor para acabar con la falta de vivienda no es partidista y nunca debería ser objeto de interferencia por motivos políticos”, añadió.
Traducción de Olivia Gorsin







Bookmark popover
Removed from bookmarks